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El Banco de España pide no sostener a “sectores o empresas zombis durante mucho tiempo” con ayudas

Su propuesta se basa en iniciar una transición del financiamiento estatal absoluto al regreso de las empresas a su autonomía presupuestaria para que se adapten a los nuevos tiempos económicos.
El Banco de España pide no sostener a “sectores o empresas zombis durante mucho tiempo” con ayudas
Sede del Banco de España / elindependiente.com
Sede del Banco de España / elindependiente.com

Lo que más preocupa al Gobierno de España es la manutención de la actividad económica de forma artificial durante un tiempo prolongado. Es decir, la inyección de ayudas, subsidios y créditos para mantener operativo el aparato industrial sin que el empleo y la fuerza de trabajo se recuperen con las rentas generadas de la demanda proveniente del mercado, podría convertirse en una bomba de tiempo a largo plazo que, de estallar, generaría inflación y cierres de compañías que alimentan al sistema socioeconómico del país.

El Banco de España dejó entrever que su política económica predilecta sigue siendo el estímulo como un mecanismo de impulso, mas no de sustento fijo, a todos los sectores de la economía. Esa es la línea seguida por el Gobierno en la respuesta a los primeros meses de la crisis, donde tuvo que desplegar su arsenal de liquidez y rescatar a las empresas y bancos con un paquete de 200.000 millones de euros para evitar que la fase inicial de la ola de desempleo hundiera a España en un estado social mucho más grave de la pandemia. “La primera fase exigía una respuesta contundente”, ha señalado este pasado jueves el gobernador, Pablo Hernández de Cos, en el Consejo Económico y Social. 


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Esto implica que la máxima autoridad monetaria del país es consciente de que ese estímulo del Gobierno no debe convertirse en la constante de la economía española incluso en el período post-pandemia, pues la actividad económica tiene que volver a generar dinero orgánico para así evitar que la liquidez se torne un incendio inflacionario que produzca una recesión adicional a la que ya enfrenta España por la crisis del coronavirus tras su débil crecimiento en 2019.

“Hay que mantener las ayudas y también permitir a la economía que haga sus ajustes estructurales. No tiene sentido que mantengamos sectores o empresas zombis durante mucho tiempo”, ha señalado. 

Es decir, su propuesta se basa en iniciar una transición del financiamiento estatal absoluto al regreso de las empresas a su autonomía presupuestaria para que se adapten a los nuevos tiempos económicos con capitales propios en la medida que sus estructuras de empleos se van reconstruyendo con las políticas públicas del Gobierno, pero sin acostumbrarse a depender de forma paternalista del Estado. 

Hernández de Cos afirma que “es el momento de hacer reformas”. Entre ellas mencionó la “agilización de los mecanismos de reestructuración de las deudas empresariales, los llamados concursos y quiebras”. Pero también ha citado las “reformas estructurales ya necesarias antes de la crisis de la Covid-19” y que “ahora son más urgentes”. El Banco de España asume una postura en la que urge a que el Gobierno encabece con las empresas un proceso de renegociación de sus deudas para evitar que se cree una burbuja de capitales e intereses saturados en mora e impedir también que los créditos colapsen y se genere una nueva ola de desempleo.

“Para ello sería necesario mejorar la cantidad y la calidad de la inversión pública y privada en capital humano y tecnológico, revisar el modelo educativo y favorecer el crecimiento y el dinamismo empresariales. También es necesaria una fórmula para reducir la dualidad del mercado de trabajo en España”, ha dicho.

No se descarta que con el estímulo de los 140.000 millones de euros que España recibirá del fondo europeo de recuperación, el Ejecutivo y el Banco Central inicien un programa de transferencias directas a los distintos sectores de la vida nacional para que se reanimen las inversiones y el país logre atraer los flujos de capitales que se fugaron durante el inicio y el clímax del shock económico de la pandemia entre marzo y mayo. 

“Los mecanismos de protección del empleo deberían ser revisados bajo el prisma de compatibilizar la protección de los trabajadores con las necesidades de flexibilidad, pero, sobre todo, con el objetivo de alcanzar un reparto más equitativo de la protección entre los trabajadores con diferentes modalidades contractuales”, ha añadido Hernández de Cos.

La propuesta del gobernador se centra entonces en que reducir la desigualdad en el mercado laboral y en el sistema salarial de las empresas con el objetivo de que las franjas socioeconómicas más afectadas por la crisis puedan enfrentar con mejores reservas los tiempos de recesión y reconfiguración económica que se avecinan para el día después de la pandemia. @mundiario