Así son las nuevas tarjetas ecológicas de Caixabank

Un árbol visto desde abajo. / Pixabay
Un árbol visto desde abajo. / Pixabay
La entidad lanzará tarjetas biodegradables fabricadas a partir de almidón de maíz y biomasa y se sumará el reducido club de bancos que ya ofrecen tarjetas ecológicas en España.
Así son las nuevas tarjetas ecológicas de Caixabank

En España hay 84,58 millones de tarjetas de débito y de crédito en circulación, de acuerdo con el Banco de España, o, lo es que lo mismo, nuestras carteras guardan alrededor de 423 toneladas de plástico, teniendo en cuenta que, según cálculos de HelpMyCash.com, cada tarjeta suele pesar en torno a cinco gramos. Se trata de una cantidad ingente de plástico que tardaría unos mil años en descomponerse.

Sin embargo, las tarjetas biodegradables tienen, en principio, un período de descomposición mucho menor, de unos 40 meses, según publicaba en 2015 el fabricante de tarjetas Iglobalcard en su web. Un período de tiempo muy breve en comparación con el de las tarjetas tradicionales.  

CaixaBank apuesta por las tarjetas ecológicas

CaixaBank sustituirá todas sus tarjetas regalo por otras biodegradables a partir de septiembre y estima que distribuirá unas 150.000 cada año. Estarán compuestas principalmente por un bioplástico llamado ácido poliláctico obtenido del almidón de maíz. El resto será biomasa. De acuerdo con la entidad, “el resultado es una tarjeta orgánica y biodegradable, más ecológica que el plástico tradicional”. Tiene una vida de unos dos años, de ahí que se lancen como tarjetas regalo, y un diseño especial para que los clientes las identifiquen como un producto ecológico.

En cuanto al proceso de fabricación, es menos contaminante que el de las tarjetas tradicionales, ya que se reduce a casi la mitad las emisiones de CO2 en comparación con la fabricación de una tarjeta de PVC corriente.

El banco de origen catalán también apunta en otra dirección: disminuir el número de sustituciones de tarjetas para reducir el impacto ambiental. Si una tarjeta dura más, se tarda más en tener que emitir otra. CaixaBank está experimentando con materiales que sustituyan al PVC típico y que ofrezcan mayor durabilidad. Asimismo, recientemente ha implantado bandas magnéticas más resistentes, puesto que, de acuerdo con el banco, una de las principales razones por las cuales se cambian es la desmagnetización.

Pero CaixaBank no ha sido la primera entidad en introducir un nuevo modelo de tarjeta más sostenible en el mercado español.

Triodos Bank, pionero en tarjetas biodegradables

Triodos Bank es una de las entidades pioneras en el uso de nuevos materiales para la fabricación de estos medios de pago. Las tarjetas de crédito y de débito del banco están fabricadas en PVC biodegradable. Se trata de tarjetas que mediante la incorporación de “aditivos que facilitan la actuación de los microorganismos activos en la degradación” generan un menor impacto ambiental, según informa en su web. Concretamente, la cualidad del material está certificada por el fabricante de las tarjetas en base a pruebas de laboratorio y el PVC de las tarjetas se degrada en contacto con el medio, en un vertedero o bajo tierra.

En abril del pasado año, Caja de Ingenieros lanzó la tarjeta Move para menores de 26 años, la primera tarjeta ecológica de Mastercard en Europa. La entidad usó la misma alternativa que CaixaBank, el ácido poliláctico. Este material es reciclable, biodegradable y no es tóxico si se decide incinerar.

CaixaBank, el banco líder contra el cambio climático

La entidad presidida por Jordi Gual es el banco líder en España en la lucha contra el cambio climático, según el ranking elaborado por la organización internacional CDP, que otorga a la entidad una puntuación de A-.

Por detrás se sitúan Bankia, Bankinter, BBVA y Cajamar, todos con una nota de B, Banco Santander (C), Banco Sabadell (D) y Liberbank (F).

Una de las medidas tomadas por CaixaBank para combatir el cambio climático es compensar las emisiones de CO2 que emite. “Es la única entidad del Ibex 35 que compensa en su totalidad su huella de carbono calculada, incluidas las emisiones indirectas”, explica el banco. Esto provoca que, por ejemplo, sus nuevas tarjetas biodegradables sean neutras en cuanto a emisiones. Para conseguir este impacto positivo (compensar en su totalidad sus emisiones), en 2018 plantó 4.500 árboles en una zona quemada de 11 hectáreas de la montaña de Montserrat y también colaboró en la instalación de una treintena de aerogeneradores en un parque eólico en el sur de la India. @mundiario

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