Toca recortar

La ministra de Hacienda María Jesús Montero.
La ministra de Hacienda María Jesús Montero.
Funcas fue sede de un debate esclarecedor sobre la coyuntura presupuestaria y los desafíos pendientes en España, con la participación de destacados expertos como Raymond Torres, Bernardo Soto y Desiderio Romero.

En el complejo escenario económico español, la necesidad de recortar no solo responde a las directrices de Bruselas, sino también a la urgencia de mejorar la capacidad presupuestaria interna. El catedrático de Hacienda, Santiago Lago, destaca que el recorte del déficit y la deuda no solo es una imposición externa, sino una estrategia vital para España que la vicepresidenta María Jesús Montero deberá gestionar.

Recientemente, Funcas fue sede de un debate esclarecedor sobre la coyuntura presupuestaria y los desafíos pendientes en España, con la participación de destacados expertos como Raymond Torres, Bernardo Soto y Desiderio Romero. Lago ha resumido este debate señalando la importancia crucial de no solo abordar el retorno a las reglas fiscales europeas en 2024, sino también de fortalecer la capacidad presupuestaria del país.

El cuadro delineado por España, que abarca el equilibrio institucional, salvaguardias comunes, espacio fiscal para inversiones e incentivos, y una mayor participación de los países de la UE, proporciona un marco sólido para las futuras negociaciones. Esto asegura que las nuevas reglas no solo sean financieramente efectivas, sino que también fomenten la cooperación y la igualdad entre los Estados miembros.

En el debate, la primera premisa acordada resalta la trascendencia de la estabilidad presupuestaria. Con la reactivación prevista de las reglas fiscales europeas en 2024, se pone fin al cuatrienio especial originado por la pandemia y la crisis en Ucrania. Aunque se espera una adaptación de estas reglas a las actuales disparidades en la Unión Europea, la aplicación estricta obligaría a España a reducir su déficit al 3%, una tarea desafiante dada la situación presupuestaria actual.

La segunda idea fundamental, subrayada por Santiago Lago, es que la reducción del déficit no responde únicamente a restricciones externas. Destaca la necesidad de recuperar margen para enfrentar crisis futuras, reducir rápidamente el stock de deuda pública y fortalecer la reputación fiscal de España. Con una deuda cercana al 100% del PIB, cada punto adicional de coste medio de la deuda representa una carga financiera significativa. Además, una responsabilidad fiscal sólida legitima a España para liderar demandas de refuerzo de la capacidad fiscal comunitaria.

El tercer punto consensuado es la urgencia de revisar las medidas implementadas para afrontar la crisis de precios. Lago destaca la posibilidad de ahorrar alrededor de 7.500 millones de euros eliminando acciones en el frente energético a partir del próximo año. Este ajuste debe considerar su impacto en la inflación, la desigualdad de rentas y los incentivos a objetivos como la eficiencia energética y la movilidad sostenible.

En el ámbito tributario, en línea con las posiciones de Torres, Soto y Romero, hay consenso sobre la necesidad de actuar en los llamados gastos fiscales. Eliminar bonificaciones y tratamientos especiales puede aumentar la recaudación y permitir la reducción de tipos impositivos. La tributación medioambiental se destaca como área clave para avanzar y mejorar.

Finalmente, se enfatiza la importancia de cambiar el paradigma del gasto público. Los expertos en Hacienda Pública abogan por la evaluación ex ante y ex post de los programas, el rediseño de políticas públicas mediante pruebas piloto y la consideración de instrumentos de intervención diferentes al gasto o a los tributos. La atención se desplaza del volumen de gasto al logro de resultados, reconociendo que el gasto es un medio, no un fin en sí mismo. Este enfoque es esencial para optimizar los recursos públicos y cumplir efectivamente con los objetivos perseguidos, concluye Santiago Lago. @mundiario

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