Un pequeño submarino de Putin

Robert Fico. / RT
Robert Fico. / RT
En Eslovaquia, un estado de la UE de 5,5 millones de habitantes, ha tenido un buen resultado electoral un exprimer ministro populista y prorruso. Una piedra en el camino para Bruselas.
Un pequeño submarino de Putin

La reciente victoria de Robert Fico, un político populista, nacionalista y prorruso, en las elecciones legislativas de Eslovaquia es una mala noticia para Europa. Fico, quien ha sido primer ministro en dos ocasiones anteriores, ahora está en camino de asumir el cargo nuevamente, lo que plantea preocupaciones significativas para la estabilidad y la orientación política de este pequeño estado miembro de la Unión Europea.

Fico ganó las elecciones con el 22,9% de los votos y 42 escaños en un parlamento altamente fragmentado. Como es habitual en Eslovaquia, ningún partido obtuvo una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar por sí solo, lo que significa que Fico deberá buscar alianzas. La llave del Gobierno está en manos de Hlas-SD, la tercera fuerza política del país, liderada por Peter Pellegrini, un exaliado de Fico y exprimer ministro proeuropeo. Esta situación crea un escenario político incierto y frágil.

La verdadera preocupación radica en la postura política de Fico, quien ha hecho campaña prometiendo poner fin a la ayuda militar a Ucrania, un país que ha estado luchando contra la agresión rusa y buscando apoyo internacional. Esta posición, claramente prorrusa, va en contra de los intereses de la Unión Europea y pone en duda la solidaridad europea en un momento crucial para la región.

Además, Fico tiene un historial problemático en lo que respecta a la corrupción y la libertad de prensa. Su partido, Smer, se ha visto envuelto en escándalos de corrupción, incluido el asesinato de un par de periodistas que investigaban la conexión del partido con la mafia calabresa. A pesar de las condenas y el clamor público por su renuncia, Fico logró regresar victorioso a la política, lo que plantea serias dudas sobre la integridad de la democracia eslovaca.

Kaczynski, Viktor Orbán y ahora Fico

La victoria de Fico también fortalece el frente de resistencia soberanista y populista en Europa, alineándolo con líderes como Jaroslaw Kaczynski en Polonia y Viktor Orbán en Hungría, quienes han desafiado abiertamente la autoridad de la Unión Europea y han adoptado políticas nacionalistas.

La postura de Fico sobre Ucrania y su retórica antiliberal y antieuropea plantean preguntas sobre la dirección que tomará Eslovaquia bajo su liderazgo. La crisis en Ucrania ya ha dividido a los países del Este de Europa, y la posición de Eslovaquia podría profundizar aún más esta división.

Es crucial que la Unión Europea y la comunidad internacional sigan apoyando a Ucrania en estos momentos difíciles y que mantengan una postura firme contra cualquier intento de socavar la solidaridad europea y la estabilidad en la región. La elección de Robert Fico en Eslovaquia es, sin duda, una mala noticia para Europa –una piedra en el camino para las autoridades de Bruselas– y un recordatorio de la importancia de mantener valores democráticos y proeuropeos en toda la región. @mundiario

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