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Venezuela se acerca a la dolarización con reglas bancarias, según Bloomberg

La dolarización es casi un hecho oficial en Venezuela ante la asfixia que provoca la inflación. El Gobierno pretende crear una economía con dos monedas, manteniendo el bolívar y cobrando impuestos en dólares.
Venezuela se acerca a la dolarización con reglas bancarias, según Bloomberg
Billetes de 1 y 100 dólares con la bandera de Venezuela en contraste. / El Nacional
Billetes de 1 y 100 dólares con la bandera de Venezuela en contraste. / El Nacional

La divisa de reserva mundial ha llegado a Venezuela para quedarse. En un país donde los precios ya pueden variar en horas, que tiene la hiperinflación más alta del mundo y donde quien no posee dólares, simplemente, no puede sobrevivir, el régimen gobernante ha decidido ceder ante la fuerza de la ola de billetes verdes con los que ahora los venezolanos han creado su propia economía al margen de esa realidad ficticia en la que, oficialmente, el Gobierno busca manejar todo en la moneda nacional, el bolívar, destruida por la inflación creada desde el Banco Central. Dolarización o nada; esa es la única vía para que Venezuela salga de su extrema crisis económica, o que al menos sirva como un paliativo.

“Venezuela se acerca a la dolarización con reglas bancarias. El país está expandiendo el uso de cuentas bancarias en moneda extranjera”, así lo reseñó la agencia de noticias financieras Bloomberg, que confirmó la medida con fuentes ligadas al Gobierno y al Banco Central de Venezuela.

De esta forma, se ratifica la posición de Nicolás Maduro, presidente (de facto) del país, quien en su rendición de cuentas por la gestión del 2020 ante la Asamblea Nacional (Parlamento), fraudulentamente conformada, anunció que se permitirá la apertura de cuentas bancarias en dólares en la banca nacional pública y privada. Es decir, los ciudadanos venezolanos ahora podrán ser titulares de cuentas corrientes denominadas en dólares en los mismos bancos donde poseen sus cuentas tradicionales en bolívares, evidentemente devaluadas por la inflación.

Sin infraestructura

El problema central de este asunto es la logística, pues Venezuela no cuenta con un sistema financiero moderno ni con la infraestructura bancaria para convertir fondos y cuentas de moneda nacional a moneda extranjera, así como tampoco posee suficiente liquidez para respaldar esos fondos en dólares. Las reservas internacionales apenas llegan a US$4.000 millones, los ingresos por exportaciones de petróleo han caído un 99%, en palabras del propio Maduro, y muchas empresas no están dispuestas a llevar su contabilidad oficial en dólares y pagar salarios a sus trabajadores en ‘verdes’ por temor a tener que pagar enormes cantidades de impuestos en esa moneda al Estado y sufrir grandes pérdidas de ganancias.


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“Se autoriza la apertura de cuentas bancarias a todos los niveles en monedas convertibles, en dólares”, anunció Nicolás Maduro durante su discurso anual a la nación el pasado martes.

El contexto del país es un caldo de cultivo para que esa dolarización llegue cuanto antes como un salvavidas. Los números no mienten: 50.000% de inflación anual, 20.000% de devaluación del bolívar frente al dólar en los últimos tres años, la economía venezolana ha perdido el 70% de su valor desde 2014, solo el 20% de la población tiene acceso a dólares y el 80% restante ingresa bolívares, la pobreza de ingresos asciende al 90% y la pobreza extrema arropa al 70% de los venezolanos. 

¿Lo permitirá Estados Unidos?

Solo hay un pequeño gran detalle; las sanciones de Estados Unidos, todavía vigentes, impiden que haya una negociación de Caracas con la Reserva Federal para que esta suministre liquidez en dólares al Banco Central de Venezuela tal y como hizo con Ecuador cuando ese país sudamericano decidió dolarizar su economía en el año 2000 para salir lo más rápido posible de la extrema inflación que lo azotaba en ese entonces. 

La actual dolarización informal y desordenada con la que una parte de la población se mueve está sustentada sobre la base de una masa monetaria de más de 2 mil millones de dólares en remesas. Actualmente, hay una gran cantidad de bienes en oferta para quienes tienen acceso a divisas, mientras que el 70% de las transacciones diarias de los venezolanos se realizan en dólares.

Ante esa dinámica, muchos empresarios han optado por repatriar sus capitales, que durante años almacenaron en cuentas en el exterior para proteger sus patrimonios de la inminente crisis que se veía venir en Venezuela hace una década. 

“Se conoce que los bancos locales ya pueden ofrecer cuentas en dólares estadounidenses; sin embargo las transacciones son limitadas debido a la falta de un sistema de compensación que permita transferencias bancarias de fondos entre bancos”, detalló la agencia Bloomberg.

Por la fuerza de la inflación

Maduro dijo que los venezolanos podrán pagar sus bienes y servicios en dólares usando sus tarjetas de débito, muy extendidas en todo el país ante la escasez de bolívares en efectivo y su nulo valor en poder de compra. “Los venezolanos ahora podrán pagar en bolívares con tarjetas de débito de sus cuentas en dólares”, aseguró el mandatario socialista.

En 2020, la inflación alcanzó el 1.858%, y con una volátil escasez de dólares en efectivo por el acaparamiento derivado de la venta ilegal de gasolina, los pagos digitales en bolívares (a través de un sistema llamado Pago Móvil) o en dólares (mediante procesadores de pago como Zelle, Paypal, Skrill, entre otros) han forzado una dolarización oficial con la que el régimen buscará captar ingresos en moneda estadounidense por la vía de los impuestos ante las sanciones impuestas desde 2018 por Washington bajo la Administración de Donald Trump.

“La dolarización de la economía es una válvula de escape necesaria y beneficiosa para la vida económica”, opinó Maduro.

¿Más oxígeno para el régimen?

Pero si la Administración de Joe Biden en Estados Unidos no relaja algunas sanciones y evita darle oxígeno al régimen de Maduro con una negociación entre Caracas y Washington para dolarizar Venezuela usando la liquidez de la Reserva Federal (Banco Central de EE UU), entonces el chavismo intentará dolarizar por la fuerza echando mano de los dólares que circulan en el mercado interno. 

“El Palacio de Miraflores está buscando formas de gravar la creciente economía del dólar”, explicó el presidente venezolano. 

La pregunta clave es: ¿están las empresas y los ciudadanos venezolanos dispuestos a destinar parte de sus ganancias en dólares al pago de impuestos a un Gobierno en el que no confían?

“El Gobierno está interesado en preservar el bolívar y dejar que el dólar circule siempre y cuando eso no reemplace o provoque el repudio del bolívar”, indicó la economista Tamara Herrera, directora de la consultora Síntesis Financiera.

Por lo tanto, la intención del régimen socialista es crear una economía oficialmente híbrida o bimonetaria con el objetivo de abrir el camino hacia una transición definitiva al dólar, pues oxigenar sus finanzas es prolongar su permanencia indefinida en el poder pese a la peor crisis de la historia de Venezuela. @mundiario