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MUNDIARIO

El vehículo del futuro y la industria de la automoción en España

La transición hacia el vehículo del futuro, que será autónomo, compartido y eléctrico, genera dudas sobre cómo afectará a una industria muy importante para España, altamente exportadora y generadora de empleo.

El vehículo del futuro y la industria de la automoción en España
Carga de vehículo eléctrico / Pixabay.
Carga de vehículo eléctrico / Pixabay.

Oriol Sarmiento

Ingeniero industrial

La automoción es uno de los grandes tractores industriales de España. Sus datos así lo demuestran. Representa más del 10% del PIB del país, incluyendo distribución y actividades anexas, genera más de 2 millones de empleos, entre directos e indirectos, y supone casi el 20% de las exportaciones españolas.

El sector enfrenta a enormes cambios que afectarán ya no solo a toda la industria sino también a usuarios y ciudades. Estos facilitarán la convivencia entre peatones y automóviles, en una transición más profunda que las llevará hacia las 'Smart Cities', ciudades digitalizadas y conectadas, para optimizar y facilitar la vida de los ciudadanos.

La transición hacia el vehículo del futuro desarrollará tres vectores: autónomo, compartido y eléctrico

Hace unos meses se celebró en Santiago de Compostela la sexta edición de la XEEI, una jornada técnica anual que reúne a ingenieros y otros especialistas para debatir sobre temas técnicos de futuro. El tema de este año fue la transición energética, con especial atención a la movilidad.

Uno de los ponentes, Ricardo de Lombas, responsable de vehículo eléctrico de PSA, fue claro en cuanto a la transición hacia el vehículo del futuro, que se desarrollará según tres vectores: autónomo, compartido y eléctrico.

El vehículo autónomo, esto es, sin conductor, supondrá una gran revolución. La gran ventaja es que se espera una reducción drástica de accidentes, al eliminar el factor humano. Por otro lado, genera incertidumbres a nivel legal, sobre a quién se le van a pedir responsabilidades en caso de accidente, o social por la cantidad de trabajos que puede destruir, como conductores de taxis o vehículos de transporte.

Estos últimos años hemos podido seguir noticias que nos llegaban desde California sobre la evolución de la conducción del vehículo de Google. En España, una de las pruebas más mediáticas fue la del vehículo fabricado en la planta de PSA de Vigo con la colaboración de CTAG (Centro Tecnológico de Automoción de Galicia), que realizó el trayecto hasta Madrid, 600 kms., sin conductor.

Si bien algunos fabricantes sitúan 2020 como el año en el que se podría empezar a comercializar este tipo de vehículos, queda por resolver el tema legal y por tanto depender de la usualmente poca agilidad de las administraciones.

La economía compartida es un cambio de hábitos de consumo que hemos experimentado con la crisis económica de esta década. En el sector, se manifiesta con el “carsharing” y el auge de empresas que alquilan vehículos por minutos para moverse en las grandes ciudades. Por ejemplo, en Madrid, recientes  iniciativas  como Car2Go o Emov, están siendo un absoluto éxito de usuarios.

Una reflexión tan sencilla es preguntarnos cuantas horas pasa nuestro coche en movimiento y cuantas parado, y calcular cuánto pagamos por tenerlo aparcado en una plaza de parking ¿no nos compensaría pagar por la utilización de un vehículo solo por el tiempo que lo necesitamos?

Vehículo eléctrico

Pero sin duda alguna, un cambio que se antoja imparable y necesario en la lucha por el cambio climático, es la sustitución del actual parque automovilístico alimentado por diésel y gasolina por el vehículo eléctrico. La aparición de baterías de mayor capacidad, lo que genera mayor autonomía, y unos precios cada vez más asequibles, lo están haciendo posible.

Está por ver el papel que pueden tener los vehículos a gas como combustible de transición pero es difícil entender que sigamos utilizando vehículos de combustibles fósiles, altamente contaminantes, desprendiendo CO2 en medio de las grandes ciudades. La utilización de energía eléctrica, siempre que sea de origen renovable, es la solución que se antoja definitiva.

En noviembre, Francisco Silva, delegado de Iberdrola en Galicia, participaba en la cuarta edición de XENERGAL, Congreso Galego de Xestión Enerxética, con una interesante ponencia dedicada al vehículo eléctrico.

La utilización de energía eléctrica, siempre que sea de origen renovable, es la solución que se antoja definitiva

En ella describía su experiencia propia de conducción durante un año en las carreteras y autopistas de Galicia y su clara ventaja en el empleo de energías renovables autóctonas, especialmente energía hidráulica y energía eólica, frente a los vehículos alimentados por combustibles fósiles.

También incidía en su ventaja desde el punto de vista de la eficiencia energética, mejor rendimiento del motor eléctrico, recuperación de la energía de las frenadas y descensos y optimización del diseño del vehículo.

Quizá ahora sea el momento de mirar atrás, a principios de esta década, a una iniciativa que convirtió a Galicia en pionera en movilidad interurbana. El llamado Plan MOBEGA, diseñado para promocionar el uso del vehículo eléctrico, ponía en funcionamiento la primera red de estaciones multifuncionales de electromovilidad en Europa.

Por desgracia, como tantas otras iniciativas, el proyecto se quedó en el camino, con un importante gasto público no rentabilizado y  perdiéndose la oportunidad de situar a Galicia a la vanguardia innovadora.

Cambios en la industria de la automoción

La industria vive una transformación de los procesos de fabricación hacia la industria 4.0 o cuarta revolución industrial. Se trata de un nuevo tipo de fábricas más digitalizadas e inteligentes, que incorporan tecnologías disruptivas como la robótica colaborativa, el Big Data o la realidad virtual.

El sector, cada día más globalizado, se enfrenta a todos estos cambios y a otros. Uno de ellos es el cambio de pautas de compra de los consumidores, cada vez más digitalizados, con más información y que demandan modelos customizados. Otro es el papel fundamental de la innovación para competir. Ya no es suficiente contar con unos procesos totalmente optimizados. Es necesario destinar una muy importante parte de los recursos a la I+D+i.

Es necesario destinar una muy importante parte de los recursos a la I+D+i

Sin duda los cambios afectarán a todos los fabricantes y se resolverán las dudas que se nos plantean hoy ¿Cómo afectará el vehículo autónomo al colectivo de taxistas y transportistas? ¿Puede el vehículo compartido afectar en una reducción importante de la producción de vehículos en España? ¿Está preparada la actual red eléctrica para dar servicio a un inmenso parque de vehículos eléctricos? ¿Mantendrán los fabricantes su control sobre el sector o aparecerán nuevos actores como Google o Tesla?@mundiario