Trump encarga los datos de inflación y empleo de EE UU a un aliado de un think tank ultraconservador

Donald Trump, presidente de EE UU. / White House
La designación de E. J. Antoni, economista afín al Proyecto 2025 de la Heritage Foundation, se produce después de que el presidente despidiera a una funcionaria nombrada por Biden, a quien acusó de falsificar datos con “fines políticos”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha propuesto al economista E. J. Antoni como nuevo comisionado de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés), apenas diez días después de destituir a Erika McEntarfer tras la publicación de un informe que mostraba datos de empleo inferiores a las expectativas del presidente para julio. La decisión ha generado un intenso debate en círculos económicos y políticos debido al perfil del nominado y a las implicaciones para la independencia técnica de la institución.

Antoni, doctor en Economía y economista jefe de la conservadora Heritage Foundation, ha sido una figura activa en el desarrollo del Proyecto 2025, un plan estratégico que guió la agenda política de Trump en su retorno a la Casa Blanca. Su designación, pendiente de confirmación por el Senado, llega después de que el presidente acusara —sin presentar pruebas— a McEntarfer, nominada por Joe Biden, de manipular las cifras de empleo para perjudicarlo políticamente. El despido fue fulminante y coincidió con un informe que mostraba solo 73.000 nuevos empleos en julio, frente a los 110.000 esperados, además de revisiones a la baja de 258.000 puestos en mayo y junio.

La BLS, con una plantilla de más de 2.300 empleados, es una agencia de carácter no partidista cuyas estadísticas sobre inflación y mercado laboral son referencia mundial para gobiernos, empresas e inversores. Sus informes pueden mover mercados en tiempo real y son esenciales para decisiones en ámbitos tan diversos como la Seguridad Social, la política monetaria o las estrategias empresariales. Por ello, su reputación de independencia y rigor ha sido históricamente uno de sus principales activos.

El perfil de Antoni, sin embargo, ha llamado la atención por su historial crítico hacia la propia BLS. En el pasado, ha cuestionado la metodología de la agencia y ha defendido cambios en la forma de recopilar, procesar y difundir los datos. Su participación en medios conservadores, como el pódcast del exasesor de Trump, Steve Bannon, y su apoyo a una mayor politización de nombramientos dentro del Departamento de Trabajo —del que depende la BLS— refuerzan las dudas sobre la orientación que podría tomar la oficina bajo su liderazgo.

Desde la Administración, Trump ha defendido la nominación alegando que Antoni garantizará cifras “honestas y precisas”, curiosamente en línea con su narrativa de que la economía estadounidense atraviesa un momento de fortaleza. Sin embargo, varios economistas advierten de que la sustitución de McEntarfer y el nombramiento de un perfil tan ideologizado pueden erosionar la percepción internacional de objetividad estadística, justo en un momento en que los datos muestran señales mixtas sobre el crecimiento y la inflación.

La propia trayectoria de Antoni refleja una visión más intervencionista en la dirección de agencias técnicas. Su vinculación al Proyecto 2025 incluye propuestas para aumentar el control político en organismos clave, lo que algunos analistas interpretan como un cambio de paradigma en la relación entre el Poder Ejecutivo y los productores de datos oficiales y las instituciones. Esto podría implicar ajustes en los procesos internos de la BLS y en la forma en que se revisan y publican las cifras.

Aunque los defensores de Trump sostienen que el relevo busca mejorar la transparencia y la fiabilidad de las estadísticas, los críticos temen que suponga un precedente que politice un organismo históricamente protegido de las disputas partidistas. El desenlace de este nombramiento dependerá no solo de la confirmación en el Senado, sino también de la capacidad de Antoni para equilibrar su agenda política con la tradición de independencia técnica que ha caracterizado a la Oficina de Estadísticas Laborales durante décadas.@mundiario