El Constitucional alemán hizo su trabajo, ahora es el momento de España

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. / Mundiario
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. / Mundiario
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, participó en una rueda de prensa en la cual dio todos los detalles con respecto a este tema.
El Constitucional alemán hizo su trabajo, ahora es el momento de España

Este miércoles fue un día vital para Europa. El Tribunal Constitucional alemán levantó su veto a la ratificación del fondo de recuperación y dio libre acceso al Next Generation EU, los 750.000 millones de euros de deuda común europea —un concepto sin precedentes, no lo olvidemos— que irán a los Estados miembros en forma de ayudas y préstamos para hacer una transformación total de sus economías y afrontar la crisis de la covid-19. 

El punto importante: Alemania ya no retrasaría la llegada a España, en los próximos seis años, de los 140.000 millones de euros que le corresponden. Hay dos puntos importantes a tener en cuenta para dosificar el entusiasmo. Por una parte, el Constitucional evaluará de manera profunda el tema y no descarta decidir en algún momento que es una medida excepcional, es decir, que la UE no podría por ningún motivo repetir una operación de endeudamiento similar. Por otro lado, son 10 los países que tienen aún que completar los procesos correspondientes de ratificación de Next Generation UE. 

Pero mencionando los puntos de vital importancia: las repercusiones de esta decisión son enormes para este país. Ahora bien, si España hace un buen trabajo con respecto a un dinero fundamental para la recuperación y la transformación de la economía, es posible que a finales del mes de julio aterricen los primeros fondos. Para que esto se pueda llevar a cabo, el Gobierno debe de la mano presentar un plan de recuperación según con las condiciones que exige la UE; un plan transparente y que permita a todos los socios, que tienen la última palabra, entender cómo se va a emplear el dinero, según Huffpost. 

¿Cuál es la función de Europa? 

Según han señalado los especialistas, Europa no funciona como un cajero automático. Las instituciones comunitarias deberán aprobar los planes de cada país y los países tienen capacidad de discernir sobre los planes de los otros socios comunitarios. No se trata de caprichos o imposiciones. Es un sistema filtros y garantías para evitar, en la medida de lo posible, arbitrariedades, amiguismo, y corrupción. Y España por su parte tiene que saber cómo funciona este sistema para hacer las cosas bien. 

En primer lugar, la Comisión Europea deberá analizar los planes y valorarlos individualmente. Es en este paso donde entran la reforma laboral y la reforma de las pensiones, entre otras, que el Ejecutivo comunitario lleva varios años pidiéndole a España a través de las denominadas recomendaciones específicas. Y atención: el fondo Next Generation implica un cambio de paradigma para la Comisión. Ya no realiza ningún tipo de recomendación; ahora, exige. No resultan ser suficientes meras promesas sin calendarios vinculantes, ni hechos probados. 

Al momento que se logre esta primera parte, la Comisión le hará llegar su valoración a los gobiernos de los 27, que podrán determinar si están de acuerdo con las conclusiones del Ejecutivo comunitario o si, por el contrario, estiman que se ha equivocado. España no puede confiarse tampoco aquí, y hay datos para la preocupación: no han pasado inadvertidos escándalos como el de los 53 millones de Plus Ultra, los vaivenes sobre la reforma laboral y las pensiones o el dictamen del Consejo de Estado asegurando que la gobernanza del plan elimina controles contra el fraude y la corrupción. De acuerdo con lo señalado por Luis Garicano Eurodiputado. 

La decisión llevada a cabo por el tribunal de Karlsruhe, está claro, es un motivo de celebración. Sin ser claros y transparentes sobre cómo acceder al dinero del fondo de recuperación y asegurarse de que llegue a quien verdaderamente lo necesita, el plan de recuperación español podría no tener los resultados que espera. El Gobierno por su parte debe poder superar los límites partidistas, incluir más opiniones y experiencia y desterrar las prácticas de amiguismo, las operaciones sospechosas y la ausencia de información a responsables regionales y locales si quiere de verdad aprovechar la oportunidad para forjar un nuevo modelo de país. 

El Constitucional alemán cumplió con su parte. Ahora nos es el momento de España. Y muchos expertos indican que es muy poco entendible que un reto tan importante para la sociedad y para el futuro de los españoles, una oportunidad en la que tanto se está jugando, se aborde con ópticas y procedimientos con un poco de temor, en lugar de hacerlo con perspectivas integradoras y visión estratégica. @mundiario

 

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