Toshiba podría ser excluida del catálogo de la Bolsa de Valores de Tokio

Toshiba. / toshiba.com
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Las autoridades bursátiles de Japón deben tomar una decisión respecto a la tecnológica, en crisis financiera desde el año pasado y que es investigada por su propia auditora.

Toshiba podría ser excluida del catálogo de la Bolsa de Valores de Tokio

La caída libre de la tecnológica japonesa Toshiba podría llevar a ser excluida de la Bolsa de Valores de Tokio. No obstante, la empresa ha anunciado que está dispuesta a todo con tal de mantenerse dentro de las empresas cotizadas en la misma, aunque la decisión final depende de las autoridades bursátiles. "La decisión la tiene que tomar la bolsa. (Pero) haremos todo lo posible para evitarlo", explicó el CEO y presidente de la empresa, Satoshi Tsunakawa, en relación a la posible expulsión de la Bolsa.

La agencia Reuters comunicó que el grupo nipón retrasará lo más posible la publicación de sus resultados del tercer trimestre del año pasado (de octubre a noviembre), los cuales retrataban un descargo de responsabilidad de PricewaterhoueCoopers Aarata LLC, empresa de auditoría que lleva las cuentas de Toshiba, que aseguraba que era imposible emitir una opinión respecto a los números de su clienta.

Como sea, su posible expulsión de la bolsa sería algo histórico, sin precedentes hasta el momento. El mercado bursátil de Tokio se pone así en el escaparate mundial y en una situación comprometida pues deberá dictar un veredicto respecto a la tecnológica, para lo que deberá hacer un minuciosos análisis de ventajas y desventajas de expulsarla de su catálogo de compañías.

Pero la Bolsa de Tokio también se juega mucho en este tema. Forbes explica que si las autoridades bursátiles no poceden de forma contundente con Toshiba, dejarían su credibilidad para sostener los estándares para los inversionistas en entredicho, en tanto que la expulsión de la gigante tecnológica pondría más peso sobre los hombres del conglomerado, puesto que subiría los costos de su financiamiento y la expondrían a más demandas de parte de sus padrinos.

Toshiba debe todavía rendir cuentas por las cifras de su filial estadounidense de energía nuclear, Westinghouse Electric Co, la cuál ha sido declarada en bancarrota. La empresa mariz debe responer pos los excesos de costos en cuatro reactores nucleares que se encontraban en fase de construcción al sudeste de Estados Unidos. Ese punto les hizo reconocer una pérdida neta anual de hasta 9.000 millones de dólares.

La empresa auditora no sólo cuestiona seriamente los resultados recientes, escribe Reuters, sino también realiza una investigación en los libros de la empresa energética para el ejercicio comercial que cerró en marzo del año pasado, según fuentes anónimas citadas por dicha agencia.

En ese panorama, y para evitar caer en la insolvencia para el cierre del actual año fiscal, a Toshiba le quedan tres opciones para pagar sus millonarias deudas: vender activos, o añadir equidad mediante la financiación o dar beneficios a finales de marzo, explica Forbes.

Toshiba podría ser excluida del catálogo de la Bolsa de Valores de Tokio
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