El Texas ratio hubiera anticipado el colapso financiero que los stress test no apreciaron

El gráfico muestra la evidente correlación del ratio con las quiebras bancarias en Estados Unidos.
El gráfico muestra la evidente correlación del ratio con las quiebras bancarias en Estados Unidos.

Los stress test demostraron su escasa fiabilidad. Sin embargo Gerard Cassidy creó el llamado Texas ratio, que hubiera anticipado el colapso de, por ejemplo, Caixa Galicia, Caixanova o Banco Pastor.

El Texas ratio hubiera anticipado el colapso financiero que los stress test no apreciaron

Los stress test demostraron su escasa fiabilidad. Sin embargo Gerard Cassidy creó el llamado Texas ratio, que hubiera anticipado el colapso de, por ejemplo, Caixa Galicia, Caixanova o Banco Pastor.

Hace unos días el exgobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordoñez (MAFO), publicó un artículo referido a la reestructuración bancaria donde, sin la menor autocrítica, confesó como su mayor acierto “el haber evitado que la crisis, que afectaba a un tercio del sistema y estaba enquistado en unas 30 entidades, se trasladase a las tres más grandes”. Cabe deducir de sus manifestaciones un perverso recurso al principio de Pareto y, concluir, un reconocimiento implícito de su incompetencia y culpabilidad en la labor supervisora que su cargo le exigía.

No debería ignorar, como representante español que fue en el Comité de Basilea, que los acuerdos de dicho comité exigieron al sector financiero, ya en 1988, una cifra de "capital regulatorio" mínimo para la absorción de pérdidas y, en consecuencia, para protegerse ante la quiebra. En la Banca comercial resulta evidente que los mayores riesgos de quebrantos derivan de la inversión crediticia, de ahí que para su ponderación en Basilea I se estableciesen cinco categorías, que iban del 0 al 100%. Su inconveniente era obviar la calidad de los créditos, por ejemplo todos los préstamos hipotecarios ponderaban  al 50%, cuando el paso del tiempo ha demostrado que la pérdida esperada nunca podría ser la misma para primera que segunda residencia, etc. Posteriormente Basilea II pretendió, sin éxito, salvar ese inconveniente calculando la calidad de la inversión crediticia a través de la estimación de tres componentes: la PD o probabilidad de incumplimiento, la LGD o pérdida por el incumplimiento y la EAD o exposición en el momento del incumplimiento. No resultó suficiente, dado que tampoco se consideraban factores de aumento de riesgo como la concentración, lo que en el  sector inmobiliario resultó tan evidente en el la última crisis bancaria, de ahí que, solo seis años después de su formulación, se publicasen los nuevos acuerdos de capital de Basilea III.

Parece insuficiente la confianza en el resultado, en el corto plazo, de los acuerdos de Basilea dado que desde 2009 los bancos europeos deben superar un stress test, no como medida de la solvencia presente, sino como estimación de la futura en el caso de un escenario macroeconómico tan adverso como el recientemente sufrido. Respecto de su fiabilidad, basta con recordar que en el período que va desde 2009 a 2011 aprobaron entidades como Caja Madrid o Novacaixa Galicia, nacionalizadas tan solo un año después. O los test no predicen o los balances fueron falseados, lo que no debió suceder al no existir ningún responsable encausado judicialmente por ello…

El Texas ratio

Pero, como sucede con frecuencia, los americanos nos llevan la delantera. Mediante el “Texas ratio”, creado y desarrollado por Gerard Cassidy, economista y Director de renta variable de RBC Capital Markets, perteneciente al grupo Royal Bank of Canada, se desarrolló un sencillo sistema de alerta temprana para identificar los bancos con problemas. Inicialmente se aplicó en el caso de los bancos del estado de Texas en la década de 1980, de ahí su nombre. Se calcula dividiendo el valor de los activos vencidos del banco (morosos + inmuebles adjudicados), por la suma de su capital y provisiones por insolvencias. Cuanto más próximo al valor 1 sea el ratio, más riesgo de fallido existirá. Esta relación se muestra muy útil cuando un activo mantenido en el balance de un banco está cayendo en valor, por ejemplo, los activos hipotecarios.

Hemos visto como los stress test de 2009 mostraron un aprobado general en la banca española. Como instrumento de predicción resultaron totalmente fallidos, pues ninguna de las numerosas entidades posteriormente intervenidas, los suspendió. Pero cabe investigar cual hubiese sido el resultado de aplicar el Texas ratio en los ejercicios 2008 y 2009 a alguna de las entidades que más tarde fueron intervenidas o acusaron dificultades y para ello recurrimos a analizar las cuentas anuales de las nacionalizadas cajas gallegas, Caixa Galicia y Caixanova, así como las de Banco Pastor, absorbido por el Popular.

El Texas ratio de las entidades gallegas en 2008-09

Si bien de las memorias anuales resulta factible determinar los volúmenes de morosos y recursos propios, no ocurre lo mismo con los activos adjudicados, pues estos son contabilizados en partidas transparentes, como la de “activos no corrientes en venta” o en otras partidas no transparentes, como es el caso de las “participaciones en entidades del grupo”, del que solo alcanzamos a conocer el valor en libros, pero no el volumen  de los activos, con la honrosa excepción del Pastor. Un ejemplo,  en el activo de Caixanova en 2009 figura su participación en la inmobiliaria Proinova por 3 millones de euros, pero sus existencias en activos inmobiliarios se eleva hasta los 503 millones de euros, según datos del registro mercantil o en menor medida Caixa Galicia, que valora su participación en Adapa en 501 millones, frente a unas existencias declaradas por 981 millones de euros.

Gracias a las memorias de las entidades y a las de sus principales filiales inmobiliarias, hemos podido calcular el Texas ratio de las tres entidades:

 

Caixa Galicia
Caixanova
Banco Pastor
 
2009
2008
2009
2008
2009
2008
Recursos propios
1.789.140
1.747.431
1.341.569
1.200.020
1.429.618
1.369.524
Activos dudosos
1.864.643
1.365.551
903.611
592.578
1.556.244
1.034.052
Activos adjudicados
278.413
201.828
45.316
15.827
1.034.896
508.668
Provisiones
871.394
761.043
682.905
460.705
794.665
473.691
Inmobiliarias
1.130.830
308.919
503.545
176.545
1.594.331
859.847
 
 
 
 
 
 
 
TEXAS RATIO
123%
75%
72%
47%
188%
130%

 

Los datos permiten verificar la fiabilidad del ratio. Ya en 2008 Banco Pastor superaba la unidad, Caixa Galicia se aproximaba y solo Caixanova se mantenía en porcentajes no alarmantes. Pero en 2009 se apreciaba el crecimiento del deterioro y la certeza de su inminente colapso, lo que los stress test no detectaron.

Es cierto que los economistas somos de lo mejor en el análisis de lo que ha pasado o “ex post”, pero al menos en este análisis Gerard Cassidy ha creado una herramienta predictiva para las quiebras bancarias, fiable y sencilla de calcular. En USA este ratio incluso está accesible para los ciudadanos en la web de la Reserva Federal (FED), pero MAFO o lo desconocía, lo dudo, o quizás al no afectar a las tres principales entidades consideró ocioso calcularlo.

El Texas ratio hubiera anticipado el colapso financiero que los stress test no apreciaron
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