La situación económica en España: desde el torniquete hasta la cirugía

María Fátima Báñez García, ministra de Empleo y Seguridad Social. / Mundiario
Fátima Báñez. / Mundiario

La contratación indefinida a tiempo completo aumentó un 20,69% en el primer cuatrimestre de 2015 y la Seguridad Social dispone ya de 578.000 afiliados más que hace un año.

La situación económica en España: desde el torniquete hasta la cirugía

La contratación indefinida a tiempo completo aumentó un 20,69% en el primer cuatrimestre de 2015 y la Seguridad Social dispone ya de 578.000 afiliados más que hace un año.

Leía el pasado jueves 30 de abril una noticia en The Wall Street Journal, donde publicaban el reconocimiento y las alabanzas a la situación económica española, referenciando su lenta pero ejemplar recuperación, incluso la mostraban como suficientemente fuerte para soportar una salida de Grecia del Euro. Vamos, que nada que ver este artículo con el que en ese mismo periódico (referente global en el mundo de la economía) publicaba hace escasamente tres años, el 27 de septiembre de 2012, donde  hacía alusiones al susto español ante un posible rescate y la inquietud que ello generaba los mercados europeos e internacionales.

Pues esto es así, así de sencillo y complicado a la vez, porque los datos son los que son y, aunque queda mucho por hacer, son muy buenos y, como decía el Teniente Maverick en Top Gun, “esto va a ser complicado pero… existen buenas perspectivas”. Y lo es, porque en estos momentos se puede manifestar que en España, en el mes de abril, 118.923 personas han encontrado trabajo y que 175.495, se han afiliado a la Seguridad Social y, que esta cifra es la mejor en un mes de abril desde que existen datos al respecto.

Datos sobre la mesa

Estamos en disposición de afirmar que la contratación indefinida a tiempo completo aumentó en nuestro país un 20,69% en el primer cuatrimestre de 2015; así como que la Seguridad Social dispone ya de 578.000 afiliados más que hace un año y, que en cifras totales tenemos 89.343 parados menos que en diciembre de 2011. Evidentemente las cifras son mejorables, pero al mismo tiempo extraordinarias, eso hay que reconocerlo; aunque no bajen ustedes la guardia, hacia los colectivos más desfavorecidos.

Aunque a principios de semana, la Comisión Europea rebajaba ligeramente (en un par de décimas) el optimismo del cuadro económico emitido desde el Gobierno de España, reconocen y hacen alarde de que, precisamente es nuestro país uno de los que más crece en la eurozona y, cuya economía es una de las que más y mejor avanza de toda Europa. Por ejemplo, Bruselas pronostica que el PIB español crecerá el 2,8% este año y el 2,6% el próximo: una y tres décimas menos respecto a las cifras del Gobierno, pero aun así un avance robusto, que supone una mejora de medio punto en la previsión para este año.

Lo mismo sucede con todos y cada uno de los datos y eso que, cuando hicieron el análisis no disponían de las cifras de referencia de empleo del recién finalizado mes de abril. Los que tenemos conocimientos y formación en primeros auxilios, sabemos que encontrándonos en una situación crítica (de crisis) donde la herida que se ha producido en una extremidad, tiene como consecuencia un sangrado severo como por ejemplo, rompimientos o cortes de una arteria mayor, la presión sobre la misma es absolutamente insuficiente y necesita de un torniquete, es decir, de un método efectivo y de urgencia para detener la hemorragia. No obstante estos métodos deben usarse solamente cuando otros no han dado resultado, ya que interrumpen la circulación hacia el miembro afectado, pudiendo llegar a dañarlo gravemente. Además deberán ser aliviados de forma periódica para evitar daños al tejido por falta de oxígeno. Una vez controlada la hemorragia y llegada la ambulancia, procedemos al traslado al centro hospitalario para ser atendido por un cirujano.

Una manera gráfica de verlo

El otro día, precisamente el martes 5 de mayo cuándo se daban los datos del empleo en España, intercambiaba puntos de vista con mi hermano, de profesión facultativo, quien me explicaba lo que ocurría en España de esta manera tan gráfica. Y la verdad es que es un símil más que acertado, para reconocer el esfuerzo y trabajo de todos y cada uno de aquellos que ayudaron a contener la hemorragia sin precedentes en la accidentada España que se encontró este Gobierno al llegar a la Moncloa en 2011.

Cierto es que los primeros vendajes aplicados no dieron el resultado de contención del gran sangrado como se esperaba y, que hubo intentar casi todo, hasta llegar al torniquete, para controlar la pérdida de sangre y no perder a la víctima. El herido manifestó desacuerdos, miedos, quejas y protestas porque no entendía por qué tenía que sufrir, cuando  la culpa no había sido suya.

Pero al final se fue encontrando mejor, la hemorragia se estabilizó el torniquete se fue aflojando y en ese momento llegaron los especialistas en curar la herida por dentro y por fuera. Desde esas mismas ópticas en España y en Europa se ve a nuestro país en la buena senda de la recuperación. Pues bien, señores del Gobierno de España, de la misma manera que le reconocemos ese trabajo bien hecho en la primera parte de la cura; le exigimos que no cejen en su cometido de buscar los mejores tratamientos para que, al menos, aunque quede alguna cicatriz, el herido vuelva recuperar el vigor, la vitalidad y la energía que tenía antes de sufrir, tan magno y vil ataque. Los primeros auxilios fueron acertados ahora, llegado este momento necesitamos las mejores técnicas de cirugía.

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