¿Cómo serían las hipotecas variables con un euríbor precrisis?

Si el euríbor sube, las hipotecas variables se encarecen. / Pixabay
Si el euríbor sube, las hipotecas variables se encarecen. / Pixabay

Si este índice volviera a cotizar sobre el 3%, las cuotas de estos préstamos se encarecerían más del 40%.

¿Cómo serían las hipotecas variables con un euríbor precrisis?

Mucho se ha hablado del euríbor últimamente, tanto por su tendencia al alza durante los últimos meses como por su bajada en el mes de marzo (del -0,108% al -0,109%). Actualmente, los que tienen una hipoteca ligada a este índice están tranquilos, pues pagan unas cuotas muy baratas, pero ¿qué ocurriría si su cotización volviera a niveles precrisis? Según el comparador bancario HelpMyCash.com, los intereses subirían de tal modo que las cuotas podrían encarecerse más del 40%.

Cuotas mucho más caras

En estos momentos, el euríbor a 12 meses cotiza al -0,109% (media de marzo de 2019). En consecuencia, las hipotecas referenciadas a esta tasa tienen unas mensualidades asequibles. Por ejemplo, para un préstamo medio de 150.000 euros con un plazo de 25 años y un interés de euríbor más 1%, el importe de las cuotas sería de 557,94 euros al mes.

Sin embargo, dado que este índice se encuentra cerca de su mínimo histórico (-0,191%), muchos hipotecados temen que vuelva a subir e, incluso, que alcance los valores que registraba durante los años previos a la crisis. En esa época, el euríbor cotizaba a una media de alrededor del 3% y hasta llegó a situarse por encima del 5% en algunos momentos.  

Así las cosas, si el euríbor cotizara al alza hasta alcanzar el 3%, las cuotas de la hipoteca mencionada subirían hasta los 791,76 euros mensuales; un encarecimiento de casi el 42%. Y la cosa se pondría aún peor si llegara hasta su máximo histórico (5,39%), en cuyo caso las mensualidades serían de 1.002,52 euros (un 80% más caras).

La opción de pasarse al tipo fijo

Como vemos, el encarecimiento sería importante, aunque habría algunas maneras de evitarlo. Por ejemplo, desde HelpMyCash.com señalan que los titulares de una hipoteca variable podrían pasarse al tipo fijo si detectaran una subida abrupta del euríbor, ya fuera a través de un acuerdo con su propio banco (lo que se conoce como novación) o llevándose el préstamo a otra entidad (subrogación).

De hecho, la nueva ley hipotecaria (que empezará a aplicarse el próximo 16 de junio) incentiva esa operación. En concreto, establece que los bancos solo pueden cobrar una comisión máxima del 0,15% si se lleva a cabo, que únicamente pueden aplicar si se produce el cambio durante los primeros tres años del contrato. Además, según HelpMyCash.com, actualmente hay muchas entidades que no cobran comisión alguna por el paso al tipo fijo, como Hipotecas.com, Openbank o ING.

Imposible saber qué ocurrirá

La otra opción podría ser contratar directamente una hipoteca fija, con la que no habría que preocuparse por las oscilaciones del euríbor. No obstante, contaría con un inconveniente: el interés de estos productos es más alto que el de los préstamos a tipo variable, así que a corto plazo se pagaría más. Además, si los índices no alcanzaran valores tan altos, también podrían salir más caros a la larga.

Por ello, desde HelpMyCash.com recomiendan tomar una decisión basada más en la tolerancia al riesgo que en la rentabilidad económica, pues es imposible saber qué ocurrirá a 20 o 30 años vista. Así, si el cliente quiere pagar poco al principio y cree que podría asumir un aumento pronunciado del euríbor, el tipo variable puede ser una mejor opción. Y por el contrario, si prefiere la estabilidad y no se fía de los índices, el interés fijo puede resultarle más conveniente. @mundiario

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