Trump ganará por fin en el Congreso a costa de su polémica reforma fiscal

Paul Ryan y Donald Trump se saludan en el Congreso de Estados Unidos. / Twitter
Paul Ryan y Donald Trump se saludan en el Congreso de Estados Unidos. / Twitter

El proyecto del presidente, de la mano con Paul Ryan, ha levantado serias críticas y en Estados Unidos todos dudan de su efecto en la economía local.

Trump ganará por fin en el Congreso a costa de su polémica reforma fiscal

El Senado ha asegurado la primera victoria legislativa de Donald Trump tras haber dado su bendición a la reforma fiscal que ha impulsado el presidente en repetidas ocasiones. La Cámara Alta aprobó en la madrugada de este miércoles el proyecto que el mandatario promovió de la mano con Paul Ryan, jefe de la Cámara de Representantes, con 51 votos -todos republicanos-. Con esto, el sistema fiscal de los Estados Unidos ofrecerá sendas rebajas impositivas a las empresas del país así como una serie de reducciones en todos los tramos de renta, aun para los más adinerados. Según los primeros análisis este recorte está cifrado en nada menos que 1,5 billones de dólares en una década y deja a las cuentas públicas con una nube de dudas.

La reforma debe pasar ahora nuevamente a la Cámara de Representantes, que la había aprobado el martes, pues el Senado cambió tres provisiones que no cumplían con la normativa. Como sea, este paso es pura formalidad y nada hace pensar que los legisladores del Partido Republicano se echen atrás. Trump tiene garantizada su primera victoria en el Capitolio y es nada menos que una reforma histórica, de las que no se veía nada parecido desde 1981, cuando el totem conservador Ronald Reagan aprobó su propia rebaja impositiva.

Pero pese a que Trump puede destapar las botellas de champagne ante la inminente aprobación de este nuevo régimen, lo cierto es que lo más difícil todavía está por venir. Su proyecto fiscal ha sido otra de sus grandes banderas propagandísticas pero no quita que el empresario había prometido tenerlo aprobado para el verano y, al final, ha terminado corriendo para tenerlo listo antes de navidad. Pero no se trata solamente de plazos y tiempo, sino de los anticuerpos que ha generado entre quienes serán beneficiados por estos recortes.

En noviembre, un grupo de empresarios estadounidenses criticaron seriamente la reforma republicana al asegurar que la misma no traería sino desigualdad. Los millonarios, agrupados en torno a la organización Riqueza Responsable, juzgaron que recortar los tributos "acarrearía unas pérdidas de 269.000 millones en un decenio, más de lo que se gasta en conjunto en la Agencia del Medicamento, el Centro de Control de Enfermedades y la Agencia de Protección Ambiental".

La reforma conservadora indica que el impuesto de sociedades se reducirá de un 35% al 21%, mientras que el tramo máximo para las grandes rentas pasa del 39% al 37% y, a favor de la clase media, se duplica el mínimo exento, pasando de 6.500 a 12.00 dólares y hasta 24.000 para parejas), al tiempoq ue se mejora las ayudas por hijo, gastos médicos y estudios. Todo ello, han justificado los legisladores del Gran Viejo Partido (GOP, por sus siglas en inglés), así como el mismo jefe de Estado, se hace para empujar a la economía estadounidense pues, siempre según su criterio, esto atraerá la inversión de nuevas compañías y devolverá la competitividad al sistema de la primera potencia mundial. @mundiario

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