Los salarios de convenio crecen un promedio del 3,5% y superan la inflación

Trabajadores de construcción. / Pixabay.
La estadística de convenios es un registro administrativo que no mide salarios, sino la evolución de las tablas pactadas en estos acuerdos laborales.

Los salarios pactados en convenio han dado un golpe sobre la mesa. Con un avance promedio del 3,49% hasta noviembre —muy por encima de la inflación media del 2,7%—, la negociación colectiva se ha convertido en el inesperado motor de recuperación del poder adquisitivo de millones de trabajadores. No es solo una cifra: es un síntoma de un clima laboral en ebullición, donde patronal, sindicatos y Gobierno miden sus fuerzas a las puertas de decidir el nuevo salario mínimo interprofesional (SMI). Un escenario que marca el tramo final del año con más tensión de la que se percibe a primera vista.

El dato, divulgado este miércoles por el Ministerio de Trabajo, refleja una realidad que va más allá de las tablas salariales: muestra la reaparición de un músculo negociador largamente adormecido durante la crisis inflacionaria. La negociación colectiva, ese engranaje silencioso que determina la vida laboral de casi la mitad de los asalariados del país, está demostrando una capacidad de reacción que no siempre se le reconoce. Con 3.130 convenios con efectos económicos en 2025 analizados, la mejora del 3,49% no es un espejismo estadístico: marca una tendencia clara.

Los mayores beneficiados están en el corazón del sistema productivo. De los 9,65 millones de trabajadores protegidos por los convenios revisados este año, casi cuatro millones disfrutan subidas superiores al 3%, mientras que otros 3,69 millones se mueven en una horquilla próxima, entre el 2,5% y el 3%. Pero no todos celebran por igual. Cerca de 1,5 millones apenas avanzan entre el 1,5% y el 2,5%, quedando prácticamente empatados con los precios. Y 400.000 asalariados permanecen en zona de congelación real, con aumentos inferiores al 1,5%, un recordatorio de que el progreso sigue siendo desigual.

Las diferencias sectoriales aportan otra capa a la historia. Mientras las actividades científicas y técnicas escalan un notable 4,87% y la sanidad y los servicios sociales alcanzan el 4,8%, sectores como el suministro de energía (1,56%) o el campo (2,04%) se mantienen rezagados, por debajo de la evolución de los precios. Y, como siempre, la geografía también determina parte del destino salarial: Baleares lidera las subidas con un potente 6,04%, mientras Murcia cierra la lista con un 2,73%.

Un 2025 que arranca más fuerte de lo previsto

Si la mirada se restringe a los convenios firmados en 2025 —683 acuerdos que afectan a 2,28 millones de empleados—, el salto es aún más contundente: un 4,15% de subida media. Esta cifra supera ampliamente las recomendaciones incluidas en el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) firmado por patronal y sindicatos para guiar las subidas del trienio 2023-2025. La referencia era de un 3% para este año. La realidad, sin embargo, ha impuesto su propia hoja de ruta.

Ahora bien, a solo tres semanas de que expire el AENC vigente, la gran discusión salarial se desplaza hacia el SMI. El Gobierno ultima un informe técnico encargado a expertos sindicales, académicos y del propio Ministerio de Trabajo para determinar hasta dónde debe elevarse el salario mínimo para alcanzar el 60% del salario medio, tal como prometieron PSOE y Sumar.

Patronal y sindicatos afinan su estrategia

Las patronales CEOE y Cepyme defienden que esa meta ya se ha cumplido y plantean una subida limitada al 1,5%, en línea con el incremento de los empleados públicos. Los sindicatos, en cambio, juegan en otra liga: exigen un aumento del 7,5%, condicionado a que Trabajo suprima la posibilidad de que las empresas compensen el alza del SMI con la absorción de complementos. Para ellos, esta es la única forma de garantizar un verdadero aumento neto para los trabajadores.

El choque entre las partes deja entrever que la negociación del SMI no será un trámite técnico, sino un pulso político y social de primer orden. En este contexto, el avance de los salarios de convenio actúa como termómetro y como mensaje: la negociación colectiva ha despertado, y lo ha hecho con fuerza. @mundiario