El reto del 8%: avances y desafíos del empleo en las provincias de España
Cuando en 2023 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometía a reducir el desempleo al 8% en la próxima legislatura, el objetivo parecía ambicioso, pero alcanzable. Sin embargo, un año y medio después, España sigue lejos de ese registro, con una tasa del 10,6%, según la Encuesta de Población Activa. A pesar de esto, el panorama laboral muestra claros avances, con 15 provincias ya por debajo de ese umbral, seis más que hace un año.
Las regiones que han logrado una tasa de desempleo inferior al 8% se concentran mayoritariamente en el norte del país, donde la actividad industrial y el menor peso de la estacionalidad en el empleo juegan un papel clave. Entre ellas destacan Gipuzkoa (4,67%), Lleida (5,13%) y Soria (5,37%), mientras que otras, como Barcelona (7,41%) y A Coruña (7,26%), también han logrado buenos resultados.
Sin embargo, en el sur de España la realidad es muy distinta. Provincias como Cádiz (20,97%), Granada (19,99%) o Jaén (17,38%) continúan registrando tasas de paro muy elevadas. Estas zonas, más dependientes de la agricultura y el turismo, enfrentan dificultades estructurales que dificultan una reducción sostenida del desempleo.
El dato nacional sigue siendo alto
El contexto histórico ayuda a dimensionar el reto del 8%: en el peor momento de la crisis económica, entre 2011 y 2017, ninguna provincia lograba bajar de esa cifra, mientras que en 2007, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, hasta 29 provincias se situaban por debajo de ese umbral. No obstante, el dato nacional sigue siendo alto en comparación con el resto de Europa, donde solo cuatro países superan el 8% de paro.
A pesar de la mejora de los últimos años, el camino hacia el pleno empleo en España sigue lleno de desafíos. El crecimiento económico, las reformas laborales y la dinamización de sectores clave serán fundamentales para acercar la tasa de paro a la meta fijada por el Gobierno. @mundiario