Las represalias de Trump: Venezuela y la tasa Google golpean el comercio español

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. / RR SS.
La compra de petróleo venezolano grava desde este miércoles con un 25% los productos españoles destinados a Estados Unidos.

Tras semanas de volatilidad en los mercados y creciente incertidumbre, la Administración de Donald Trump tiene previsto anunciar este miércoles su estrategia comercial para reforzar la economía estadounidense. La medida incluirá un incremento significativo de aranceles a países con los que Estados Unidos mantiene un alto déficit comercial, entre ellos China, la Unión Europea, México y Japón. Sin embargo, a pesar de que España no figura entre los principales objetivos de esta política, podría verse afectada indirectamente debido a su vínculo económico con la UE y a sectores específicos de su comercio exterior.

Los nuevos aranceles, que alcanzarán el 25% en productos como acero, aluminio y vehículos extranjeros, también impactarán en la industria farmacéutica, un sector que ha aumentado significativamente sus exportaciones hacia EE UU en los últimos años. Aunque España mantiene un saldo comercial deficitario con Washington (en 2024 importó bienes por 28.192 millones de euros y exportó por 18.179 millones), el sector agroalimentario, con un superávit de 1.558 millones de euros, podría ser objeto de medidas arancelarias adicionales.

"Calculamos que el impacto directo de estos aranceles podría restar dos décimas al PIB español, con efectos indirectos que podrían prolongarse a largo plazo, como la retracción en inversiones y la reorientación de mercados", señala Rubén Dewitte, economista de ING.

Repsol y la “tasa Google”

Uno de los elementos más polémicos es el arancel específico del 25% sobre productos de países que importan petróleo venezolano, una medida que podría impactar a España debido a la presencia de Repsol en este comercio. A ello se suma la investigación ordenada por Donald Trump sobre la llamada "tasa Google" aplicada en España y otros seis países europeos, lo que podría derivar en nuevas represalias comerciales.

El escenario es incierto, y aunque la intención de la Casa Blanca es reforzar la economía estadounidense mediante medidas proteccionistas, la realidad podría ser distinta. Los expertos coinciden en que la guerra comercial impulsada por Trump podría generar más inestabilidad y afectar la inversión global, sin un claro vencedor en el conflicto. @mundiario