Regenerar los océanos vs. energía eólica: cómo pueden repercutir en el sector pesquero

Planta de energía eólica en Finlandia.
Planta de energía eólica en Finlandia.
Swen Capital Partners pone sobre la mesa 120 millones de euros para la preservación y regeneración de los océanos. España, muy al contrario, especula con las posibilidades de aprovechamiento eólico marino.
Regenerar los océanos vs. energía eólica: cómo pueden repercutir en el sector pesquero

Se polemizaba recientemente en las redes sociales en torno al daño (o no) que el recurso marino eólico puede producir en el sector pesquero español. Transición Ecológica, el Ministerio que en España decide la política energética a aplicar, parece tenerlo claro y ha catalogado ya más de 7.500 kilómetros cuadrados de aguas territoriales españolas como "zona de uso prioritario para la energía eólica marina" o "zona de alto potencial" para el desarrollo de esta tecnología.

Como envés de ese espejo en el que se mira la política energética española, Swen Capital Partners lanza un fondo (el segundo) dedicado a la regeneración de los océanos. El primero de estos fondos de inversión europeo fue dedicado a los gases renovables (metano, hidrógeno), en el año 2019. El segundo, Blue Ocean, con un aporte de 120 millones de euros, será destinado a la financiación de unas 25 start-ups, principalmente en Europa, que aporten innovación en la preservación y regeneración del océano, en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 de Naciones Unidas, innovaciones para las que "la tecnología y las expectativas del mercado ya han sido probadas", dice la sociedad de gestión especializada en la inversión en activos no cotizados.

En medio de estos dos planteamientos figura el sector pesquero y cómo uno y otro pueden repercutir: parece claro que cuando se habla de tecnologías aplicadas a la preservación y regeneración oceánicas no serán obstáculos, precisamente, los que surjan a Sewn Capital Partners, cuya ambición es generar tanto un impacto medioambiental como una rentabilidad competitiva de la inversión, por cuanto "la estrategia se centará en soluciones que aborden las principales amenazas para el océano, tales como la sobrepesca, la contaminación y el cambio climático, para transformar mercados de alto crecimiento y creación de empleo, como la acuicultura y la energía marina". Pretenden, según François Houllier, director general de Ifremer (Instituto Francés  para la Exploración del Mar), "fomentar la aparición de nuevas empresas en el ámbito de la ciencia y la tecnología marinas". Su objetivo final es "hacer de la preservación del océano una palanca de creación de valor de la sociedad. Está en marcha una inversión inicial en una empresa europea. O, lo que es lo mismo, llegar igualmente a la energía marina, mediante subterfugios. Porque lo que les interesa es disfrazar el afán económico con ropajes preservacionistas y regeneracionistas, aunque para ello tengan que recurrir a sistemas similares a los de las empresas eléctricas. Y es que el desarrollo tecnológico, de una u otra manera, va encaminado a la industria eólica, especialmente y en la actualidad, en España, donde está muy bien posicionada para desarrollar parques flotantes (que tendrán, en teoría, mucho menor impacto visual que los terrestres, y también menor impacto ambiental que los parques cimentados).

Para la Asociación Empresarial Eólica (AEE) España tiene la oportunidad de convertirse  en un hub industrializado y de desarrollo tecnológico en eólica marina, especialmente de tecnología flotante".

En este momento hay en las aguas territoriales de la vieja Europa 25.000 megavatios de potencia eólica instalada (2.900 fueron erigidos en 2021). Pero esos 25.000 megavatios (25 gigas) son solo el principio. El Plan Estratégico Europeo en Tecnologías Energéticas (SETPlan) ha adoptado comko objetivo consolidar el liderazgo global de la UE en energía eólica marina. Y, hace solo unos meses, la Comisión Europea aprobaba la Estrategia Europea de Energías Renovables Marinas, estableciendo objetivos de más de 60 gigavatios (GW) en 2030 y 300 gigas para 2050.

El mercado es sumamente amplio. Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Holanda, Bélgica y Francia lo saben y son las naciones que encabezan la clasificación europea de potencias eólicas marinas. España quiere sumarse y, junto a lo que ya tiene instalado, prevé montar dos gigantescos parques eólicos marinos frente a las costas del Norte de Galicia; pero no se olvida de Canarias. Como tampoco lo hace de Asturias y Cantabria o Euskadi.

Las eólicas marinas en Galicia, un grave perjuicio para la pesca 

La idea de instalar parques eólicos en aguas de Galicia se mantiene vigente desde que, en 2018, investigadores de los departamentos de Química y de Ingeniería Naval e Industrial de la Escola Politécnica Superior da Universidade da Coruña, en Ferrol, presentaran un estudio sobre los costes que significaría la instalación de la primera granja flotante en aguas gallegas. Aconsejaron, entonces, un "parque grande de más de 100 MW". 

Galicia cuenta con "los mejores valores de velocidad eólica marina de la Península Ibérica", e investigadores de las universidades de Vigo, A Coruña y Aveiro (Portugal) han identificado las zonas más aptas para la instalación de aerogeneradores marinos en el noreste de Galicia y al sur de la ría de Vigo, con una llamada de atención muy especial: la no instalación de parques cerca de la costa para evitar impactos ambientales y visuales. A pesar de todo ello, la mayor densidad de potencia eólica se identifica en la zona noroeste, entre Cabo Fisterra y Cabo Ortegal, a pesar incluso de la proximidad a ella de varias zonas protegidas: una reserva marina, un área de protección especial y un humedal y su zona de influencia. Otros investigadores han propuesto la instalación en Burela de la primera granja de olas en Galicia para explotar la energía undimotriz (producida por el movimiento de las olas marinas).

España dispone de la cadena de valor completa del sector eólico -explica la AEE- y tiene la oportunidad de convertirse en un hub industrial y de desarrollo tecnológico en eólica marina, especialmente de tecnología flotante. Esta contribuirá, siempre según la AEE, "a la mitigación de los efectos del cambio climático a través del desarrollo de una energía limpia y conllevará un impacto macroeconómico positivo, derivado de la creación de empleo cualificado, aumento de las exportaciones y crecimiento del PIB nacional".

Curiosamente no se conocen estudios oficiales en relación al daño previsible que los aerogeneradores -algunos con aspas de hasta 80 metros de longitud- pueden ocasionar a la pesca y, por ende, al sector marítimo-pesquero que se está movilizando para sentar las bases del perjuicio que le ocasionaría la instalación de esos parques en las proximidades de las costas gallegas y, en concreto, algunos de sus caladeros tradicionales. Daños que van desde el grado de afectación a las pesquerías objetivo de distintas flotas radicadas en Galicia, sean generadores cimentados o flotantes, las normas o reglamentos de supuestas nuevas leyes de Pesca en esta Comunidad Autónoma con prohibiciones para el uso de artes de pesca a distancias mínimas de cada uno de los "molinos", etc., etc.

Se han medido las olas, los vientos, los costos de instalación e incluso los beneficios económicos y sociales de las granjas de eólicos marinos; pero nadie aclara qué perjuicios se derivarán para el sector pesquero  de esta "siembra" marítima de eólicos, una cortapisa más para el desarrollo de la actividad pesquera en esta tierra de pescadores. @mundiario

Regenerar los océanos vs. energía eólica: cómo pueden repercutir en el sector pesquero
Comentarios