La reforma laboral de 2012, lejos de crear más y mejor empleo, trajo precariedad

Una oficina de empleo. / RR SS
Una oficina de empleo en Madrid. / RR SS

No ha solucionado el problema estructural del empleo y han proliferado nuevos abusos. Desde 2011 se han perdido millones de horas productivas y aumentó la precarización. MUNDIARIO analiza a fondo de la devastadora fotografía que ha dejado la reforma laboral y sus consecuencias.

La reforma laboral de 2012, lejos de crear más y mejor empleo, trajo precariedad

Todos los meses el INEM publica las cifras de empleo. Poco a poco, en un proceso muy lento, los devastadores efectos de la crisis de 2008 se desinflan. El último mes de febrero las listas del paro descendieron. Exactamente, 9.355 personas dejaron de figurar como demandantes de empleo. Con todo, España sigue soportando una losa muy pesada. La carga tiene una cifra dramática para un país que se considera moderno y que trata de convencerse día a día que ya está en una nueva fase de crecimiento económico. Los mensajes y los datos apuntan también en ese sentido. Pero todavía hay 3.750.876 de personas inscritas en los servicios públicos de empleo.

Según la EPA, el número de parados en España en el cuarto trimestre de 2016 engrosa una fila todavía más gruesa, en la que figuran 4.237.800 parados, que suponen el 18,63% de la población activa. El último informe del SEPE señalaba a las comunidades de Andalucía y Madrid como las que han aportado más parados al sistema de prestaciones en febrero. En un país de 45.982.704 millones de personas sólo 17.748.255 ciudadanos tienen trabajo en este momento.

En un país de 45.982.704 millones de personas sólo 17.748.255 ciudadanos tienen trabajo en este momento

El informe del SEPE de febrero destacó que «el número de contratos registrados durante el mes fue de 1.452.528, la cifra más alta de la serie histórica en un mes de febrero. Supone una subida de 75.048 (5,45%) respecto al mismo mes del año 2016. En febrero de 2017 se han registrado 151.072 contratos de trabajo de carácter indefinido. Representan el 10,40% de todos los contratos. Supone un incremento de 11.708 (8,40%) sobre el mismo mes del año anterior».

El regreso al trabajo ha sido muy amargo porque los que lo perdieron durante la crisis y lo han vuelto a encontrar, años o meses más tarde. La mayoría de ellos, sólo han encontrado una salida laboral pírrica. Casi siempre en condiciones muy desfavorables. “El gran bocado que ha padecido el empleo lo han notado aquellos que han perdido su empleo y al volver a encontrar trabajo en otra empresa han tenido que aceptar sueldos mucho más bajos. En el sector del metal, por ejemplo, el recorte a los trabajadores (como los mecánicos, electromecánicos, soldadores, …) ha sido muy grande. Ahora cobran entre 500 y 600 euros menos. En algunos casos se están dando situaciones de trabajadores que perciben salarios por debajo incluso de lo que cobraban en el paro”, explica Enrique Negueruela, técnico de empleo y ex asesor del consejero de Empleo de la Xunta de Galicia, Ricardo Varela, durante el gobierno bipartito.

Mientras el Gobierno de Mariano Rajoy no alcance el volumen de trabajo que había en 2011 no se podrá hablar de recuperación

Pero, ¿qué hay detrás de las cifras oficiales? ¿Señalan toda la realidad? ¿Es tan sustanciosa la recuperación económica? Negueruela sostiene que «mientras el Gobierno de Mariano Rajoy no alcance el volumen de trabajo que había en 2011 no se podrá hablar de recuperación». En su opinión la reforma laboral ha causado un roto en el mapa del empleo que se ha llevado por delante la estabilidad y los derechos de los trabajadores. “Ha sido como coger un árbol cargado de fruta y empezar a darle patadas. Y ahí cayó todo. La fruta madura y la que no estaba. A partir de ahí, después de ese proceso ha habido mucha prisa por hablar de recuperación. Pero la realidad es que se han tirado las tres cuartas partes del árbol con la reforma laboral”, destaca este estudioso del empleo en España.

Para medir realmente la recuperación que ha habido en materia de empleo hay un dato objetivo que refleja el verdadero estado de la situación. Según Enrique Negueruela, no hay que fijarse en el número de ocupados, que es el dato que exponen las estadísticas mes a mes, sino el número de horas trabajadas porque son las que marcan la productividad de un país. Negueruela establece la siguiente comparación basándose en los registros del Eurostat. «No se puede decir que con la reforma laboral haya más trabajo. Porque lo que hay de verdad es una pérdida enorme de horas de trabajo. Por tanto, no se puede afirmar que en España se crea más empleo que en Europa. Durante su período de aplicación, es decir, los cinco últimos años, se han perdido 237 millones de horas laborales cada trimestre, el 3,4% de las horas de trabajo que había, siendo el antepenúltimo Estado de la Unión Europea en cuanto a creación de trabajo (sólo superado por Chipre y Grecia). El diferencial existente con la Unión es de 5,9 puntos. Mientras en la UE se creaba trabajo a un ritmo del 2,5% aquí se destruía al 3,4%», compara Enrique Negueruela observando pormenorizadamente las cifras oficiales. En opinión del experto en empleo, el Gobierno no explica que cuando se crea trabajo en nuestro país el que se crea es mayoritariamente precario. Los empresarios ofrecen contratos por horas, pero no están absorbiendo el empleo en las condiciones que había antes de la crisis. “Las horas de trabajo de un país vuelven a ser una vez más el indicador en el que hay que reparar. La realidad del es que tras la crisis y la reforma laboral se ha troceado el trabajo. Es decir, en donde antes había 4 o 5 personas que hacían jornadas semanales de trabajo de 40 horas, ahora puede haber diez personas empleadas, pero sólo trabajan 10 horas semanales cada uno. Por tanto, ha aumentado el empleo, sí, pero a cambio se han perdido un montón de horas. Ese es el truco que se está dando en nuestros país”, revela.

El trasvase de rentas de salarios a excedentes empresariales no se produce en el conjunto de la Unión Europea ni en la Zona Euro

Otro dato importante para conocer la foto fija del empleo en España y saber el impacto y las consecuencias que ha causado verdaderamente la reforma laboral de 2012, se puede analizar desde el nivel de las rentas totales que declaran las personas activas, y que son las que han logrado sobrevivir a la crisis. «La Reforma Laboral ha modificado la distribución del valor añadido», confiesa Negueruela. «Mientras la remuneración de los asalariados ha disminuido en 12.300 millones de euros, un 2,3%, el excedente empresarial aumenta en 17.500 millones, es decir, un 3,9%. Este aumento llegaría hasta los 26.500 millones de euros si se le añaden las subvenciones a la producción, aumentando del 3,9% hasta el 5,9%. Este trasvase de rentas de salarios a excedentes empresariales no se produce en el conjunto de la Unión Europea ni en la Zona Euro donde el crecimiento de los salarios es superior al excedente empresarial. La valoración de este trasvase de rentas se puede estimar en algo más de quince mil millones de euros, que son los que han perdido los asalariados», calcula el ex asesor de empleo de la Xunta de Galicia.

La pérdida en masa salarial total es una consecuencia de los nuevos contratos que se realizan a partir de la reforma laboral. «La pérdida de trabajo es equivalente a casi 600 mil puestos a tiempo completo. En 2016 se han trabajado 22,4 millones de horas menos a la semana que en 2011, un 3,3% de disminución, el equivalente a 598 mil puestos de trabajo a 37,5 horas. Los asalariados han trabajado 15,7 millones de horas semanales menos, lo que equivale a unos 418 mil puestos a jornada completa. Esa pérdida se ha sufrido prácticamente en empleos fijos. Por cada hora de pérdida de empleo temporal se han perdido 304 horas estables», destaca Enrique Negueruela.

Respecto al futuro más próximo, en materia laboral, el Banco de España ha emitido un pronóstico nada halagüeño. Los técnicos creen que el país creará empleo durante el 2017 y el 2018 aunque en ese escenario positivo observa que ese empleo será precario y mal pagado. “La moderación salarial seguirá”, aseguró Pablo Hernández de Cos, director general de Economía y Estadística del Banco de España. En ese sentido, ahondó en esa reflexión asegurando que “la moderación salarial no permite mejoras de la competitividad", vaticina el experto del Banco de España.

La fotografía real tras la crisis y la reforma laboral, para los que consiguen encontrar dónde colocarse de nuevo, es un empleo de peor calidad, menos retribuido e inestable

Por tanto, la fotografía real tras la crisis y la reforma laboral, para los que consiguen encontrar dónde colocarse de nuevo, es un empleo de peor calidad, menos retribuido e inestable. La situación que más se repite, en un 92,5% de los contratos nuevos que se firman, es la de un trabajador joven que consigue empleo temporal y que va encadenando contrato tras contrato. Todos ellos precarios. La duración media de la relación laboral en España dura tan sólo 54 días.

La eficacia del INEM, o de los servicios de contratación, para recolocar a los parados es nula. Apenas se encuentra trabajo por esta vía porque el colapso en estas oficinas es enorme. Además, a la competencia de los ocupantes de las filas del paro hay que añadir la competencia de los que ya están trabajando y buscan otro empleo mejor. Son ya tres millones de personas los que se dedican activamente al trabajo de buscar empleo mientras trabajan, en porcentaje representa el 16% de los ocupados. Pero muchos de esos trabajadores no buscan trabajo para cambiar de empleo sino para compatibilizarlo con otro, porque el salario de uno no les llega para cubrir sus necesidades básicas. En ese sentido, la tasa española es también la más alta de Europa. En los últimos tres años en la eurozona la media por este concepto es de un 9%, un siete por ciento menos que en España. Los belgas, austríacos, noruegos, franceses y alemanes, por este orden, son los que menos necesitan cambiar de trabajo o compatibilizar su empleo con otro.

La reforma laboral de 2012, lejos de crear más y mejor empleo, trajo precariedad
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