¿De qué maneras se puede financiar la reforma de una vivienda?

Préstamos para reformas. / Pixabay
Préstamos para reformas. / Pixabay
Existen varios tipos de préstamos que se pueden pedir para financiar una reforma; cada uno con sus pros y sus contras.
¿De qué maneras se puede financiar la reforma de una vivienda?

Hacer obras en casa puede ser caro: dependiendo del proyecto que se quiera llevar a cabo, el coste puede superar las decenas de miles de euros. Como no todo el mundo tiene el dinero suficiente para afrontar este gasto de golpe, en general se necesita contratar algún tipo de préstamo para financiar la reforma de una vivienda. Ahora bien, ¿qué créditos se pueden pedir para esta finalidad? Según el comparador bancario HelpMyCash.com, se puede contratar un préstamo personal, ampliar la hipoteca sobre la vivienda, contratar una hipoteca nueva o suscribir un crédito con garantía hipotecaria con una empresa de capital privado.

Con un préstamo personal

El producto más habitual que se pide para financiar una reforma es el préstamo personal. Con este producto es posible obtener varios miles de euros (con un límite de 50.000 euros en la mayoría de los casos), a devolver en un plazo que suele ser de entre ocho y diez años como mucho. El interés medio de estos créditos ronda el 7%, aunque puede variar de un banco a otro.

Como su propio nombre indica, la garantía de estos préstamos es personal. Esto significa que, en caso de impago, el titular responderá con todos sus bienes presentes y futuros (incluido el salario), que podrán ser embargados para saldar la deuda. Y, como es lógico, para conseguir el dinero es necesario ser solvente: tener un trabajo estable, unos ingresos suficientes para pagar las cuotas y pocas o ninguna deuda pendiente.

Una de las entidades financieras que concede préstamos personales para reformas es Cofidis. Con su Crédito Proyecto Reforma Hogar se pueden conseguir hasta 15.000 euros a devolver en un máximo de ocho años, con un tipo de interés desde el 5,95% (6,10% TAE). Además, no tiene comisión de apertura. 

Con la ampliación de la hipoteca sobre la vivienda

Para el que tenga hipotecada la vivienda por reformar, sin embargo, la ampliación de capital de esa hipoteca puede ser más conveniente. Con este método también se pueden obtener varios miles de euros, siempre que el importe tras el incremento no supere entre el 60% y el 80% del valor del inmueble. El plazo también se puede prolongar hasta los 20 o 30 años, mientras que el interés será el que tenía originalmente la hipoteca (entre el 1% y el 2% de media). 

La garantía de las hipotecas es doble: hipotecaria y personal. En caso de impago, por lo tanto, el banco podrá embargar la vivienda hipotecada y, si aún queda deuda por saldar, también el resto de los bienes presentes y futuros del titular. También conviene saber que la ampliación requiere de la aprobación del banco (que solo dará si el solicitante es solvente) y que tiene un coste por la modificación de la escritura, aunque este no suele superar los 1.000 euros. 

Con una hipoteca nueva

La tercera opción para financiar una reforma es, si la vivienda no está hipotecada, pedir a un banco una hipoteca sobre ese inmueble. De este modo, se podrá obtener entre un 60% y un 80% de su valor, con un plazo de hasta 30 años y un interés de entre el 1% y el 2% de media. 

El inconveniente de este método es que hay pocas entidades bancarias dispuestas a dar hipotecas para financiar reformas. En general, solo lo hacen si se quiere llevar a cabo una rehabilitación completa de la vivienda: renovar la fachada, eliminar las humedades, cambiar la instalación eléctrica…

Una de las entidades que comercializa préstamos hipotecarios para reformas es Banco Mediolanum. Con su Hipoteca Freedom se puede conseguir hasta el 80% del valor de la vivienda, con un plazo máximo de 30 años y un interés desde euríbor más 1,05% (2,37% TAE) si se domicilia la nómina y se contrata su seguro de hogar. Este crédito incluye una comisión de apertura del 1%. 

Con un préstamo con garantía hipotecaria

La última alternativa consiste en contratar un crédito con garantía hipotecaria concedido por un prestamista privado o a través de un intermediario financiero que trabaje con varios de estos prestamistas. En estos casos, se puede obtener hasta el 40% o el 50% del valor de la vivienda con un plazo máximo de unos 20 años y un interés de en torno al 10%. El motivo por el que estos productos son más caros es que las compañías que los otorgan no son tan estrictas como los bancos a la hora de aprobar solicitudes. 

La garantía de estos préstamos es solamente la vivienda a reformar, que es el único elemento que puede ser embargado en caso de impago. Decantarse por esta opción, por lo tanto, puede ser adecuado si no se quiere arriesgar más patrimonio y se tiene una situación económica más delicada. Por ejemplo, para reformar una vivienda heredada para venderla posteriormente. 

Una de las compañías que comercializan préstamos con garantía hipotecaria es Supre Grupo. Esta presta hasta el 40% del valor de la vivienda y da hasta 20 años para devolver el dinero; con un interés de entre el 2% y el 14% (entre el 3,90% y el 19,90% TAE) dependiendo del importe concedido, del plazo de reembolso y del perfil del cliente. También cobra una comisión de apertura que puede ser de entre el 0,25% y el 1,50%. @mundiario 

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