¿En qué me afecta la política energética?
Como comentaba en otro artículo muy reciente titulado La energía en los desafíos de la Unión Europea, la política energética es una de las áreas centrales del ámbito político cuya finalidad principal es desarrollar medidas que permitan gestionar de forma eficiente y sostenible en el tiempo los recursos energéticos de un país. Es un área concreta de la acción de gobierno que sin embargo tiene implicaciones transversales pues afecta a cuestiones tales como la economía (de la que hablaremos más adelante), la seguridad, el medioambiente etc. Mediante la implantación de distintas políticas y a través de la legislación se persigue, por ejemplo, aumentar el número de fuentes de energía, reducir la emisión de gases de efecto invernadero o promover el I+D+i en el sector energético.
La actividad relacionada con el sector energético engloba distintas actividades que van desde la extracción de los recursos hasta la regulación jurídica, pasando por la generación de la energía, distribución, venta, uso, I+d+i y políticas energéticas donde podríamos incluir la promoción de energías renovables.
¿En qué me afectan las políticas energéticas?
Que la totalidad del proceso incluya tantas actividades tan diversas pone de relevancia el hecho de que las políticas energéticas afecten, tal y como decíamos anteriormente, a múltiples escenarios tal y como recogen distintos estudios que han evaluado sus implicaciones en aspectos clave:
Implicaciones en el cambio climático y emisiones de gases de efecto invernadero. La política energética constituye un papel principal en la lucha contra el cambio climático tal y como recoge un estudio de Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) de 2018 que destacó además la necesidad de tomar iniciativas ambiciosas en el sector para reducir el calentamiento global a 1,5ºC.
Implicaciones en la economía y en la creación de empleo. Un estudio de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) en 2019 analizó la relación entre energías renovables y el crecimiento económico y concluyó que la inversión en aquellas estimula a este.
La seguridad y la calidad de vida: factores determinantes
Implicaciones en la seguridad energética. Un estudio del Real Instituto Elcano (2019) abordó la importancia de diversificar las fuentes energéticas para aumentar la seguridad energética en España. Además, en relación a lo anterior, el Instituto de Estudios Económicos (IEE) realizó un estudio en 2018 en el que analizaba las energías renovables y destacó que la diversificación energética contribuye a disminuir la dependencia de combustibles fósiles.
Implicaciones en la calidad de vida. La reducción de la contaminación o la mejora de la calidad del aire son solo dos de los resultados que las políticas energéticas pueden tener. Según un estudio de la OMS realizado en 2018 alrededor de 7 millones de personas pierden la vida cada año de forma prematura a causa de la contaminación del aire.
Hoy por hoy, los esfuerzos realizados en política energética se centran en asegurar el suministro, mantener unos precios competitivos y apostar por energías limpias reduciendo el impacto ambiental. Se ha avanzado notablemente en alcanzar muchas de las metas fijadas, pero aun así, no bajar el ritmo es primordial. Nuestra calidad de vida depende de ello.