¿Hasta qué punto se generalizará el amarre de la flota pesquera?

Una pescadería. / Pixabay
Una pescadería. / Pixabay
El abastecimiento de pescado lo garantizan en la práctica la flota de cerco y los barcos que faenan al amparo de acuerdos suscritos con países terceros.
¿Hasta qué punto se generalizará el amarre de la flota pesquera?

La pandemia de coronavirus, además de haberse convertido en un azote mortal para buena parte de la ciudadanía española, se está convirtiendo en un látigo que, como mínimo, lleva a las empresas pesqueras de España camino de un amarre que, en buena medida, ha comenzando ya en aguas mediterráneas, concretamente en las de la comunidad catalana donde la mayoría de sus cofradías de pescadores ha decretado la paralización de su actividad hasta, al menos, el 11 de abril. Este cese de actividad afecta especialmente a la flota catalana dedicada a la captura de pescado azul.

En Andalucía también han cesado en su actividad algunos barcos. Y en Galicia, la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI) ha realizado un llamamiento a la responsabilidad de sus socios-armadores para que se garantice el abastecimiento de pescado a la población. Todo ello, a la vista de que algunas unidades de las flotas de Gran Sol y de cerco estudian la posibilidad de acogerse a un ERTE (como ha hecho ya una buena parte de las pequeñas y medianas empresas del Estado español). Este planteamiento no implica la paralización de la flota gallega de fresco ni la falta de suministro de pescado para los asentadores, mercados y grandes áreas comerciales, además de pescaderías. Ese abastecimiento, por otra parte, lo garantizan en la práctica la flota de cerco y los barcos que faenan al amparo de acuerdos suscritos con países terceros.

Según la patronal del sector pesquero CEPESCA, la enorme variedad de especies de pescado fresco y congelado que la flota pesquera española trae a puertos españoles, permite el suministro de todo el pescado que precise la población del Estado español. Se trata de pescado fresco y de calidad distribuido a las pocas horas de su captura, mientras que los buques que faenan en aguas de Irlanda, Gran Bretaña y Francia aportan especies de muy alto consumo como son la merluza, el gallo, el fletán, el pez espada, el tiburón, la gallineta, el atún, la pota, el calamar, etc. y marisco como la gamba, el carabinero o el langostino.

La pesca artesanal llega en el caladero nacional Cantábrico Noroeste a la finalización de la actual campaña de verdel (caballa o xarda), con unos resultados ciertamente poco satisfactorios. Las expectativas de futuro inmediato no mejoran el enorme pesimismo que se percibe en el sector pesquero gallego, que no difieren mucho del que reina en las otras comunidades pesqueras española. Los barcos amarran, tras haber solicitado sus armadores a la administración pesquera que, a la vista de los malos resultados de la campaña que finalliza, les reserve para el próximo la parte de la cuota que no han podido pescar en 2020. @mundiario

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