Proteccionismo sin ganadores: el impacto de la guerra comercial de Trump

Vehículos preparados para la exportación. / RR SS.
Los analistas esperan que Asia encaje los mayores golpes, mientras Europa enfrenta un impacto desigual y EE UU sufre las consecuencias de su propio golpe.

La política proteccionista instaurada por Donald Trump está generando un terremoto en los flujos comerciales globales. Con aranceles recíprocos del 34% a China y del 20% a la Unión Europea, el impacto económico ya se vislumbra en forma de inflación al alza, caídas del Producto Interior Bruto y un clima de incertidumbre que frena la inversión. Mientras tanto, los inversores han recurrido al oro como refugio, elevando su cotización a máximos históricos de 3.167 dólares la onza.

El nuevo escenario comercial plantea desafíos significativos, especialmente para aquellos países cuya economía depende en gran medida de la demanda externa. En Asia, China, India, Vietnam y Corea del Sur están entre los más afectados por las barreras arancelarias de Estados Unidos, que buscan reducir el déficit comercial estadounidense.

En China, los nuevos impuestos han frustrado estrategias previas de eludir sanciones a través de terceros países, lo que podría provocar un incremento de precios y una reorientación de sus exportaciones hacia otros mercados, aunque ninguno con la capacidad de consumo de Estados Unidos.

India, por su parte, ve amenazada su relación comercial con Washington, con una posible caída de 33.000 millones de dólares en exportaciones, equivalente a casi un 1% de su PIB. Además, la presión sobre sectores estratégicos, como la tecnología y los semiconductores, está afectando incluso a aliados como Japón, que enfrenta un arancel del 24%.

Una posible recesión

En Europa, la situación es más matizada. Aunque el impacto directo sobre el PIB de la eurozona es relativamente limitado, se prevé una reducción del 1% para 2026 debido a la incertidumbre. Alemania, Italia e Irlanda, con superávit comercial con EE.UU., son los países más vulnerables, especialmente en la industria automotriz y farmacéutica. La Unión Europea, aunque abierta a la negociación, ya baraja represalias equivalentes si no se alcanzan acuerdos que mitiguen el daño económico.

México, con aranceles del 25% sobre la mitad de sus exportaciones a Estados Unidos, es el país latinoamericano más afectado. Sin embargo, podría beneficiarse si los exportadores asiáticos pierden cuota de mercado, siempre que cumpla con las exigencias de Trump en materia migratoria y control de drogas.

Paradójicamente, Estados Unidos también podría salir perjudicado de su propia estrategia. Se estima que la inflación aumentará entre un 1% y 1,5%, lo que debilitaría el poder adquisitivo de los consumidores y podría llevar a la economía a una recesión. Además, las represalias comerciales de otras naciones podrían agravar el golpe para las empresas estadounidenses. "El mayor impacto de estas medidas lo sufrirá EE.UU., ya que pueden frenar su crecimiento y aumentar la inflación, obligando a la Reserva Federal a tomar medidas drásticas", advierte Ignacio de la Torre, economista jefe de Arcano Partners.

En este contexto, la política proteccionista de Trump no solo está reconfigurando el comercio mundial, sino que también amenaza con desestabilizar la economía global, afectando a aliados y rivales por igual. @mundiario