Los precios de las eléctricas se disparan pero el Banco de España mira para otro lado

Sede del Banco de España en la plaza de Cibeles, en Madrid.
Sede del Banco de España en la plaza de Cibeles, en Madrid.
Llama la atención la pasividad del Banco de España respecto al encarecimiento de la electricidad, aquí veinte veces mayor que en Alemania.
Los precios de las eléctricas se disparan pero el Banco de España mira para otro lado

Si analizamos la evolución de la serie mensual, entre octubre del pasado año y el de este año de 2021, del índice de precios al consumo total (IPC) respecto al que excluye el componente energético (carburantes y electricidad) y alimentario, podremos valorar si el shock de los hidrocarburos (especialmente, pero no solo, el gas natural) se está trasladando ya al resto de bienes y servicios. Porque cosa grave es que la inflación total supere el 2 % pero otra muy distinta que lo haga la subyacente. Cuando esto último sucede es que estamos ante un contagio inflacionista generalizado.

De momento sabemos que la total habría superado en octubre el 5 %, y que la subyacente se acerca vertiginosamente al 2 % (era del 0 % en abril y ya es del 1,4% en octubre).

En medio de estas turbulencia asombra comprobar que el Banco de España maneje aún una previsión de inflación del 2,1 % para este año 2021 en nuestro país (página 16 y 26 del Boletín Económico 3/2021). Aunque más allá de cambiar su previsión, ante tal escalada inflacionaria, cabría esperar que los Bancos Centrales (el BCE y el Banco de España) tomaran cartas en el asunto ya que su objetivo central es justamente ese: mantener la inflación por debajo del 2 %.

El Banco de España no se priva de dirigir su artillería argumental en una dirección que deja clara su ideología de fondo

Pero lo cierto es que en el citado Boletín 3/2021 el Banco de España no se priva de dirigir su artillería argumental en una dirección que deja clara su ideología de fondo: “la magnitud de los efectos del repunte inflacionista sobre las retribuciones de los trabajadores del sector privado será el efecto de señalización que puedan ejercer sobre ellas los incrementos acordados para los importes de las pensiones y los salarios públicos. Estas consideraciones hacen que la incertidumbre sobre el comportamiento de la inflación a escala global sea inusualmente elevada”. Siendo así que la incertidumbre del actual incendio inflacionista lo carga el Banco de España sobre las espaldas de trabajadores y pensionistas.

Llueve sobre mojado, pues de igual manera que con sus recurrentes consejos y recomendaciones sobre mercado laboral, salario mínimo, sostenibilidad del sistema de pensiones, etc. se aleja de su objetivo estatutario central, en este caso el no actuar con energía sobre las verdaderas causas de esta incertidumbre (por ejemplo la dependencia de combustibles fósiles importados, la tarifa eléctrica, el oligopolio del contador o la estructura de la movilidad) supone renunciar a cumplir el objetivo que le es central: controlar la inflación.

Porque las causas inmediatas de esta infección están muy claras. Se observa que la causación energética de este incendio inflacionista en el conjunto de la eurozona es más que diáfana, aunque en niveles inferiores a los anotados en España.

Esto así, el Banco de España mejor haría que apuntar hacia el comportamiento futuro de las rentas de la mayor parte de los ciudadanos, con hacerlo hacia el comportamiento de una muy reducida minoría que se están beneficiando de que en España el factor “energía” esté fuera de control respecto a lo que sucede en la mayoría de los países europeos. Países con los que compartimos (en lo que respecta al caso clave de la electricidad) el sistema de fijación de precios marginalista, el encarecimiento del gas natural y del mercado de derechos de emisión.

Crecimiento del precio de la luz. / Mundiario

Crecimiento del precio de la luz. / Eurostat

A la vista de los datos desglosados para este mes de septiembre España es subcampeón europeo en encarecimiento de la electricidad (sólo por debajo de Estonia), cuadriplicando la subida media de la UE y multiplicando por veinte veces el encarecimiento de la electricidad anotado por Alemania o Francia.

Finalizo. Este analista espera que el Banco de España, presunto responsable de controlar la inflación, nos aclare este enigma diferencial y su terapia. En vez de apuntar hacia las rentas de los ciudadanos como causa de incertidumbres inflacionistas futuras. Porque hasta el momento no me consta que sobre la causación interna diferencial de la inflación eléctrica en España nuestro Banco de España haya propuesto nada concreto. @mundiario

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