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Los precios disminuyeron en España sólo un 0,3% en junio por el encarecimiento de la energía

La inflación pasó de registrar una reducción de casi el 1% a apenas tres décimas de punto porcentual, lo que hace variar una escala de precios promedio de 100 a apenas 99,7 euros, por ejemplo.
Los precios disminuyeron en España sólo un 0,3% en junio por el encarecimiento de la energía
Licores en un supermercado en Madrid / elmundo.es
Licores en un supermercado en Madrid / elmundo.es

El sistema de vida en España se ha visto completamente trastocado por el deterioro del tejido socioeconómico a causa de la pandemia de coronavirus. Aunque si bien ya el país venía acumulando una serie de problemas estructurales en la administración de la economía, dentro de los cuales destaca el excesivo gasto y déficit fiscal, sorprendentemente, la inflación no ha sido el detonante de un colapso social en la población española, pues aún se mantiene a raya. Por supuesto, gracias a la estabilidad con la que Bruselas ha blindado el euro. 

Lo cierto es que los precios han caído en los últimos dos meses en la economía española, pero lo que en un principio comenzó como una abrupta y esperanzadora disminución del costo de la vida, hoy es un proceso de tendencia regresiva en la inflación que pierde velocidad. 


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El sistema de precios moderó su caída en tasa anual en junio al 0,3%, unas seis décimas menos que en mayo. Esto se debe al incremento de los costos en el sector de los carburantes y la electricidad, según el dato confirmado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Esto implica que la inflación pasó de registrar una reducción de casi el 1% a apenas tres décimas de punto porcentual, lo que hace variar una escala de precios promedio, por ejemplo, de 100 a apenas 99,7 euros, una diferencia irrisoria que no beneficia en gran medida los presupuestos de los españoles.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) sigue en negativo en tasa interanual por tercer mes consecutivo, aunque de forma más moderada tras el descenso del 0,9% de mayo y del 0,7% de abril, según precisó el INE. 

En esos meses, los precios de los componentes energéticos (gasolina, gasoil, energía eléctrica) cayeron debido al colapso de la demanda por el efecto del confinamiento sobre el trabajo, la actividad económica, la actividad comercial y el consumo (mermado en 30%).

La pandemia de Covid-19 generó un esquema de aguda contracción en la demanda de energía por la caída de los flujos de rentas al sector laboral, lo que afectó el pago de servicios básicos como los alquileres, la electricidad, el agua, el gas y la gasolina, abaratando sus precios y bajando la inflación, pero desde la expiración del estado de alarma, la actividad económica se ha reactivado progresivamente y la demanda del sector energético repuntó, lo que incidió directamente en la inflación de los rubros esenciales como bebidas y alimentos, razón por la cual el el IPC dejó de bajar tan aceleradamente. En resumidas cuentas, el costo de la vida en España ya no es tan barato como hace un mes. @mundiario