¿Por qué el Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz nos alerta de un TTIP secretista?

Joseph Stiglitz.
Joseph Stiglitz.

El Nobel de Economía Stiglitz nos alerta del secretismo que rodea al TTIP. El acuerdo no es transparente, debilita derechos y libertades, pero fortalece determinados sectores bien representados en la negociación.

¿Por qué el Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz nos alerta de un TTIP secretista?

La intervención administrativa en la economía puede manifestarse de distintas formas, como lo son, entre otras, la planificación, la supervisión o la regulación. Por su intensidad y sus efectos sobre el sistema económico, permiten graduar la libertad del sector privado en su actividad económica. El neoliberalismo huye del término intervención y se decanta, preferentemente, por el de regulación, al que considera menos contaminado ideológicamente.

En marzo de 2014 se filtró un primer borrador del “Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión” (conocido por su acrónimo TTIP: “Transatlantic Trade and Investment Partnership”). En este acuerdo, negociado entre Estados Unidos y la Unión Europea, se persiguen como objetivos el aumento del comercio y la inversión entre ambos territorios, ya de por si intensivo y enorme, para el logro de crecimientos sostenidos en empleo y crecimiento económico. Para ello se deberán eliminar los escasos derechos arancelarios que todavía persisten a ambos lados del Atlántico, y los reglamentos y normas que perjudiquen al comercio.

El aviso de Stiglitz

En principio nada habría que objetar a tales objetivos, pero recientemente el premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz ha manifestado al respecto que “los tratados comerciales se negocian en secreto y los intereses corporativos están bien representados, pero los ciudadanos o trabajadores de a pie están completamente excluidos”. Tal opinión de tan cualificado experto debe preocuparnos, no se trata de una boutade de un radical del UKIP inglés o de alguien de las CUP catalanas. Lo cierto es que la negociación del TTIP entre la UE y USA se produce con tal grado de opacidad que ni los europarlamentarios pueden acceder a la blindada sala de documentación ¡con su propio bolígrafo!.

TTIP.

Quizás tenga que ver que la economía de la UE presente un mayor grado de regulación que la americana. Recordemos que la crisis de las hipotecas subprime se produjo por el déficit  regulador al sector financiero del infausto Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal de USA en el período 1987-2006. Así la Comisión Europea, presidida por Jean-Claude Juncker, el reconocido protagonista del escándalo “LuxLeaks”, gracias al que Luxemburgo se convirtió en un auténtico paraíso fiscal para las grandes corporaciones mundiales, podría estar importando de modo subrepticio el modelo norteamericano de relax supervisor o de desregulación que tan nefastas consecuencias ha acarreado en la última recesión global de la que todavía nos estamos recuperando.

Sectores afectados por el TTIP y posibilidades de su corrección  

Aclarada la opacidad del proceso, cabe preguntarse los motivos de la misma. Quizás obedezca principalmente a que en la citada filtración de marzo de 2014 se leía que a los gobiernos europeos se les vetaría la posibilidad de regular los clasificados como sectores estratégicos: banca, seguros, servicios postales y telecomunicaciones. Y como consecuencia de ello una empresa multinacional de uno de esos sectores podría demandar al gobierno de turno y ser compensada económicamente en la cuantía de su estimación de lucro cesante. Por si ello no fuese suficiente, otros aspectos controvertidos del TTIP nos afectarían a los ciudadanos seriamente: menos derechos laborales, en línea con el derecho estadounidense; privatización de servicios públicos, como la salud; o la resolución de conflictos jurídicos entre empresas y gobiernos por la vía de tribunales de arbitraje en detrimento de la vía contencioso-administrativa.

Lamentablemente nuestros representantes en el Parlamento Europeo no ofrecen la información necesaria para formarse una opinión. Que tenga que ser un premio Nobel americano el que alerte de su opacidad es más que preocupante y muestra que, quizás, la presencia en Bruselas de los potentes lobbies de los sectores estratégicos algo tenga que ver en el “silencio de los corderos” que demuestran nuestros representantes políticos. Quedan escasas oportunidades para corregir o impedir los excesos del TTIP. Primero será su refrendo en el Parlamento Europeo, que tiene la potestad de rechazarlo. Por último, si nuestros gobernantes no asumen un “trágala” injustificado, de acuerdo con el artículo 53 de la Constitución Española, que ampara nuestros derechos y libertades, la adhesión de España al TTIP debería ser sometida a referéndum.

¿Por qué el Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz nos alerta de un TTIP secretista?
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