El Popular sufre una nueva caída en la Bolsa en la sesión de este jueves
En tan solo cuatro días, el valor bursátil de la organización se ha derrumbado ya en un 25% a raíz del anuncio de una nueva ampliación de capital.
La Bolsa de Valores ha dado un nuevo y duro revés al Banco Popular luego del anuncio del presidente de éste, Emilio Saracho, en el que aseguró que el banco ampliaría su capital por cuarta vez desde 2012 e incluso anticipara que la entidad medita una fusión para evitar su desmoronamiento total. Pues bien, a raíz de esas palabras las acciones del banco, que cotiza en el Ibex35, se derrumbaron nuevamente, por lo que en cuatro días de esta semana han perdido ya el 25% de su valor.
Las acciones del banco llegaron a costar 0.61 euros cada una al inicio de la sesión de este jueves. El precio máximo histórico por cada una llegó a los 43.3 euros en 1998, aunque obviamente la organización no está ni cerca de recuperar ese valor, principalmente por los terremotos internos actuales que lo han llevado a ver un desfile de renuncias y caídas, incluidas la de su presidente y consejero delegado.
El sentir de los padrinos ante la incertidumbre que rodea al Popular se deja sentir con cada recorte al valor bursátil del mismo. Las pérdidas se van amontonando mientras el banco hace lo posible por fortalecer su capital y evitar el hundimiento definitivo. El año pasado, para el 26 de mayo puntualmente, las acciones se vinieron abajo en un 26% en un solo día luego de que el banco anunciara una nueva ampliación de capital en 2.505 millones de euros. Considerando el valor de cada acción a día de hoy, la capitalización del banco asciende a 2.547 millones de euros, apenas 42 millones más que el de aquella ampliación.
"Tenemos que actuar rápida y decididamente para atacar sin excusas y sin sentimentalismo los problemas", había dicho Saracho ayer. El presidente del banco es la figura sobre la que reposan las esperanzas del mismo. Su experiencia en la banca de negociación le deja al mando de salvar un proyecto casi condenado al fracaso. Con ese fin, Saracho no descarta vender negocios y filiales a fin de ganar unos centavos extra que le ayuden a la organización a recuperar parte de su músculo.