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MUNDIARIO

Una política familiar cutre

Apoyar a la familia debería ser un objetivo prioritario para la Sociedad española. Actualmente se considera un asunto privado, casi como un capricho, y ante una situación demográfica preocupante se deberían tomar medias para revertir la situación…

Una política familiar cutre
Gasto público total para las familias en la UE28 y en la OCDE. / Elaboración propia
Gasto público total para las familias en la UE28 y en la OCDE. / Elaboración propia

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Santiago Lago Peñas

Santiago Lago Peñas

El autor, SANTIAGO LAGO, es catedrático de Economía Aplicada y director del Grupo de Investigación GEN, de la Universidad de Vigo. Publica en revistas especializadas nacionales y extranjeras, sirve en varios consejos editoriales y es editor ejecutivo de la principal revista española en el ámbito de la economía pública, Hacienda Pública Española/Review of Public Economics. Consultor de diversos organismos internacionales y uno de los integrantes de la Comisión de Expertos creada por el Ministerio de Hacienda en 2017 para la reforma de la financiación autonómica, es codirector de la Red de Investigadores en Financiación autonómica y Descentralización en España (RIFDE), director del Foro Económico de Galicia, responsable de la Cátedra del Instituto de Empresa Familiar en la Universidad de Vigo, investigador del Institut d’Economía de Barcelona y colaborador de la Fundación FUNCAS. Ha sido consejero del Consello Económico e Social de Galicia y ahora asesora a empresas e instituciones públicas y privadas. Columnista prolífico, colabora en MUNDIARIO, El País, Cinco Días, Faro de Vigo y la cadena SER. @mundiario

En España, tener hijos se considera un asunto esencialmente privado. Los recursos públicos destinados a la protección de la familia son muy escasos en términos comparados, como lo muestra el gráfico adjunto, extraído de un reciente informe del grupo de investigación GEN de la Universidad de Vigo.

Las medidas de conciliación de familia y trabajo son excepcionales en las empresas españolas. La fiscalidad maltrata a las familias: gastar dinero en los hijos es esencialmente lo mismo que irse de viaje o darse un capricho. La mayor parte de las familias tiene que hacer piruetas con su tiempo y su dinero para poder salir adelante. Esto funcionaba en el pasado; cuándo la mujer era el pilar sobre el que gravitaba el cuidado de hijos, marido, padres y todos lo que se pusiesen por delante, a costa de su propia autonomía y, a veces, salud.

Afortunadamente, esto es pasado. Desafortunadamente, la Sociedad no se ha adaptado al presente. Así no podemos seguir. Los jóvenes españoles quieren tener más hijos de los que el contexto les permite tener y nos enfrentamos a un problema demográfico muy serio. El envejecimiento de la población plantea desafíos formidables en las próximas cuatro décadas, no solo en el plano de los recursos públicos destinados a la sanidad su atención a la dependencia, sino también a la deficiente capacidad emprendedora e innovadora que acompaña a una sociedad envejecida. Por eso es fundamental que hagamos las cosas de otra manera, que nos pongamos las pilas.

Tenemos que dedicar más recursos y reconocer que los niños son un activo extraordinario para conjunto de la sociedad y no solo para las familias en los que nacen. Invertir, al menos, un 1% más del PIB en apoyar a la familia debería ser un objetivo de medio plazo para la Sociedad española. @mundiario