¿Qué podemos hacer para no arruinaros cuando llegue el momento de heredar?

Herencia. / Legalitas

La tramitación de una herencia no es un proceso sencillo. Conocer la ley y tener información previa puede ayudarnos a ahorrar tiempo, dinero y sobre todo muchos disgustos.

La tramitación de una herencia no es un proceso sencillo. Conocer la ley y tener información previa puede ayudarnos a ahorrar tiempo, dinero y muchos disgustos.

Tras el fallecimiento de un ser querido los herederos se enfrentan a semanas y hasta meses de “papeleos”, entre los que se encuentra la liquidación de impuestos que hace mermar parte del dinero heredado. Este impuesto no es igual para todos, sino que depende de factores como el parentesco con el fallecido, el valor de los bienes que reciban o el lugar de residencia del fallecido.

En ocasiones no es hasta el momento de abrir el testamento cuando vemos los bienes y cuentas que poseía el fallecido cuando descubrimos la complejidad del pago del Impuesto de Sucesiones. Conocer la ley nos puede ayudar a ahorrar en este trámite.

¿Qué hacer para que la sucesión no sea tan cara?

Si miramos por el bien de nuestros herederos, podemos tomar tres medidas a la hora de planificar una sucesión para que no les resulte tan gravosa.


1. Donar en vida. Una donación se puede hacer de forma parcial, dejando en vida determinados bienes lo que en ocasiones, en función del beneficio fiscal de la comunidad autónoma, nos rebajará el pago de impuestos. Eso sí, no podemos recibir por donación más de lo que se pueda dar o recibir por testamento.

En el reparto parcial de bienes en vida, es aconsejable aprovechar los mínimos exentos que algunas comunidades aplican para transmisiones a hijos, sin olvidar que la donación ha de efectuarse en un plazo corto ya que, si se materializa en los cuatro años anteriores al fallecimiento, se sobrentiende que se está anticipando la herencia y tendremos que tributar en dos plazos.


2. Irse a otra comunidad. La heterogeneidad de las legislaciones autonómicas en torno al Impuesto de Sucesiones y Donaciones hace que algunas comunidades nos permitan librarnos del pago elevado de impuestos.

Como contribuyentes, podemos cambiar nuestro domicilio fiscal a otra comunidad autónoma. Eso sí, no solo para beneficiarnos del régimen tributario de la nueva residencia. Si decidimos cambiarnos de residencia para que en el momento de liquidar el impuesto el pago no sea tan elevado, debemos saber que a la hora de la sucesión se tendrá en cuenta la residencia en la que se haya residido más tiempo durante los últimos cinco años. Esta estrategia puede ayudarnos a evitar grandes pagos pero no siempre funciona pues hay que poder demostrar una residencia real y efectiva durante el último lustro de vida del fallecido.


3. Hacer al futuro heredero cotitular de la cuenta bancaria. Si tras el fallecimiento de su familiar, el heredero es cotitular de la cuenta bancaria del desaparecido, podrá retirar todo el dinero de la cuenta con pleno derecho, sin pagar ningún impuesto, y después pasar a informar al banco del deceso. De no hacerlo así, solo podrá retirar el 50 % del capital de forma habitual, y el otro 50 % pagando la cantidad correspondiente del impuesto.

Está claro que con información en la mano podemos ahorrar mucho tiempo y dinero tras el fallecimiento de un ser querido. El comparador HelpMyCash ha creado una guía práctica gratuita para resolver todas las dudas que puedan surgirnos en los distintos casos como, por ejemplo, cuando parte de la herencia es una deuda.