Los pesares de Lores con la ministra Ribera

Miguel Anxo Fernández Lores. / Mundiario
Miguel Anxo Fernández Lores. / Mundiario

La reunión entre la ministra Ribera y Lores no tranquiliza a una ciudad acostumbrada a la dejadez del BNG en aquellos proyectos que, aun siendo brillantes, no llevan su firma.

Los pesares de Lores con la ministra Ribera

Si bien existen varios proyectos que podrían beneficiar a Pontevedra y que parecen estar siendo aparcados por el simple hecho de llevar la firma del exconcejal de Desenvolvimiento Sostenible y actual portavoz socialista en la oposición, Iván Puentes, como la restauración de los márgenes del río Lérez, la limpieza del río Gafos o la creación de una ruta verde a Barro, hay preocupación particular por aquellos que probablemente sí se llevarán a cabo, como los parques eólicos que rodearán la comarca de Pontevedra.

Aunque la energía eólica tiene ventajas, se tiende a subestimar sus desventajas, incluso ignorando las pérdidas ambientales en los balances económicos, lo que ha generado el lema "Eólicas sí, pero no así".

En los últimos meses, ha sido evidente cómo ciertos políticos han respaldado grandes proyectos empresariales en nuestra región, enfocándose únicamente en los posibles beneficios económicos  sin considerar el impacto ambiental. A su vez, otros políticos muestran indiferencia hacia ciertos proyectos que consideran "verdes" pero económicamente inviables, sin siquiera analizar esta perspectiva.

Todos ellos responden a un juego donde rigen tanto las necesidades y oportunidades como los recursos, sin embargo el caso de Pontevedra es realmente particular pues su alcalde, Lores, pese a gobernar una ciudad cuyos habitantes demandan más zonas verdes, pese a tener la oportunidad de poder crear esos espacios y pese a tener los recursos económicos ya asignados por parte del Ministerio de Transición Ecológica para poder realizarlos, prefiere frustrar una inversión histórica de 25 millones de euros que supondrían un revulsivo en Pontevedra.

Algo difícil de valorar

Si bien valorar un recurso natural es un desafío complejo que involucra a economistas y expertos ambientales, la Teoría del Valor Económico Total (VET) intenta abordar esta dificultad al considerar todos los aspectos, tangibles e intangibles, de un recurso natural en términos económicos.  La complejidad radica en atribuir un valor monetario a bienes que no tienen un precio de mercado convencional. Sin embargo, la VET propone mecanismos para hacerlo posible. Por ejemplo, aunque es difícil valorar económicamente los bosques de Galicia, podemos considerar los ingresos del turismo como una forma de valorarlos.

Realmente no son 25 millones

De manera similar, proyectos como la restauración de los márgenes del río Lérez o la creación de una ruta verde pueden ser valorados a través del ahorro en costos de salud pública relacionados con el sedentarismo. Es decir, la repercusión económica en Pontevedra alcanzaría una cifra mucho mayor que la de 25 millones de euros y supondría una mejora en la calidad de vida de todas y todos los que vivimos en la ciudad, por ello, la única salida lógica que le queda a Lores es la de remitir al Ministerio los proyectos de ejecución que se comprometieron durante la anterior legislatura, firmase quien firmase. @mundiario

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