El paro en España no bajará del 11%: los sombríos pronósticos del FMI

Oficina de desempleo. / RR SS.
El organismo internacional destaca la necesidad de impulsar el diálogo entre los agentes sociales para reformar los subsidios por desempleo.

La reforma laboral de 2021 se presenta como insuficiente ante los desalentadores pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Según las previsiones, la tasa de desempleo en España no descenderá por debajo del 11% hasta al menos 2030, lo que contrasta con las expectativas del Gobierno de situarla en el 10% para el año 2026. Este panorama supone un revés para las aspiraciones del presidente Pedro Sánchez, quien había fijado el objetivo de reducir el desempleo al entorno del 8%.

A pesar de que las cifras actuales muestran una mejora respecto al pico de la crisis sanitaria, con un desempleo que superó el 16%, España se encuentra aún lejos de los estándares europeos. Mientras que la eurozona proyecta tasas de desempleo del 6,6% para 2024 y del 6,4% para 2025, las cifras españolas casi duplican estos valores.

El FMI destaca la necesidad de impulsar el diálogo entre los agentes sociales para reformar los subsidios por desempleo, subrayando la importancia de políticas adicionales a la reforma laboral de 2021 para lograr una mayor estabilidad en el empleo nacional. En particular, señala la importancia de incrementar las cotizaciones para la prestación por desempleo y vigilar la rotación laboral.

Incapaz de rebajar el déficit

Por otro lado, las proyecciones fiscales también presentan desafíos. Aunque el crecimiento económico previsto para 2024 permitirá una reducción de la deuda pública por cuarto año consecutivo desde la pandemia, el déficit se mantendrá por encima del objetivo de estabilidad planteado por el Ministerio de Economía. El Fondo estima que España será incapaz de rebajar el déficit por debajo del 3% del PIB hasta al menos la próxima década.

A pesar de estos obstáculos, España sigue liderando el crecimiento económico entre las grandes economías europeas, con previsiones de un repunte del PIB del 1,9% en 2024 y del 2,1% en 2025. Sin embargo, este crecimiento se verá acompañado de una mayor inflación y preocupaciones sobre el aumento de los precios del petróleo, lo que podría afectar la competitividad del país.

En resumen, las previsiones del FMI ponen de relieve los desafíos que España enfrenta en materia de desempleo y estabilidad fiscal, a pesar del crecimiento económico previsto. @mundiario