Paramount contraataca a Warner: Ellison ofrece 40.400 millones para reforzar su opa hostil
Lejos de replegarse tras el rechazo del consejo de Warner Bros Discovery (WBD), Paramount Skydance ha optado por recalibrar su estrategia y blindar su oferta pública de adquisición hostil. El movimiento central es contundente: la incorporación de una garantía personal irrevocable de 40.400 millones de dólares por parte de Larry Ellison, cofundador de Oracle y uno de los hombres más ricos del mundo.
Con este respaldo, Paramount busca despejar la principal objeción esgrimida por WBD: la supuesta insuficiencia del apoyo financiero real por parte de la familia Ellison. La oferta mantiene su precio —30 dólares en efectivo por acción, frente a los 27,75 dólares de la propuesta de Netflix— y conserva un valor empresarial total de 108.000 millones de dólares, pero ahora llega acompañada de compromisos mucho más explícitos.
El paso dado por Larry Ellison no es menor. Además de la garantía personal, ha aceptado no revocar el fideicomiso familiar Ellison ni transferir activos de forma adversa mientras la operación esté en curso. Este trust controla alrededor de 1.160 millones de acciones de Oracle, valoradas en más de 220.000 millones de dólares, lo que convierte el aval en una demostración de músculo financiero difícil de igualar.
Con ello, Paramount responde punto por punto a la crítica del consejo de WBD, que había sostenido que “la única solución” pasaba por una garantía directa del propio Ellison. La compañía también sostiene que esa exigencia nunca fue planteada durante las doce semanas previas a que Warner aceptara negociar en exclusiva con Netflix.
Dos visiones opuestas sobre Warner
El refuerzo de la OPA no se limita al aval. Paramount ha introducido mayor flexibilidad operativa provisional, facilitando refinanciaciones de deuda y relajando determinadas restricciones mientras se resuelve la operación. Además, ha elevado la indemnización por ruptura inversa hasta 5.800 millones de dólares, igualando la penalización pactada por Netflix.
Este punto es clave: el incremento del “break-up fee” busca transmitir confianza tanto a accionistas como a reguladores, señalando que Paramount está dispuesta a asumir un coste elevado si la operación fracasa por causas regulatorias.
El pulso entre Paramount y Netflix no es solo financiero, sino estratégico. Netflix solo quiere una parte de Warner: los estudios de cine y televisión, HBO y HBO Max. Paramount, en cambio, quiere todo: estudios, streaming y redes globales como CNN, Discovery o TNT Sports.
Para el consejo de WBD, la propuesta de Netflix ofrece menor riesgo y una ejecución más clara. Para Paramount, en cambio, la compra integral permitiría crear un conglomerado mediático de escala global, capaz de competir en producción, distribución y control de contenidos, especialmente en el ámbito informativo.
Una industria en plena reconfiguración
El contexto político añade otra capa de complejidad. Los Ellison son aliados estratégicos del presidente Donald Trump, y Paramount sostiene que su oferta podría obtener aprobación regulatoria más fácilmente bajo la actual Administración que la de Netflix. No es un argumento menor en un momento en el que Trump ha dejado claro que quiere tener un papel directo en la aprobación de cualquier operación sobre Warner y ha insistido en que “es imperativo que CNN sea vendida”.
Una eventual adquisición de Warner por Paramount situaría bajo el control del grupo Ellison tanto la cadena CBS como CNN, dos de las grandes referencias informativas de EE UU, algo con evidentes implicaciones políticas y regulatorias.
Más allá del desenlace inmediato, esta OPA hostil ilustra la fase de consolidación acelerada que vive Hollywood. En las últimas dos décadas, Disney, Amazon, Comcast y ahora Netflix y Paramount han redibujado el mapa con fusiones y compras multimillonarias. Warner Bros Discovery, debilitada por deuda y por la transición al streaming, se ha convertido en la pieza más codiciada del tablero.
La recalibración de la oferta de Paramount no garantiza el éxito, pero sí cambia el equilibrio del pulso. Con el aval de Larry Ellison, mayores garantías financieras y una estrategia integral, la compañía deja claro que no se trata de un órdago táctico, sino de una apuesta estructural. @mundiario