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MUNDIARIO

La OPEP alerta de que la segunda ola de la pandemia puede frenar la recuperación del petróleo

El petróleo sigue siendo el recurso y la energía que mueve a un mundo actualmente menos globalizado por esta crisis humanitaria y económica, de la cual no se ve un fin cercano. 
La OPEP alerta de que la segunda ola de la pandemia puede frenar la recuperación del petróleo
Un trabajador en un campo petrolero en Irak / Pixabay.
Un trabajador en un campo petrolero en Irak / Pixabay.

La actual crisis biológica mundial no solamente ha creado una crisis económica, sino también una crisis energética que exacerba la magnitud de la recesión global. El elemento que moviliza el motor de la economía mundial y el sistema industrial que la compone de forma globalizada, es ahora uno de los recursos que más valor ha perdido tras la implosión de los mercados financieros mundiales en febrero con el estallido de la pandemia de coronavirus.

Es por ello que así como las bolsas de valores, los mercados de capital, los flujos de inversiones entre empresas y las rutas del comercio global se trastocaron con ese shock que generó un pánico financiero que a su vez generó una fuga masiva de capitales con más de 120.000 millones de dólares extraídos por gobiernos, compañías y tenedores de deuda, el castillo de naipes del petróleo se sigue derrumbando.

Y es que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) manifestó este miércoles que teme que una segunda ola de contagios de coronavirus pueda frenar la gradual recuperación del mercado mundial de crudo que espera en los próximos meses.

Esto implica que los constantes bloqueos de las economías industrializadas y con altos índices de expansión empresarial, que han quedado bajo confinamiento por los rebrotes de Covid-19, generan una importante reducción de la demanda global debido a que la caída del consumo en las empresas cortan el flujo de ingresos de los Gobiernos, lo que restringe su capacidad para comprar crudo a los principales mercados mundiales dado que el comercio global del petróleo es un vector de expansión del virus y, en mayor medida, las cuarentenas impuestas por los Gobiernos reducen las dinámicas de los sistemas de transporte y los sistemas industriales, que al tener menos afluencia y fuerza de trabajo, crean menos oferta, captan menos demanda y compran menos crudo para movilizar los sectores económicos de sus naciones.

En su informe mensual publicado este miércoles, la OPE) considera "necesario" mantener la vigilancia y los esfuerzos, tanto de países productores de crudo, como de consumidores, para impulsar el consumo energético y elevar el valor del barril.

Esta recomendación del cártel que controla el monopolio mundial del crudo se basa en que los Gobiernos generen nuevas inversiones públicas con sus fondos de rescate en las compañías petroleras estatales y privadas a fin de que pueda mantenerse la producción y así recapitalizar el mercado global con oferta y liquidez en la medida que la reactivación de las economías movilice más fuerza de trabajo, lo que supone inyectar más oferta de petróleo, productos derivados de ese recurso, gasolina y otros carburantes necesarios para el transporte, el funcionamiento industrial y la generación de cadenas de valor, productos y bienes en el sistema de bienestar de cada país.

La OPEP detalló que vigila con atención la situación epidemiológica de EE UU, Brasil, India y España, entre otros países, ante la pandemia. Además, incrementar el valor del petróleo implicaría un aumento en cadena de los ingresos y estrategias que amortiguarían el impacto de las recesiones en los países de Medio Oriente y Sudamérica que tienen economías débiles y dependen de ese recurso para subsistir con el peligroso contexto actual de la crisis del coronavirus. 

El petróleo sigue siendo el recurso y la energía que mueve a un mundo actualmente menos globalizado por esta crisis humanitaria y económica, de la cual no se ve un fin cercano a medida que el sistema económico global se hace más lento y pequeño con la caída libre del petróleo como su factor inicial de involución; una tendencia que las naciones industrializadas del mundo prevén revertir para enfrentar la nueva era histórica que se avecina en 2021 y a partir del día después de la pandemia. @mundiario