Nvidia sufre una caída histórica de 400.000 millones de dólares tras el avance de DeepSeek
La compañía tecnológica Nvidia ha sido una de las grandes beneficiarias del auge de la inteligencia artificial (IA), pero el panorama ha cambiado drásticamente este lunes con la aparición de DeepSeek, una start-up china que ha presentado un modelo de IA de bajo coste que compite directamente con el ChatGPT. Este avance pone en jaque el modelo de negocio de Nvidia, que se basa en el suministro de chips de última generación a otras empresas tecnológicas para el desarrollo de IA.
La respuesta de los inversores no se ha hecho esperar: en la apertura de la jornada, las acciones de Nvidia se desplomaron más de un 12%, marcando la mayor pérdida de valor bursátil de la historia. En total, la compañía ha perdido más de 400.000 millones de dólares, superando el récord negativo anterior de septiembre de 2024, cuando experimentó una caída de 278.900 millones de dólares. Este colapso sitúa a Nvidia por debajo de los 130 dólares por acción, lo que la relegó a la tercera posición entre las compañías más valiosas del mundo, siendo superada por Apple y Microsoft.
La irrupción de DeepSeek ha provocado que muchos analistas reconsideren las barreras de entrada en el sector de la inteligencia artificial. La aparición de modelos más eficientes en el procesamiento de la IA pone en entredicho la necesidad de realizar inversiones multimillonarias en infraestructura y propiedad intelectual. Este cambio de perspectiva ha generado incertidumbre en los mercados, que ya son vulnerables a una posible fuga de inversores minoristas, atraídos en su momento por las altas rentabilidades de los últimos años.
Una jornada negra para la tecnología global
El impacto de la irrupción de DeepSeek no se limita a Nvidia. El lunes ha sido un día aciago para todo el sector tecnológico, con una caída generalizada en la capitalización bursátil de las grandes empresas tecnológicas. El valor total de las pérdidas podría superar el billón de dólares, afectando a gigantes como Apple, Microsoft, Amazon, Meta, Tesla y Alphabet, todos ellos empresas valoradas por encima del billón de dólares.
Las elevadas valoraciones alcanzadas por estas compañías en los últimos tiempos, impulsadas por el boom de la inteligencia artificial, han acelerado la recogida de beneficios por parte de los inversores, lo que ha añadido presión a los mercados. La aparición de un competidor como DeepSeek ha sido el detonante de esta corrección, que podría marcar el fin de una era de grandes expectativas para la IA.
¿Recuperación o ajuste del modelo de inversión en IA?
El futuro de Nvidia y del sector tecnológico en general es incierto. Si se repite la historia, la compañía podría recuperar su valor en el largo plazo, pero también existe la posibilidad de que la industria de la inteligencia artificial tenga que ajustar sus expectativas. DeepSeek ha mostrado que existen alternativas más baratas y eficientes para desarrollar modelos de IA, lo que podría llevar a un redimensionamiento de las inversiones en infraestructuras y chips de última generación.
Este episodio podría ser una lección tanto para los optimistas como para los escépticos de la IA: una tecnología con un gran potencial, pero que ha sido impulsada a una velocidad excesiva, lo que ha generado una burbuja que, ahora, parece comenzar a desinflarse. @mundiario