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El nuevo presupuesto del Eurogrupo destina un 20% para cualquier crisis

El proyecto todavía necesita ser afinado en algunos detalles y su suma inicial ascendería a los 17.000 millones de euros.
El nuevo presupuesto del Eurogrupo destina un 20% para cualquier crisis
Logo del euro en Fráncfort del Meno, sede del BCE. / Héctor Morales
Logo del euro en Fráncfort del Meno, sede del BCE. / Héctor Morales

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

Los 19 Estados que utilizan el euro como divisa han acordado el primer presupuesto de la eurozona, o al menos las directrices a seguir para éste. Se trata de un instrumento que tendrá una suma inicial bastante recatada y que deberá aprobarse dentro de las duras negociaciones del Marco Financiero Plurianual. Contará a su vez con dos mecanismos anticíclicos y un mínimo sistema de transferencias, explica El País.

La creación de una capacidad fiscal para la Unión Europea apenas en 2017 era solamente una idea, tal y como dijo Mário Centeno, actual presidente del Eurogrupo. Los países que utilizan esta divisa no tendrán a disposición, de momento, con un sostén que sea capaz de complementar la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). El presupuesto de la moneda no será como dijo Macron hace dos años, cuando se aventuró a profetizar que sería "varios puntos del PIB". La cantidad estimada sería de unos 17.000 millones de euros para el periodo comprendido entre 2021 y 2027, el cual podrá aumentarse según las contribuciones adicionales que pacten los integrantes del club.

Los países del norte del continente, con los Países Bajos a la cabeza, parecían tener ya pactado en mayo todos los cierres necesarios para evitar cualquier mecanismo anticíclico. Otro pelotón de países como Italia, Portugal, Francia y España consideraban que todavía era posible pugnar para dar ese valor añadido al instrumento, presenta el mismo medio. De hecho, España llegó a amenazar en varias ocasiones con marginarse del acuerdo si el BICC, que es el instrumento presupuestario para la convergencia y la competitividad, terminaba siendo un fondo de los tantos ya existentes. Pese a la suma con que parte el proyecto y los cabos sin atar que aún tiene, el documento final lleva a pensar que al final de cuentas el grupo de países del sur terminó ganando el litigio.

Jefes de Estado y gobernantes, así como ministros de finanzas deberán ahora establecer cuáles son las prioridades del presupuesto. De acuerdo al pacto, a fin de acceder a sus fondos se tendrá que presentar propuestas de inversiones y reformas en la primavera para que Bruselas apruebe el proyecto. El instrumento excluye a los países que no usen la divisa, mas los ministros dejaron ver de que podrán entrar al emprendimiento con disposiciones concretas que podrían materializarse en un instrumento específico o mediante un acuerdo financiero, explica El País. En cuanto a Dinamarca y Suecia, todo dependerá de la aprobación o no de sus respectivos Organismos Legislativos.

Cómo funciona

Con todo y que las dimensiones de este presupuesto no se establecerán en las negociaciones del Marco Financiero Plurianual (MFP), se estima que éste podría ser de unos 17.000 millones de euros. La cantidad podría ir en aumento con contribuciones que hagan los países que deberían acordarse en un acuerdo intergubernamental, para lo que todavía hace falta trabajar mucho. Del importe total, hasta un 20% (que de confirmarse la suma prevista serían unos 3.400 millones) se usará para "reaccionar a los retos específicos de cada país", como las crisis, por ejemplo. El resto del presupuesto será repartido entre los países de la UE, considerando la población y el PIB de cada uno para su distribución, en la que los países con menos renta reciban más dinero.

Cada país deberá aportar también de su propia billetera para promover inversiones y/o reformas. El acuerdo estima esa cantidad en un 25% del proyecto. Si llega a desatarse alguna crisis grave, como sea, la tasa de cofinanciación se modulará con la voluntad de que una recesión no quite la posibilidad de que el país que la sufra deje de invertir en temas como la investigación, infraestructuras o energía limpia.

España ha trabajado para que el Eurogrupo eleve el listón del instrumento para que éste cuente con mecanismos contracíclicos y evitar condiciones impasables para acceder a sus recursos. En esa posición se encuentran también los países que le escudaron, como Francia, Italia y Portugal. Amsterdam, en cambio, pedía que el mecanismo no tuviera ninguna función de estabilización y pedía reformas en retorno. @mundiario