Ni eléctrico ni autónomo, el vehículo del futuro será el de BMW e IBM

Edificio de BMW. / RRSS
Edificio de BMW.

Las dos empresas alemanas se han aliado para crear un software que irá instalado en los coches del futuro. El programa será una gran base de datos.

Ni eléctrico ni autónomo, el vehículo del futuro será el de BMW e IBM

La industria de los automóviles es una de las que más expectaciones ha levantado en los últimos años dentro del mundo de los medios de transporte. A estas alturas, las personas ya no nos conformamos con un vehículo que se vea bien, que sea cómodo y que nos haga sentir seguro. Ahora, se demanda que los coches tengan una pizca de lo que se denomina Internet de Cosas (IdC).

De a poco, los amantes de los autos esperan que los suyos se conecten con sus alrededores. Las condiciones del tráfico, las condiciones climáticas en el lugar al que se dirigen y otros vehículos que puedan compartirles información a fin de saber si más adelante hay algún accidente u obstáculo que pueda retrasar el arribo al destino que sea son algunas de las ideas que brotan entre quienes creen que los coches y los avances tecnológicos recientes son más que compatibles.

Y ya las grandes fabricantes de coches están empezando a aliarse para darle gusto a sus clientes. Una de esas alianzas es la forjada entre IBM y BMW Group. Esta colaboración pretende descubrir nuevas formas con las que el sistema cognitivo de computación Watson puede personalizar y mejorar la experiencia de conducir.

BMW enviará a un equipo propio de investigadores al cuartel general de IBM en Múnich, en donde se cocina el IdC Watson. Juntos, estos vecinos trabajarán en nuevas tecnologías que transformarán para siempre la experiencia de manejar como la conocemos.

El problema del clima es tal vez el primero en que enfocarán sus esfuerzos. Cuando se trata de manejar, el clima puede hacer estragos, convertir un desplazamiento de 20 minutos en uno de horas enteras en los embotellamientos de tránsito. La base de IBM en Múnich explorará cómo el carro puede beneficiarse de la percepción de las condiciones climáticos para que el conductor pueda tomar sus decisiones con base en la información que el sistema le proporcione y hacer su viaje más seguro y eficiente.

La base para este emprendimiento fue un estudio lanzado por la misma IBM, en la que se entrevistó a 16.000 consumidores de 16 países distintos sobre cuáles eran sus expectativas para los vehículos en los próximos 10 años. Este proyecto reveló que al menos el 55% de los participantes reconocieron que esperaban más servicios de información, como el tráfico e información del clima. La otra esperanza de los entrevistados es que los vehículos empezaran a contar con una tecnología que en la tecnológica con sede en Baviera conocen como Vehículos con auto-habilitación (VAH). VAH se refiere a que los carros “cuiden” a sus ocupantes y a sí mismos mediante tecnologías cognitivas y IdC.

Para decirlo en otras palabras, los coches incluirán dispositivos y artilugios que permitirán a los carros diagnosticar y arreglarse a sí mismos y a otros sin necesidad de intervención humana. A la vez, tendrán una especie de red social en la que se podrán comunicar con otros vehículos cercano. Al mismo tiempo, tendrán un sistema que le permitirá detectar los hábitos de conducción del usuario para hacerle recomendaciones a éste y a los vehículos que vengan cerca.

La lista de innovaciones de los vehículos sigue y sigue, pero lo cierto es que, a estas alturas, ya no nos transportaremos en simples autos, sino en auténticas bases de datos. @hmorales_gt

 
 
 

 

 
 

 

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