Las mujeres y el paro

Mujeres.
Mujeres.
Cuando se habla de resolver la discriminación de la mujer se escucha comúnmente que “es un proceso largo”… Y sí que lo es, de siglos.

El pasado día 29 de octubre se presentó el Anuario 20/21del Foro Económico de Galicia en el Paraninfo de la Universidade da Coruña, con un acto en el que hubo varias intervenciones verdaderamente interesantes. Asistir a este acto me ha llevado a hacerme algunas reflexiones que me gustaría compartir.

La primera es el asombro de constatar en un foro lleno de representantes del más alto nivel, la sorprendente falta de representación femenina. El techo de cristal brillaba con todo su esplendor. Bien es verdad que la presencia de la Alcaldesa de A Coruña y su estupendo discurso supusieron un cierto consuelo.

La segunda tiene que ver con el discurso del Presidente González Laxe, en el que de un modo claro, preciso y muy bien articulado nos expuso la situación del paro en Galicia. En el Anuario que nos entregaron se recogía su exposición, que en el  punto 5 dice textualmente: “Los impactos fueron de naturaleza asimétrica: afectaron más a los jóvenes, mujeres y trabajadores con menor cualificación.”  

Esta constatación me ha servido para reflexionar sobre cuáles son las posibilidades que tienen las personas que conforman dichos sectores para salir de esa situación. Por un lado los de menor cualificación pueden, si se lo proponen, formarse aprovechando las muchas oportunidades que continuamente ofrecen las distintas administraciones. En cualquier caso tienen esa oportunidad. Por otro, los jóvenes, que también tienen esas mismas posibilidades además de que  es una situación que como todos sabemos se cura con el tiempo, aunque hay que entender su deseo de incorporarse cuanto antes al mundo del trabajo. 

Y las mujeres, ¿qué pueden hacer para salir de esa situación?, ¿tendrán que dejar de ser mujeres?. ¿Por qué no se las incluye en una de las dos categorías:  los de más baja formación  o los  jóvenes?, ¿Es que acaso están en el paro porque tengan problemas de formación?, ¿no caben otros análisis?, ¿por qué no se considera a las mujeres igual que a los hombres incluyéndolas en alguno de los dos grupos anteriores?.

El problema es que entonces probablemente se constataría que además hay otra categoría de parados: los de alta formación, mujeres en su mayoría, lo cual implica que no es un problema estructural del mundo del trabajo común a toda la sociedad, sino una cuestión simple y llanamente de discriminación por razón de sexo. Pienso que a lo mejor tendría que analizarse el paro contando con esa componente. 

Cuando se habla de resolver la discriminación de la mujer se escucha comúnmente que “es un proceso largo”… Y sí que lo es, de siglos. Un proceso que no hay voluntad firme de resolver, entre otras cosas porque está en manos de los hombres el hacerlo, ya que ellos ostentan el poder mayoritariamente, y renunciar a ese privilegio es, sin duda, muy duro. @mundiario