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Un millón de trabajadores recibieron un ERTE desde el inicio del confinamiento en España

En las ciudades más importantes del país, y también las que más renta aportan al PIB español, se ha registrado una parálisis laboral sin precedentes.
Un millón de trabajadores recibieron un ERTE desde el inicio del confinamiento en España
Empleados españoles / actualidadlaboral.com
Empleados españoles / actualidadlaboral.com

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Ricardo Serrano

Ricardo Serrano

El autor, RICARDO SERRANO, colaborador de MUNDIARIO, es un periodista especializado en política y economía con experiencia en diversos periódicos de Venezuela y un portal web de Argentina.

La crisis que se vive en España traspasó el plano sanitario para convertirse en un proceso de involución social y económica que, aunque no sea de una magnitud catastrófica, sí posee una magnitud alarmante. No en vano el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo hace días que "estamos en guerra". Sí, el país está guerra contra la estela de una crisis económica como la de 2010, que podría dejar secuelas cuya notoriedad sería muy palpable después de una década a causa de esta pandemia. El principal y más tangible efecto de la crisis sanitaria es la profundización de la precariedad laboral y el desempleo.

Y es que la expansión del coronavirus ha absorbido la fuerza laboral de un país con una tasa de paro que estaban relativamente controlada (14,2% en octubre de 2019), aunque tampoco fuese motivo de celebración en el Gobierno. Desde el decreto del estado de alarma, el pasado domingo 15 de marzo y sobre todo desde la aprobación dos días después del paquete de medidas económicas que incluía la agilización de los los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, miles de empresas han solicitado esta figura, que sirve para reducir la plantilla de forma temporal a la espera de que escampe la tormenta financiera y económica desatada, en este caso, por la Covid-19.

No obstante, este mecanismo no garantiza la inamovilidad laboral del empleado ni su cobertura salarial por parte de la empresa, lo que sume en un estado de incertidumbre socioeconómica a masas de trabajadores que dependen de ese ingreso como modo de subsistencia.

En las ciudades más importantes del país, y también las que más renta aportan al PIB español, se ha registrado una parálisis laboral sin precedentes que amenaza con incrementar la tasa de paro y contraer el valor de la economía nacional por el efecto de bloqueo que la pandemia ha transmitido a la dinámica de consumo. Desde la publicación del decreto del estado de alarma, más de 270.000 trabajadores se han visto afectados por 30.781 expedientes registrados en Cataluña.

En Valencia, ya hay casi 100.000 afectados, en Madrid se estima un volumen de afectados similar al de Cataluña. Los principales centros industriales, manufactureros y de servicios del país están en esas ciudades, lo que supone un duro golpe para una economía acostumbrada a la producción industrial de alta capacidad instalada. 

Andalucía había registrado el lunes 23 340.000 afectados en 30.000 expedientes y otros 45.000 en esa fecha en Galicia. Con estas solicitudes, el número de afectados muy probablemente se sitúe ya cerca del millón. @mundiario