Los mercados recuperan ganancias por la expectativa del desconfinamiento en Europa

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Panel indicador de las primas de riesgo en Europa / eleconomista.es
Las Bolsas han retomado este lunes la tendencia alcista de masivas fugas de capital y pérdidas de rentabilidad. El Ibex ha cerrado en 6.731,8 puntos, tras una subida del 1,78%.
 
Los mercados recuperan ganancias por la expectativa del desconfinamiento en Europa

La economía mundial se encuentra en la fase más crítica de su ciclo por el impacto social, laboral, financiero y comercial de la pandemia de coronavirus. Todos los países del planeta, están en el tramo de caída más acelerada hacia los picos negativos de sus respectivos procesos de recesión. Las curvas de contracción se posicionan, en las principales economías del mundo, en forma de U, con caídas muy pronunciadas cercanas a la base de la curva en un limbo de estancamiento y decrecimiento debido a la suspensión de la actividad económica. Sin embargo, ese panorama podría cambiar, al menos en los dos principales bloques de desarrollo económico y social a nivel global: Europa y Estados Unidos, los dos gigantes económicos que controlan el flujo de capitales y la pirámide socioeconómica en Occidente.

Aunque esos flujos de capital se han redireccionado hacia los bonos del Tesoro estadounidense, la oferta monetaria de dólares en efectivo con depósitos en el sistema financiero internacional y la inversión en valores de renta fija y variable, incluyendo el oro, una buena parte de ellos está retornado al mercado financiero europeo y norteamericano por el estímulo que genera la descompresión de los Gobiernos de la eurozona sobre el presionado sistema socioeconómico europeo, que tiene a economías como las de España e Italia bajo fuertes cargas fiscales.

Y es que las Bolsas han retomado este lunes la tendencia alcista de masivas fugas de capital y pérdidas de rentabilidad. Como casi siempre, el mercado también se ve influenciado por la dinámica política y las decisiones trascendentales de carácter ejecutivo que tomen los Gobiernos y Estados más comprometidos con el bienestar de la economía para evitar un mayor costo social que el que ya trae consigo la crisis sanitaria causada por la Covid-19.

Este lunes, la economía global parece haberse quitado un peso de encima, al menos dese la cúspide de la pirámide, pues los mercados están reaccionando a los paquetes de estímulo fiscal inyectados en forma de liquidez para mantener activos y circulantes los flujos de capital hacia los elementos del sistema sin los cuales este colapsaría totalmente, por ejemplo; las industrias de alimentos, materias primas e insumos médicos, aunado a los paquetes de financiamiento para contener la ola de despidos masivos en las empresas que han aplicado suspensiones a sus trabajadores y las que han debido cerrar por falta de inventario, poca oferta y déficits insostenibles.

Es por ello que los índices accionarios europeos han cerrado con generosas subidas, impulsados por las buenas noticias sobre la evolución de la pandemia y las decisiones políticas que anuncian una progresiva vuelta a la normalidad. No obstante, se trata de una normalidad relativa y muy nueva, a la cual no está acostumbrada la sociedad occidental. Los Gobiernos que se sustentan en la actividad económica por la primacía casi absoluta de sus flujos de capital en las arcas fiscales (impuestos), aunado a su relevancia en la construcción del PIB de los países y su alta capacidad de compra de deuda pública con financiamiento privado, es lo que motiva a las administraciones europeas a desbloquear los mecanismos de restricción. Eso se refleja en números verdes arrojados por los centros financieros de Londres, Madrid, París, Berlín, Frankfurt, Milán y, al otro lado del Atlántico, Nueva York.

En el inicio de una semana de presentación de resultados y reuniones de los bancos centrales, el índice bursátil español Ibex ha ganado un 1,78%, hasta recuperar los 6.700 puntos. Esto implica que, con un beneficio de capitalización neto promedio de más de 100.000 millones de euros en la jornada de hoy.

La presión sobre la prima de riesgo se relaja, pero el petróleo sigue instalado en la inestabilidad y vuelve a vivir un lunes negro. Por lo tanto, aunque el riesgo disminuye y se detiene parcialmente la salida de capitales de los mercados español e italiano, la caída del precio del petróleo no cesa y obliga a muchas empresas a esperar resultados de los contratos a futuro en junio y julio con la expectativa de conocer su capacidad operativa en caso de no poder comprar energía y combustible necesario para sus actividades de producción industrial, lo que agrava las contracciones en los PIBs de Alemania y Francia.

Pero hoy, fue Alemania quien inició la carrera de la recuperación interna. Este domingo le tocó a Italia. Y este martes será el turno de Francia y España. A medida que se relajen los controles, el consumo seguirá repuntando en transacciones y así podría fluir un mayor caudal de rentabilidad a las acciones de las empresas que proveen servicios y productos cuya demanda se disparará en la medida que los alemanes, italianos, franceses y españoles vuelvan a salir a trabajar, a comprar y a pagar mediante un consumo animado por la liquidez y los paquetes de estímulo socioeconómico aprobados por los Gobiernos de esas naciones con Alemania en la ejecución de los planes más sofisticados y fiscalmente costosos.  

Los principales países europeos están sumergidos ya en una nueva fase de la crisis del coronavirus, la del desconfinamiento. Las puertas de los comercios y empresas comienzan a abrirse progresivamente, mientras que la circulación social repunta en un incremento de la demanda y, por ende, de la actividad económica real, que podría regenerar ciertas perdidas que acumuló la contracción del PIB a principios del confinamiento y cuyos baches fueron tapados por la saturación de liquidez monetaria proveniente del Estado, un financiamiento pseudo-artificial por la magnitud de la contingencia.

Y eso se nota en los mercados, que lo que desean desde hace semanas es, precisamente, una vuelta lo más rápida posible a la normalidad. Entonces, la convergencia de los capitales pasa por el objetivo de los inversores apuntando a la Bolsa como su principal regenerador de rendimientos a medida que la capacidad de consumo vuelve a crecer y a inflarse como porcentaje de los dividendos de las empresas que sostienen el sistema.

Además, Italia, España y Francia, los tres países europeos más golpeados por la pandemia, ofrecieron este fin de semana datos esperanzadores sobre la evolución de la Covid-19, con mínimos de muertes diarias del último mes. Mientras que la pandemia pierde fuerza y su curva de propagación se resiente, tal cual como se resiente la economía, la confianza se consolida como el principal factor para que vuelva a darse un nuevo período de recolocación de capitales en los mercados.

En ese escenario, las Bolsas iniciaron la sesión con importantes ganancias, que han confirmado a última hora animadas por la buena apertura de Wall Street, que gana más de un 1%. Las ganancias de hoy en el parqué neoyorquino evidencia posibles capitalizaciones por el orden de los 120 millones de dólares.

El Ibex ha cerrado en 6.731,8 puntos, tras una subida del 1,78% impulsada por Inditex.

El selectivo español recupera la barrera de los 6.700 en el inicio de una semana en la que se conocerán los resultados de muchas de sus principales empresas durante el primer trimestre: el martes será el turno de Santander, el miércoles de Bankia, Iberdrola y Naturgy y el jueves de BBVA, Sabadell y Caixabank, entre otras.

En Alemania, las cuentas de Deustche Bank, presentadas este lunes, superaron las expectativas de los analistas, y el segundo banco de la zona euro se ha disparado un 11% en la Bolsa de Fráncfort. Hasta ahora, no hay riesgo de que el motor financiero alemán tenga que ejecutar swaps en oro para reponer pérdidas, pues el mercado se comporta a su favor y en beneficio de la estabilidad de las inversiones dentro del país y hacia el resto de la eurozona con la motivación de la baja en las primas de riesgo registrada hoy.

El Dax ha liderado, junto a la Bolsa de Milán, las ganancias de los índices europeos, con un crecimiento del 3,13%. París ha cerrado por encima del 2%. Italia, Alemania y Francia se perfilan con nuevos repuntes de sus índices de consumo, contención de las tasas de desempleo y nuevos ciclos de crédito para volver a captar capital laboral, renovar líneas de producción paulatinamente y volver a inyectar oferta en sus mercados internos. @mundiario

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