Una marca-país que contribuya a vender en todos los mercados, un objetivo para Galicia

María Cadaval. Nadia Calviño y Fernando González Laxe, en la UIMP; en A Coruña. / Mundiario
María Cadaval. Nadia Calviño y Fernando González Laxe, en la UIMP; en A Coruña. / Mundiario
El I Foro de Economía Prospectiva de Galicia ve precisa de la colaboración público-privada, romper las barreras técnicas y burocráticas "para la instalación de las actividades punteras" y, sobre todo, crear una marca-país "con capacidad para vender en todos los mercados internacionales".
Una marca-país que contribuya a vender en todos los mercados, un objetivo para Galicia

Galicia debe poner las luces largas y apuntar hacia horizontes temporales de largo plazo. A este objetivo ha pretendido contribuir el I Foro de Economía Prospectiva de Galicia, celebrado, en el marco de la UIMP, en la sede de la Delegación Territorial de la ONCE en Galicia, en el Cantón de A Coruña, bajo la dirección del catedrático de economía de la UDC Fernando González Laxe, con el apoyo de la también profesora de economía de la USC María Cadaval, que presentó las conclusiones en un contexto que se enmarca en una nueva realidad internacional, donde es preciso reinventar el multilateralismo para reforzar los valores individuales de libertad y dignidad, así como los compromisos sociales y medioambientales.

En medio de un contexto adverso como es el de la segunda –o tercera– ola de la pandemia, destaca un mensaje optimista derivado de la capacidad de reacción de la Unión Europea (UE), a diferencia de lo sucedido en la crisis de 2008, y que se materializa en "la gran oportunidad" del paquete de medidas que contempla la Next Generation EU así como la aprobación del presupuesto plurianual para el período 2021-2027.  Si España lo aprovecha, recibirá en los próximos cinco años los mismos fondos europeos que en los últimos 25, con todo lo que eso significa. "Una gran oportunidad que requiere de un marco institucional estable y un clima político propicio para el acuerdo y el pacto entre los principales partidos políticos, porque esto se mueve y, si no nos movemos a la misma velocidad, nadie nos va a esperar", resumió María Cadaval.

Ausencia de consenso político 

En el Foro de Economía Prospectiva de Galicia también llamó la atención la tensión política que se vive en un contexto propicio para los grandes acuerdos de Estado. "Quizás esos pactos fueron posibles en los años 80 con unos políticos que crecieron en un contexto en el que temían al pasado y miraban con gran esperanza al futuro. Sin embargo, hoy nos encontramos con una generación con su realidad invertida, han crecido en un entorno confortable donde anhelan el pasado y miran con gran desconfianza y miedo el futuro, igual que la mayor parte de esos jóvenes que protagonizan el 40% del desempleo juvenil, por lo que hay que tomarse en serio la educación y la formación continua para romper esa tendencia", indica otra de las conclusiones.

En definitiva, tras dos días intensos de debate en el Foro de Economía Prospectiva de Galicia celebrado en A Coruña, la conclusión es clara, indicó la profesora María Cadaval: "Seguimos a la espera de un proyecto de país que está todavía pendiente, lo que hace que carezca de atractivo para la inversión extranjera directa. Se necesita un revulsivo en forma de una mayor capacidad de innovación e internacionalización, la eliminación de los localismos y un pensar en global, desde Galicia para el mundo, al tiempo que acelerar "a la velocidad del nanosegundo” las transformaciones disruptivas más inmediatas. Se precisa de la colaboración público-privada, romper las barreras técnicas y burocráticas para la instalación de las actividades punteras y, sobre todo, crear una marca-país con capacidad para vender en todos los mercados internacionales."

Nadia Calviño, en la clausura 

El I Foro de Economía Prospectiva de Galicia fue clausurado por la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía, la coruñesa Nadia Calviño. Trazó las líneas maestras del plan de recuperación del Gobierno, al tiempo que anunció que pretende emplear los fondos de reconstrucción europeos a partir de enero para impulsar la educación, la digitalización y la transición verde. Estos fondos deben servir, según Nadia Calviño, para crear empleos de más calidad y valor añadido, al tiempo que consiga la transformación digital, disminuir la brecha social y luchar contra la brecha de género, que ha acentuado todavía más la  pandemia, pues las mujeres son las más perjudicadas por esta situación. La ministra recalcó también que el esfuerzo de hoy, “que conllevará una carga para las generaciones futuras", se verá compensado con "mayores oportunidades para los jóvenes, a los que debemos garantizarles un futuro justo, sostenible e inclusivo”, subrayó.

María Cadaval y Fernando González Laxe. / Mundiario

María Cadaval y Fernando González Laxe. / Mundiario

Xosé Carlos Arias advierte de que no solo hay que mirar a la pandemia

No es solo la pandemia lo que está en el origen de las tendencias disruptivas que se están produciendo con fuerza, advirtió el catedrático de la Universidad de Vigo Xosé Carlos Arias en el I Foro de Economía Prospectiva de Galicia. No hay más que mirar atrás y observar algunas poderosas tendencias del cambio, para las que la pandemia es un gran acelerador. Existe la percepción de que vamos hacia un nuevo contrato social, pero ¿en qué sentido? Hay un cierto aroma a cambio de  modelo de capitalismo e innegables transformaciones disruptivas hacia una digitalización masiva y la imperativa transición medioambiental que, junto con la tendencia demográfica condiciona el futuro estado del bienestar, vino a decir este experto. 

Xosé Carlos Arias apuntó que todo esto se produce con un trasfondo marcado por cuatro tendencias de gran trascendencia: 1) la creciente aceleración de todo y una obsesión por llegar a la velocidad del nanosegundo; 2) un malestar intenso y creciente; 3) una tendencia al estancamiento, y 4) un cambio en la globalización que se fragmenta en dos: una globalización occidental y capitalista y otra dominada por China. No ve este ponente el final de la globalización sino su división. 

Con todo, se avanza inevitablemente hacia la doble transición: la transición digital y la descarbonización. Sobre la primera, con grandes ventajas en la productividad, dijo que no está exenta de problemas relacionadas con la complejidad y la dificultad de controlar los datos, el acceso a la información procedentes de fuentes “no profesionales”, problemas de apropiación, de monopolio, de concentración de poder y sus efectos sobre el empleo. “En 20 años el 47% de los empleos no serán nada de lo que ahora conocemos o nos imaginamos, pero lo importante no es eso sino hacer crecer el saldo neto de la transformación sobre el empleo, es decir, que se cree más empleo nuevo que el viejo que se destruye”, afirmó Xosé Carlos Arias.

La descarbonización

La descarbonización avanza pero no exenta de complejidades, la mayor es la que requiere de un consenso y una coordinación supranacional porque requiere de potentes políticas públicas desde el punto de vista energético, impositivo…, pero también monetario. Este cambio debe hacerse con cuidado en este momento pues las dificultades de avanzar en un entorno de gran complejidad como este se traducen en malestar, tal y como se demostró en Francia con el estallido a partir del impuesto al diésel de los chalecos amarillos. “Las dificultades son innegables pero pocas veces la creación destructiva ha tenido una oportunidad igual”, se dijo en el I Foro de Economía Prospectiva de Galicia, quizás la necesaria movilización de la inversión sea el revulsivo al estancamiento que se viene produciendo y sea la palanca de una nueva etapa de crecimiento.

Con este mensaje optimista comenzaron la mesa redonda del Foro de Economía Prospectiva de Galicia cuatro representantes de sectores productivos: Silvia Fraga, de Plexus; Beatriz Mato, de Greenalia; Juan Vieites, de Anfaco, y José Ramón Ferreiro, de Faconauto. Cuatro sectores que se han mostrado resilentes durante la pandemia, con expectativas de futuro prometedoras pero complejas.

Silvia Fraga destacó el crecimiento exponencial de la primera compañía tecnológica de Galicia en los últimos años, pero también durante la pandemia, que ha seguido contratando trabajadores, y se encuentra con un gran problema en el mercado: no encuentra jóvenes con la preparación requerida para poder formar parte de su plantilla. Quieren contratar y no pueden por falta de cualificación de mano de obra.

El cambio climático ha sido el eje de la intervención de Beatriz Mato quien ha dado cuenta de la inversión diversificada que Greenalia ha hecho y la apuesta por las energías renovables en Galicia. La apuesta por la economía verde, circular y el rural, está en el ADN de esta empresa que tiene su mira puesta en la eólica marina.

A la economía azul se refirió Juan Vieites, de Anfaco, al constatar la circularidad del sector conservero y la capacidad exportadora del sector, que vende fuera más del 50% de todo lo que produce. Apela a los desafíos de futuro con el ojo puesto en los problemas geopolíticos que asolan al mundo, pero confiando en que el know-how de las conserveras gallegas les permita incrementar el volumen de negocio en los 180 países en los que operan.

El desafío del automóvil es su adaptación a la neutralidad de carbono y los cambios que se están produciendo en la demanda, que se acentuarán en los próximos años, según José Ramón Ferreiro, que habló en nombre de Faconauto. @mundiario

Ana José Varela plantea una recuperación fuerte, resiliente, inclusiva y ecológica

La lucense Ana José Varela, directora financiera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con sede en París), impartió la conferencia central de la sesión del I Foro de Economía Prospectiva de Galicia celebrado en A Coruña. Su intervención se centró en las últimas previsiones económicas de la OCDE y en el impacto de la pandemia en las economías de los distintos países.

Ana José Varela afirmó que “estamos atravesando la peor crisis sanitaria, económica y social desde la Segunda Guerra Mundial". La pandemia de la Covid-19 continúa suponiendo una amenaza para la salud, el empleo, las empresas, y el bienestar de millones de personas. En muchos países, la producción a finales de 2021 todavía se situará por debajo de los niveles de finales de 2019 y bastante por debajo de lo previsto con anterioridad a la pandemia.

La comparación entre el crecimiento que la OCDE esperaba hace un año con el último escenario central manejado por la organización, indica que la “factura” de la Covid-19 para la economía mundial equivaldría a aproximadamente 7 billones de dólares, alrededor de cinco veces el PIB de España.

La directora financiera de la OCDE señaló que, en el actual entorno de excepcional incertidumbre, generar confianza será esencial para lograr la recuperación. La prioridad debe ser combatir la pandemia y vencer al virus. "Las medidas sanitarias son también lo mejor para la economía", indicó.

En el plano económico, en muchos países, la rápida reacción de las autoridades para amortiguar el impacto inicial en ingresos y empleo evitó una mayor caída de la producción. Será preciso que los gobiernos no endurezcan la política fiscal demasiado pronto, ya que si no se mantienen las ayudas públicas, las quiebras y el desempleo podrían aumentar más rápido que lo que las circunstancias podrían justificar.

Las autoridades, según dijo Ana José Varela, tienen una oportunidad única para implantar planes de recuperación verdaderamente sostenibles que reactiven la economía y que generen inversión en la digitalización de las pequeñas y medianas empresas y en infraestructura, transporte y vivienda ecológicos para reconstruir una economía más eficiente y sostenible.

Ana José Varela también se refirió a la reciente reunión del Consejo Ministerial de la OCDE del 28 y 29 de octubre presidida por España, que ha situado la recuperación transformadora en el centro de la agenda. Todos los países de la OCDE se han visto afectados por la pandemia de Covid-19 y señalan la necesidad de cooperación de cara a la recuperación. La directora financiera de la OCDE destacó que tras la conmoción inicial y hasta que la vacuna y los tratamientos estén disponibles y sean asequibles en todo el mundo, los países miembros de la OCDE están perfeccionando los esfuerzos para luchar contra el virus y sentando las bases para una recuperación fuerte, resiliente, inclusiva y ecológica.

Ana José Varela comenzó su carrera profesional en The Boston Consulting Group y ocupó diversos cargos directivos en banca, seguros y el sector sin ánimo de lucro. Presidió Tourusware, star-up de software, y Nasasbiotech, empresa de biomedicina. @mundiario

Una marca-país que contribuya a vender en todos los mercados, un objetivo para Galicia
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