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MUNDIARIO

La liquidación negativa de las autonomías en 2022 urge a marcar las coordenadas fiscales

El Gobierno de Sánchez debe abordar ya la reforma de la financiación autonómica en medio de la preocupación sobre las liquidaciones negativas que se avecinan. El dopaje con el que los entes regionales han afrontado la crisis, les pasará factura.

La liquidación negativa de las autonomías en 2022 urge a marcar las coordenadas fiscales
María Jesús Montero. / RR SS
María Jesús Montero. / RR SS

María Cadaval

Profesora de economía.

La Cortina de Humo (Wag the Dog ) es el título de  una película estadounidense basada en la novela de Larry Beinhart, American Hero, que  aborda en clave de comedia el cinismo de la política norteamericana. Este título y argumento es fácilmente trasladable a la realidad española, sumida en una profunda crisis política, económica y social, levanta una cortina de humo con la excusa de la petición de libertad para Pablo Rivadulla Duró, Hasél. Más allá de la paradoja y el peligro que supone que el portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados, Pablo Echenique, apoye a la masa violenta al amparo de la libertad de expresión y la lucha obrera, hay cuestiones que deben abrirse paso en medio de esa nebulosa: ¿qué está pasando con los Fondos Next Generation EU?, ¿Qué medidas se están tomando para evitar la previsible quiebra de algunas empresas y su efecto dominó sobre el sistema financiero?, o…, ¿qué ocurre con la reforma de las pensiones o del sistema de financiación autonómica?

Con respecto a esta última pregunta, la secretaria de Estado de Hacienda, Inés Bardón, se reunió hace unos días con un nutrido grupo especialistas en la materia, pertenecientes a la  Red de Investigadores en Financiación Autonómica y Descentralización financiera en España (RIFDE),  donde avanzó la necesidad de reformar el sistema de financiación autonómica para conseguir un sistema fiscal suficiente y equitativo, además de que permita internalizar  las externalidades medioambientales.


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En el debate, más allá de las cuestiones técnicas relacionadas con los indicadores que deben replantearse, se llamó la atención sobre la necesidad de mirar hacia la deuda pública, que desde la Gran Depresión hasta la Gran Recesión no ha dejado de crecer y puede llegar a ser insostenible. A esto se sumaron los problemas estructurales que arroja el sistema, que lo hacen insuficiente, para lo que se presentaron nuevas figuras medioambientales, necesarias pero no suficientes, o la brecha fiscal vertical. Se avanzó también en la necesidad de simplificar el sistema de nivelación que hoy se antoja complejo, opaco y poco efectivo.

Todas estas cuestiones, que pueden encajar en un ámbito excesivamente técnico para el lector, han coincidido con otras preguntas e inquietudes, algo más inteligibles sobre ¿qué ocurrirá con la liquidación autonómica negativa en 2022 y 2023? , la respuesta es que  “no ocupa ahora la agenda del gobierno”.

El dopaje pasará factura

Pero en realidad sí preocupa. El dopaje con el que los entes regionales han enfrentado la crisis, les pasará factura en los próximos ejercicios. Pese a la reducción de ingresos y aumento de gastos provocados por la pandemia, las comunidades autónomas han cerrado el ejercicio 2020 con equilibrio presupuestario, pues el Gobierno central ha asumido todo el desfase. Recibieron además de los ingresos ordinarios, como si nada estuviera pasando, 16.000 millones de euros del fondo Covid-19, extraordinario, para evitar el colapso de los servicios públicos esenciales, entre ellos, claro, la sanidad.

A la espera de la liquidación definitiva, la AIREF ha estimado que “2022 se producirá un deterioro importante de su saldo fiscal, con una liquidación negativa a favor del Estado de 5.000 millones de euros correspondientes a 2020 y algo menos para 2023”. A las comunidades autónomas les ocupa y les preocupa qué pasos prevé dar el gobierno para afrontar esta difícil situación que se avecina, mientras, de momento, “no está en la agenda”.

Muchos gobiernos regionales arrastran la consecuencia de los saldos negativos que se generaron durante 2008 y 2009, que todavía hoy siguen devolviendo. Que lo urgente no ahogue lo importante y los pasos en el avance de unas coordenadas fiscales acordes con la situación sean pronto una realidad. Apartemos la cortina de humo. @mundiario