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Lagarde apura a la UE a aprobar el fondo de reconstrucción para salir de la crisis

Europa ha flexibilizado las normas fiscales y de competencia, ha diseñado préstamos de emergencia y los países han puesto en marcha medidas de estímulo y liquidez.
Lagarde apura a la UE a aprobar el fondo de reconstrucción para salir de la crisis
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde / AFP.
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde / AFP.

Después de 750.000 millones de euros en compras de activos y 600.000 millones de euros en compra de deuda, la urgencia parece basarse en sólido argumento de que hay un fondo bastante nutrido como para crear uno nuevo que realmente ayude a revertir la peor crisis económica de Europa desde la Segunda Guerra Mundial. El continente modelo de paradigma occidental del desarrollo humano, trata de apretar el paso en el camino de la recuperación de la economía para que de allí derive su nueva normalidad.  

Y es que la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, apremió e instó a los países de la Unión Europea a dar una respuesta “ambiciosa” y “rápida” al desplome económico, que llegará al 13% este trimestre.


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De esta forma, la presidenta de uno de los bancos centrales más poderosos del mundo y que controla, en parte, la economía global, ha dado una especie de ultimátum sin fecha establecida a los Estados de la UE para que echen mano de la liquidez que el BCE les ha prestado con su programa de compra de deuda y así se constituya el tan esperado fondo europeo de reconstrucción, es decir, el nuevo Plan Marshall autofinanciado, pues en esta ocasión su administrador será Bruselas y no Estados Unidos.

En una comparecencia en el Parlamento Europeo, Lagarde calificó de “esencial” la ampliación de su programa de emergencia de compra de activos para “evitar una recesión aún más profunda”.

Lagarde volvió a dar oxígeno a las finanzas europeas al ampliar su programa de compra (PEPP, por sus siglas en inglés) en 600.000 millones, superando incluso las expectativas de los mercados. Esa movida generó entusiasmo en las Bolsas hasta el punto en que muchos inversores colocaron posiciones de capital a largo plazo con la expectativa de captar caudales de esa liquidez por la vía del crédito fluido hacia los Gobiernos y bancos.

Y aunque la consideró clave para “acelerar el camino hacia la recuperación”, la presidenta del BCE admitió que esa medida “no era suficiente”. La Unión Europea ha flexibilizado las normas fiscales y de competencia, ha diseñado préstamos de emergencia y los países han puesto en marcha medidas de estímulo y liquidez. La razón de ser de esas medidas consiste en inundar de liquidez a las economías sin importar el coste para evitar que el consumo colapse y se genere una crisis social de magnitud similar a la que llevó a Europa a solicitar ayuda económica para su reconstrucción en la devastación de 1945.

“Fijar un calendario claro dará más certidumbre y confianza a ciudadanos y mercados financieros. Cualquier retraso implica el riesgo de generar efectos negativos y elevar los costes y, por lo tanto, las necesidades financieras de esta crisis”, avisó la presidenta del BCE. @mundiario