Buscar

MUNDIARIO

La familia lo es todo

Baja fecundidad, envejecimiento acelerado, despoblación, presión creciente sobre servicios sanitarios y sociales… son temas que deberían ser incorporados al debate público. Entre otras razones, porque los españoles necesitan políticas de familia más ambiciosas.

La familia lo es todo
Ayudas a mujeres por parte de sus familias o amigos.
Ayudas a mujeres por parte de sus familias o amigos.

Firma

Santiago Lago Peñas

Santiago Lago Peñas

El autor, SANTIAGO LAGO, es catedrático de Economía Aplicada y director del Grupo de Investigación GEN, de la Universidad de Vigo. Publica en revistas especializadas nacionales y extranjeras, sirve en varios consejos editoriales y es editor ejecutivo de la principal revista española en el ámbito de la economía pública, Hacienda Pública Española/Review of Public Economics. Consultor de diversos organismos internacionales y uno de los integrantes de la Comisión de Expertos creada por el Ministerio de Hacienda en 2017 para la reforma de la financiación autonómica, es codirector de la Red de Investigadores en Financiación autonómica y Descentralización en España (RIFDE), director del Foro Económico de Galicia, responsable de la Cátedra del Instituto de Empresa Familiar en la Universidad de Vigo, investigador del Institut d’Economía de Barcelona y colaborador de la Fundación FUNCAS. Ha sido consejero del Consello Económico e Social de Galicia y ahora asesora a empresas e instituciones públicas y privadas. Columnista prolífico, colabora en MUNDIARIO, El País, Cinco Días, Faro de Vigo y la cadena SER. @mundiario

La Fundación FUNCAS publicó hace un par de años un número de su revista Panorama Social sobre retos demográficos de gran interés. Baja fecundidad, envejecimiento acelerado, despoblación, presión creciente sobre servicios sanitarios y sociales… Todo lo que se dice en el número tiene interés y debería ser incorporado al debate público.

Pero en esta entrada voy a centrarme en dos dimensiones fundamentales. La primera es la importancia fundamental de las familias para el bienestar. El gráfico adjunto muestra el porcentaje de mujeres mayores de 60 años que no recibieron ayuda de su familia o amigos cuando tuvieron un problema de salud. Frente al 67,9% de las suecas, el 13,2% de las españolas.

La ecuación está clara. En España las familias hacen lo que no hace el sector público. Pero parece que no es suficiente, viendo lo que pasa con la natalidad. Y la situación tiende a empeorar, porque las familias en sentido extenso reducen su tamaño y por tanto capacidad de funcionar de red; las mujeres están plenamente integradas en el mercado de trabajo, con lo que su capacidad de soportar sobrecargas, como históricamente han hecho, se reduce; y la movilidad laboral aumenta, alejando a los miembros de las familias entre sí.

Sin duda, necesitamos políticas de familia más ambiciosas, que permitan que la familia siga siendo lo que todavía es en este país. No se trata de escorarse hasta caer en el lado negativo de la “Teoría sueca del amor”, que pueden ver en este recomendable documental:

La teoría sueca del amor el triunfo del estado del bienestar 2015. / YouTube

Se trata de reequilibrar. @mundiario