La decisión de Pemex de comprar los astilleros de Barreras, una puerta a la esperanza

Visita a Pemex del presidente de México, Enrique Peña Nieto.
Visita a Pemex del presidente de México, Enrique Peña Nieto.
La operación de la firma Pemex entraña la nota agridulce de beneficiar a los astilleros vigueses mientras que los ferrolanos no contemplan por el momento barcos ni el anhelado dique flotante.
La decisión de Pemex de comprar los astilleros de Barreras, una puerta a la esperanza

La compra del astillero vigués de Barreras por parte de la petrolera mexicana Pemex ha sido recibida en Galicia con más palmas que pitos. En este último sentido, la excepción la pone el BNG que estima que entregar una empresa propia al capital foráneo no es lo acertado. Todo apunta a que es más una actitud testimonial, con la etiqueta de oposición, que planteamiento estratégico e ideológico. En cualquier caso, por encima de la opinión de unos y otros, siempre respetable como no podía ser de otra manera, uno está convencido de que la mayoría ciudadana ante el momento de crisis salvaje que nos azota piensa que cualquier iniciativa que genere empleo es bienvenida. Es decir, no se le va a mirar el carné de identidad al dinero inversor, si este persigue lo que precisamente nos falta, trabajo, máxime en un sector que, como el de la construcción naval, da o daba empleo a miles de familias, tanto en la ría de Vigo como en la ferrolana, siendo uno de los pilares principales de la producción gallega.

En las gradas crece la hierba

En las gradas de ambos enclaves crece actualmente la hierba. En Ferrol, la antigua Bazán, dedicada en las últimas décadas al área de construcciones navales militares, atraviesa el peor momento de su historia y la antigua Astano es una caricatura de lo que realmente fue: uno de los astilleros en los que se lanzaban al mar los petroleros más grandes del mundo. El veto de la UE para la construcción de buques para la marina civil no pierde vigor hasta el 2015. A ver qué pasa cuando esto suceda. Es curioso, a propósito de la noticia de Pemex, como las circunstancias y los tiempos sacan a la luz las, al menos aparentes, contradicciones en el campo ideológico y político. Recordemos que Hijos de J. Barreras quiso comprar Astano en el año 2007, operación avalada a la sazón por el bipartido, concretamente por el BNG, cuya consellería de Industria ostentaba Fernando Blanco.

El empleo y la ideología

Los nacionalistas apoyaban la privatización de lo público, bandera esta que, sin embargo, fue esgrimida por los partidos estatalistas que se opusieron a la venta. Ahora se produce una operación a la inversa en virtud de la cual el área privada pasa a la pública, pero de patria mexicana, y el BNG se revuelve, si bien con los matices a que antes me refería. En una economía globalizada y en un contexto de crisis generalizada, el flujo de capitales -también España está en el extranjero- como motor de empleo será siempre saludado con esperanza. La operación de Pemex tiene la nota agridulce de beneficiar a los astilleros vigueses mientras que los ferrolanos (¿qué va a pasar con los floteles?)no contemplan ni barcos ni dique flotante.

La decisión de Pemex de comprar los astilleros de Barreras, una puerta a la esperanza
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