La UE no castigará a Italia tras las medidas para rebajar la deuda pública

Sede de la Unión Europea en Bruselas. / europa.eu

Bruselas da el visto bueno a los 7.600 millones de euros que Roma inyectó para poder escapar del monitoreo al que pretendía someterles Pierre Moscovici.

La Comisión Europea ha descartado por segunda vez el procedimiento infractor contra Italia, que estaba amenazada con ser vigilada de cerca por el Ejecutivo continental. Así, Giuseppe Conte se las ha ingeniado para saltar esta amenaza, para lo que tuvo que guardar en una gaveta a Luigi di Maio y Mateo Salvini, sus dos vicepresidentes. Bruselas anunció que los 7.600 millones de euros que Roma ha puesto en funcionamiento bastan para mantener su déficit en un 2% en relación a su Producto Interno Bruto (PIB).

La Comisión Europea había puesto en marcha el engranaje para abrir un expediente a Italia n junio luego de darse cuenta de que la fórmula de rebajar impuestos y aumentar gastos tan solo empeoró todo, pues la deuda incluso llegó al 132% del PIB. Igualmente Bruselas anticipó que ni este año ni el siguiente se ajustaría a la normativa, y de pasó avisó de que el déficit público podría alcanzar hasta un 3,5% del PIB. Tremendo despilfarro llevaría a la Comisión a montar guardia sobre Roma.

Con la deuda disparándose cada vez más, el jefe de Gobierno italiano pidió tanto a Di Maio y Salvini que rebajaran su tono antieuropeo mientras Giovanni Tria, ministro de Finanzas, luchaba contra los ogros para evitar sanciones. Uno y otro agacharaon la cabeza, aunque también marcaron los límites de lo que estaban dispuestos a aceptar, las cuales eran muy distantes entre sí. El M5S, partido de Di Maio, exigía medidas para incrementar el gasto público, mientras la Liga Norte, partido de Salvini, pretendía forzar una notable rebaja de impuestos.

Al final de cuentas, el país transalpino hizo un recorte de 7.600 millones de euros, que son el 0,47% del PIB del país, sumado a los ingresos fiscales y participaciones financieras. De paso, decidió congelar una partida de hasta 1.500 millones que se agregarán a la de 2.000 millones que ya había pausado el año pasado. Las cifras, explica Pierre Moscovici, comisario de Economía de la UE, son suficiente aval para confiar en la palabra de Roma de no exceder el déficit del 2,04% del PIB. "Sería contraproducente desde el punto de vista económico y de acceso a la deuda pública pedirle más", declaró el comisario.

No obstante, el país de la bota no recupera la calma al 100%. El País explica que Conte y su equipo temen que Moscovici de un giro a la nave y, antes de que tome posesión la nueva Comisión, vuelva a activar el procedimiento infractor. "Este no es el final del camino. Deberemos seguir de cerca la ejecución presupuestaria del segundo semestre y evaluar con muchísimo cuidado la planificación para el año que viene", explicó Moscovici.

Ahora, el Ejecutivo de la UE deberá comparecer ante el Consejo de Ministros de Finanzas del club continental, que se celebra la semana entrante, cuáles fueron los motivos que lo llevaron a tomar esta decisión. Convencer a los demás Estados que han hecho lo correcto será difícil, pues algunos como Países Bajos ya recelaron bastnate del trato por no respetar las normas que rigen al continente. "El objetivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento no es castigar ni meter en cintura a nadie, sino garantizar una política financiera sana que corrija los problemas cuando estos son detectados", señaló. @mundiario