La inversión de Repsol en Cartagena rebaja el peso de refinerías como la gallega

Puerto de A Coruña. / Mundiario
Puerto de A Coruña (Galicia, España)
España se caracteriza por una fuerte y singular especialización en los graneles líquidos y en mayor medida en los tráficos de productos petrolíferos dada la presencia de ocho refinerías.
La inversión de Repsol en Cartagena rebaja el peso de refinerías como la gallega

La mayor parte del territorio español está ubicado en la península ibérica y ello supone contar con un perímetro costero muy grande, a lo largo del cual se localizan importantes puertos y emplazamientos industriales. La propia península abraza a varios océanos y mares, destacando por su longitud la costa integrada en el Mar Mediterráneo y la costa que abraza al Océano Atlántico. Cada una de dichas franjas marítimas responde a una organización urbana–territorial distinta y contemplan diferentes grados de especialización industrial. Asimismo, España posee una elevada dependencia energética, con lo que es preciso proceder a importar productos que abastezcan tanto a la población como a la industria.

A lo largo del perímetro costero español se ubican un total de 8 refinerías, que están enclavadas en puertos especialmente especializados para tales actividades. Para dichos puertos constituyen un tráfico especial, llamado por algunos especialistas un “tráfico cautivo”, por la exigencia de una serie de requisitos para su emplazamiento; por las difíciles condiciones de una deslocalización de las plantas de refino, y por la condicionalidad de la demanda para proceder al tratamiento y refino del petróleo importado. Esas ocho refinerías son propiedad de tres empresas. De este modo, Repsol posee las refinerías de Bilbao, A Coruña, Cartagena y Tarragona, y la empresa Cepsa es propietaria de las refinerías de La Rábida-Huelva, San Roque-Algeciras y una tercera en Santa Cruz de Tenerife. Y, por último, la empresa British Petroleum localiza en Castellón su única presencia en España.

Baja el peso de los graneles líquidos

A lo largo de los últimos años, el peso de los graneles líquidos en el conjunto de los tráficos portuarios españoles ha ido descendiendo. Pasó de 124.845.122 toneladas en el año 2000, a contabilizar un total de 153.459.564 toneladas en 2012. Pero su relevancia disminuyó del 38,2% del total del tráfico portuario español a comienzos de siglo, al 33,3% en el ejercicio del 2012. Esto es, el tráfico de graneles líquidos en los puertos españoles ha sido creciente, a pesar de que su peso relativo en el total haya disminuido, según señala un informe del Instituto Universitario de Estudios Marítimos.

La causa de dicho descenso es atribuible a las mayores imbricaciones de los puertos españoles en las nuevas rutas marítimas y de la mayor inserción de las empresas en los nuevos flujos comercializados. Producto de dicha inserción y de la mencionada y progresiva especialización es el mayor peso y relevancia que alcanza la mercancía general transportada en los buques portacontenedores en detrimento de los movimientos de graneles.

El grado de especialización y concentración de los puertos españoles en lo tocante a los graneles líquidos es muy notable. Los ocho puertos españoles con refinería concentran en 80% del total de dicho granel, porcentaje que aumenta en el año 2012, logrando sobrepasar el 82% del total. Y si escudriñamos los ratios por cada puerto, sobresalen los puertos de Cartagena y Castellón en donde el peso de los graneles líquidos supera el 80% de total de sus tráficos portuarios. Con porcentajes superiores al 50% se sitúan las radas de Tarragona (57%); Castellón (56%); A Coruña (56%);  Tenerife (54%) y Bilbao (52%), lo que denota la “condicionalidad” a dichos tráficos de los mencionados recintos portuarios.

Asimismo, según el mencionado informe del Instituto Universitario de Estudios Marítimos, destacan las pérdidas de relevancia, en el conjunto nacional, de los puertos de A Coruña (desciende del 6,11% en 2010, al 4,69% en 2012), Bilbao (del 11,82%, al 9,81%), Castellón (del 6,14%, al 4,76%) y Tenerife (del 6,83%, al 4,88%), a lo largo del último decenio, así como los aumentos muy significativos de Cartagena (sube del 11,01%, al 15,77%) y de Hueva (sube del 9,34%, al 14,93%).

Importancia del los graneles líquidos en los totales de los tráficos portuarios de los puertos en donde se ubican refinerías.

2000

2012

% sobre el total de su puerto

% sobre el total de España

% sobre el total de su puerto

% sobre el total de España

A Coruña

65,48

6,11

56,21

4,69

Algeciras

41,35

14,58

33,45

14,86

Bilbao

53,65

11,82

52,01

9,81

Cartagena

79,79

11,01

80,43

15,77

Castellón

77,90

6,14

56,65

4,76

Huelva

65,51

9,34

80,40

14,93

S.C. Tenerife

53,70

6,83

54,79

4,88

Tarragona

62,83

13,76

57,59

12,41

Total puertos petroleros

79,59

82,11

ESPAÑA

100,00

100,00

Fuente: Elaboración en base a las Memorias de las Autoridades Portuarias

Atendiendo a los principales puertos, con presencia de refinerías, destaca el peso relevante de Algeciras, Tarragona, Bilbao, Cartagena y Huelva, con tráficos superiores a los 10 millones de toneladas. Un segundo grupo lo formarían los puertos de Santa Cruz de Tenerife, Castellón y A Coruña. Y en relación a sus tasas de crecimiento, los puertos que más han crecido en el último decenio son, de nuevo, Huelva, Algeciras y Cartagena en los que se han llevado a cabo fuertes inversiones en lo tocante a su modernización y actualización de los procesos de refino. Asimismo, se mantienen en parecidos niveles de tráfico los puertos de Bilbao y de Tarragona. Y, en un sentido más desventajoso, se contabilizan los descensos de los  movimientos de productos petrolíferos en los puertos de A Coruña, Castellón y Santa Cruz de Tenerife.

Conclusiones del Instituto Universitario de Estudios Marítimos

En conclusión, para el Instituto Universitario de Estudios Marítimos, España se caracteriza por una fuerte y singular especialización en los graneles líquidos y en mayor medida en los tráficos de productos petrolíferos dada la presencia de un buen número de refinerías presentes en los puertos españoles. Dicho nivel de especialización es desigual tanto en lo que se refiere a la capacidad que posee cada refinería, como en los propios grados de especialización que determina cada empresa propietaria de la planta de refino. De este modo, las fuertes inversiones de Repsol en Cartagena la convertirán en un eje básico de sus posicionamientos en el medio y largo plazo. En sentido contrario, aquellas refinerías con menor capacidad de refino y con escasos planes inversores quedarán situadas en unas determinadas zonas a la espera de una mayor implicación de las empresas en sus estrategias de futuro.

El informe del Instituto Universitario de Estudios Marítimos también constata las distintas dinámicas de crecimiento. Por un lado, el estancamiento se advierte en aquellos puertos con “impasse” en la determinación de sus futuros planes de acción; en tanto que los fuertes incrementos de los tráficos se subrayan en las radas portuarias que vienen mostrando un fuerte dinamismo gestor por parte de sus Autoridades Portuarias. Y lo que se constata es la fuerte concentración del G-8 en el contexto nacional (alrededor del 86% en 2012, superior al 83% del 2000).

La inversión de Repsol en Cartagena rebaja el peso de refinerías como la gallega
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