Ingenieros de Caminos gallegos: no hay más puente que el de la emigración

Cidade da Cultura en Compostela.
Cidade da Cultura en Compostela.

La burbuja de las Obras Públicas también explotó con la crisis económica. Los ingenieros de Caminos españoles en general, y los gallegos en particular, sufren ahora las consecuencias.

Ingenieros de Caminos gallegos: no hay más puente que el de la emigración

Los ingenieron de Caminos colegiados en Galicia suman 1.435. El paro nunca superó el diez por ciento en las promociones de nuevos ingenieros entre 1968 a 2002. Es decir, el desempleo entre ellos se mantuvo estable durante la friolera de treinta y cuatro años. De 2002 a 2010, creció hasta el 20 % de los licenciados, pero en 2012 quienes llegaban al final de su carrera y no encontraban trabajo alcanzaban el 55 %.

Los niveles oficiales de desempleo manejados por el Colegio Oficial de Ingenieros de Caminos hablan de un catorce por ciento. Pero esa cifra es irreal, pues, mientras el paro sube, la colegiación desciende. De ese modo se entiende que la mayoría de los parados no están colegiados.

La situación de los ingenieros suscita un debate: ¿Hay que seguir construyendo con intenciones puramente electoralistas, o de rivalidad entre regiones y ciudades? ¿O hay que mantener y racionalizar lo ya construido? Mientras el sentido común pugna por no regresar al despropósito de las Obras Públicas españolas, con aeropuertos sin aviones y autopistas vacías, a los ingenieros gallegos no les quedan más puentes que tender que los de la emigración.

Ingenieros de Caminos gallegos: no hay más puente que el de la emigración
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