La escalada de precios en Europa alimenta el miedo a la recesión

Pagar con 20 euros. Freepik
Pagar con 20 euros. / Freepik
La inflación de la eurozona alcanza un nuevo máximo de 8,6%, un dato sin precedentes en la serie histórica para el área monetaria única, que comenzó en enero de 1997.
La escalada de precios en Europa alimenta el miedo a la recesión

La inflación en la eurozona no cede. Según la estimación preliminar de la oficina estadística de la Unión Europea, Eurostat, en junio los precios han aumentado un 8,6%, lo que supone un alza de cinco décimas respecto al registro de mayo (8,1%), y un dato sin precedentes en la serie histórica para el área monetaria única, que comenzó en enero de 1997.

Un año antes, la inflación en el conjunto de países que han adoptado el euro como moneda oficial se encontraba en el 1,9% y las autoridades europeas confiaban en que el repunte de los precios era consecuencia de la rápida recuperación tras la pandemia. El despliegue de las vacunas abrió paso a las flexibilizaciones y, a su vez, a un panorama económico esperanzador, pero muchas cosas han cambiado desde entonces.

“La peligrosa conjunción del gran atasco global en las cadenas de suministro y la altísima dependencia comunitaria de la energía rusa han colocado a los 19 países del euro en territorio desconocido”, resume Guillermo Abril para El País.

Energía y alimentos

De hecho, la escalada de junio ha estado marcada por la tendencia dominante desde inicios de año: el incremento en el precio de la energía, que ha repuntado un 41,9% interanual, más de dos puntos por encima del dato del mes pasado (39,1%).

La subida de los alimentos, por su parte, se ha ubicado en 11,1% frente al 9% de mayo. Los alimentos procesados, el alcohol y el tabaco han aumentado un 8,2%, frente al 7% de mayo, mientras los bienes industriales no energéticos se han ubicado una décima más arriba en junio (4,3%). En el otro extremo, solo los servicios han experimentado una caída de una décima (3,4%) respecto al mes anterior.

La inflación subyacente, que refleja el IPC descontando los productos energéticos y los alimenticios por sus precios volátiles, bajó una décima respecto a mayo (3,7%), pero continúa en niveles muy altos.

Gráficos de la inflación anual de la zona del euro, junio de 2022. / ec.europa.eu/eurostat / Mundiario
Gráficos de la inflación anual de la zona del euro, junio de 2022. / ec.europa.eu/eurostat / Mundiario

Inflación por países

En este contexto, los socios de la moneda que han experimentado mayores subidas son los países Bálticos: Estonia (22%), Lituania (20,5%) y Letonia (19%). Pero en total son hasta nueve países de la zona euro los que registran un 10% o más de inflación: Eslovaquia (12,5%), Grecia (12%), Eslovenia (10,8%), Bélgica (10,5%), Luxemburgo (10,3%) y España (10%).

Alemania, la primera economía de la UE, es uno de los pocos socios que ha logrado revertir ligeramente la tendencia inflacionaria: el dato se ubicó en 8,2% interanual en junio, dos décimas menos que en mayo (8,7%), en parte gracias a las medidas adoptadas en el país para frenar el coste de vida (subsidios al transporte y la energía). En ese grupo entra también Países Bajos, que pasado del 10,2% interanual al 9,9%.

El escenario redobla la presión sobre el Banco Central Europeo, que esta misma semana prometía ir "tan lejos como sea necesario" para controlar la inflación "excesivamente alta". La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha admitido que el índice de los precios permanecerá elevado "durante algún tiempo” y por ello la entidad ha apostado por endurecer sus planes de subida de tipos.

"Continuaremos por este camino de normalización, e iremos tan lejos como sea necesario para garantizar que la inflación se estabilice en nuestro objetivo del 2% a mediano plazo", ha subrayado la titular del  banco central de los países de la Unión Europea. @mundiario

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