La inflación en EE UU subió tres décimas en diciembre y cerró 2023 en el 3,4%

Carro de la compra. / Pixabay
Estados Unidos se adentra en un año electoral con la inflación como protagonista, marcando el pulso económico de la presidencia de Joe Biden.

El panorama económico estadounidense, en el umbral de un nuevo año electoral, se ve influenciado por el persistente desafío de la inflación, situada en el 3,4%. Aunque la subida de precios se ha ralentizado respecto a años anteriores, sigue siendo un punto crítico para la presidencia de Joe Biden, quien busca la reelección en noviembre.

A nivel macroeconómico, la Reserva Federal se encuentra cerca de lograr un "aterrizaje suave", controlando la inflación sin desencadenar una recesión. Sin embargo, las sensaciones entre los ciudadanos son negativas, marcadas por el repunte de precios que se refleja en la cesta de la compra y las facturas cotidianas.

Noviembre registró un aumento del 0,3%, situando la inflación interanual en el 3,4%, un descenso significativo respecto al 7% de 2021 y el 6,7% de 2022. Si bien se puede ver el vaso medio lleno al observar la reducción a la mitad en un año, el vaso medio vacío se hace evidente al constatar un aumento del 18% en los tres primeros años de la administración Biden.

Discreta disminución en la inflación subyacente

La inflación, que ya repuntó en verano, muestra su resistencia al acercarse al objetivo del 2% fijado por la autoridad monetaria. A pesar de la discreta disminución en la inflación subyacente, situada en el 3,9%, bienes y servicios como el alquiler, el transporte, la alimentación y otros han experimentado aumentos significativos.

El dato llega en un momento crucial, ya que la Reserva Federal busca confirmar la estabilidad de los precios tras haber elevado los tipos de interés. Jerome Powell, presidente de la entidad, señala que están preparados para tomar medidas adicionales si la inflación repunta, llevando el debate a la posible reducción de los tipos de interés.

Aunque la economía estadounidense ha resistido mejor de lo esperado, evitando la temida recesión y manteniendo una históricamente baja tasa de desempleo del 3,7%, el desafío inflacionario persiste. Las previsiones apuntan a un ligero aumento del desempleo durante el año, generando incertidumbre en un año electoral que pondrá a prueba la capacidad de Biden para gestionar la economía del país. @mundiario