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Las importaciones mundiales de petróleo dejan de caer con un leve 12% pese a la pandemia

Si bien los países consumidores están gastando menos en crudo, la demanda llegará a un punto de rebote exponencial debido a que los sistemas industriales de Europa y Asia dependen del petróleo producido por las potencias.
Las importaciones mundiales de petróleo dejan de caer con un leve 12% pese a la pandemia
Instalaciones de la planta de refinación de la compañía estatal petrolera de Arabia Saudita, Saudi Aramco / Pixabay.
Instalaciones de la planta de refinación de la compañía estatal petrolera de Arabia Saudita, Saudi Aramco / Pixabay.

El mundo está demandando menos petróleo. La pandemia de coronavirus ralentizó todo el entramado global de comercio energético debido a la expansión de los contagios, lo cual originó un colapso en la demanda mundial de crudo ante el cierre de las economías y las sociedades. Ese factor incidió en una menor compra de petróleo para movilizar ciudades y poblaciones enteras.

Y es que en un contexto marcado por la crisis de la Covid-19, el crudo importado a España moderó su caída en julio al 11,7% con respecto al mismo mes de 2019, aunque en lo que va de año se anota un descenso del 17%, según los datos aportados este miércoles por Cores.

Esto implica que las redes de distribución y comercialización de petróleo, enmarcadas en las transnacionales exportadoras y en las compañías estatales de países como Rusia, Arabia Saudita y, en menor medida, Venezuela, podrían sufrir pérdidas estimadas de hasta más de 200.000 millones de dólares.

Este nuevo retroceso modera, sin embargo, el recorte registrado un mes antes, cuando las importaciones de crudo a España se hundieron un 28,8% y las procedentes de Estados Unidos se redujeron a cero, de acuerdo con el reporte de la firma. 

Por lo tanto, si bien los países consumidores están gastando menos en crudo, la demanda llegará a un punto de rebote exponencial debido a que los sistemas industriales de Europa y Asia dependen del petróleo producido por EE UU, Rusia y Arabia Saudita, las tres potencias que controlan el monopolio global del ‘oro negro’. @mundiario