Implicación del BNG en la defensa de la pesca de Galicia tras el Brexit

Ana Pontón. / Mundiario
Ana Pontón. / Mundiario
La flota gallega en los caladeros exclusivos del Reino Unido está integrada por 60 barcos de Gran Sol (con 1.400 tripulantes), 20 barcos en las Islas Malvinas (y 400 marineros) y 36 buques de bandera británica que operan en puertos gallegos armadores de esta comunidad.
Implicación del BNG en la defensa de la pesca de Galicia tras el Brexit

La realidad es terca. Cruda. Indiscutible. Galicia tiene razones claras para temer un futuro -sino ya el presente- de consecuencias económicas y sociales derivadas del Brexit.

No es de extrañar, pues, que de una formación política gallega claramente nacionalista como es el BNG, haya salido una propuesta de ofensiva política -con todos los gallegos implicados- para que la flota pesquera obtenga una compensación real por las pérdidas provocadas por el "divorcio" entre el Reino Unido y la Unión Europea.

La flota gallega en los caladeros jurisdiccionales exclusivos del Reino Unido está integrada por 60 barcos de Gran Sol (con 1.400 tripulantes), 20 barcos en las Islas Malvinas (y 400 marineros) y 36 buques de bandera británica que operan en puertos gallegos armadores de esta comunidad autónoma.

Son estos datos que salieron a relucir en la reunión que el BNG mantuvo el jueves con la Asociación de Armadores de Vigo (ARVI) para abordar la situación en la que queda el sector pesquero gallego tras el Brexit.

Con el acuerdo del Brexit, la flota europea renuncia al 25% de las capturas con las consiguientes pérdidas que el sector pesquero cifra en 54 millones de euros. De aquí que la cantidad de 2,2 millones de euros que prevé el Estado español se pierdan sea calificada de "ridícula" por la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón.

"Esta cifra representa el 0'36% del total, cuando lo que se precisa es una cantidad que permita una compensación real de las pérdidas a la flota gallega teniendo en cuenta, además, que del total del Fondo europeo para hacer frente a las consecuencias del brexit -dotado con 5.000 millones de euros en la propuesta inicial de la Comisión Europea-  hay 1.000 millones todavía por asignar y de los que se puede conseguir una aportación que se adapte más a las pérdidas reales del sector", explicó Pontón.

 Ofensiva política

La propuesta de la líder nacionalista gallega para conseguirlo se basa en una ofensiva política decidida en el ámbito gallego, estatal y europeo para minimizar el importe del Brexit en el sector pesquero del país, que empiece con un acuerdo en el Parlamento.

Pero va más allá Ana Pontón: plantea reclamar un incremento sustancial de la partida destinada a compensar pérdidas por la reducción de capturas en los caladeros británicos y pone sobre la mesa como estrategia que las fuerzas políticas pacten una cuantía justa en el Parlamento gallego con el compromiso de defenderla tanto en el Congreso de los Diputados como en la Eurocámara.

Zona altamente dependiente de la pesca

Se reclama también para Galicia la declaración de zona altamente dependiente de la pesca, un reconocimiento oficial que sería muy beneficioso  porque "reforzaría la posición de la flota gallega a la hora de pedir una mayor cuota de capturas". Conviene recordar que la UE establece ese reparto en base al principio de estabilidad relativa que beneficia -como ya hemos comentado aquí en distintas ocasiones- a los países que formaban parte de la Unión Europea antes del ingreso en esta de España y Portugal.

El Bloque demanda asimismo un reparto de cuotas (TAC) más allá del Brexit, ya que no se puede olvidar que Galicia siempre sale perjudicada en el reparto de capturas que  cada año realiza el Consejo de Ministros de Pesca de la UE. Urge, por tanto,  defender un reparto más justo de las cuotas de pesca para la flota de Galicia. Y debe hacerse para un escenario sin acuerdo con el Reino Unido ya que, con ser negativas las consecuencias de su salida de la UE, lo peor está por llegar, calcula el BNG, cuando concluya el plazo de cinco años negociado por la UE con el Reino Unido.

Temor al año 2026 y siguientes

A partir del 30 de junio de 2026 habrá que negociar año a año y especie a especie con un Estado que ordena y manda en sus aguas territoriales (hasta ahora abiertas a la negociación). Todo apunta a un incremento en los recortes, algo que indiscutiblemente perjudicaría todavía más al sector gallego de la pesca. Evidentemente, hay que preparar junto con este una estrategia que permita afrontar tal escenario y buscar alternativas a cuanto del mismo se derive.

También se demanda la presencia directa de Galicia -largo sueño nunca cumplido- en todos los foros en los que se negocie el futuro del sector pesquero, tanto en el seno de la Unión Europea como en el de aquellos otros en los que participe el Reino Unido. "Porque somos una potencia pesquera, somos quien mejor conoce la realidad del sector y, por lo tanto, debe ser Galicia quien tome parte en esas reuniones", concluyó Ana Pontón.

​Precisamente esta semana se produjo en la lonja de A Coruña y en el contexto post-Brexit la primera subasta de pescado: 12.000 kilogramos de rape cargados en camión y descargados en Portsmouth de un buque con bandera británica operado en este puerto por armadores gallegos . La mercancía llegó a A Coruña en un camión refrigerado y se vendió en la horquilla de precios comprendida entre los 4,5 y los 7 euros. @mundiario

Implicación del BNG en la defensa de la pesca de Galicia tras el Brexit
Comentarios